El tacticismo de Rajoy para hundir a Sánchez aboca a nuevas elecciones en junio

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Pedro Sánchez, ayer, durante la rueda de prensa en la que anunció que tratará de formar gobierno para evitar elecciones en junio. / Juanjo Martín (Efe)

El tacticismo de Mariano Rajoy para quemar y hundir a su adversario político, Pedro Sánchez, y colocar a las fuerzas parlamentarias ante el dilema “O yo o nuevas elecciones”, consiguió el martes el resultado deseado por el presidente del PP y jefe del Gobierno en funciones. El rey Felipe VI aceptó el juego y, al término de la segunda ronda de consultas que inició tras la constitución del nuevo Parlamento, el 13 de enero, encargó formar gobierno a Sánchez, el candidato de la segunda fuerza política en votos y escaños. Se abre desde hoy un mes de negociaciones y consulta a las bases del PSOE de un pacto de gobierno que en última instancia depende de la correlación de fuerzas en el Congreso. ¿Cuáles son las escenas que cabe esperar?

Según algunos juristas consultados, la táctica de Rajoy ha obligado al Rey a alterar el orden lógico previsto en el artículo 62.e) de la Constitución, en relación con el 99 de la Carta Magna, que disponen inequívocamente la encomienda de formar gobierno al candidato de la fuerza más votada y, en segundo lugar, a quien forme una coalición. Cierto es que también Rajoy ha hecho tabla rasa de su propia lógica, cuando desde La Moncloa decían que era partidario de “solventar las cosas cuanto antes”, tanto para anunciar un acuerdo como para volver a convocar elecciones. Y cierto también que la contribución de Sánchez con su “paso al frente” por “responsabilidad” ha contribuido al objetivo fijado por Rajoy.

Tras aceptar el encargo, el candidato del PSOE designará hoy a su equipo negociador, en el que las fuentes socialistas consultadas dan por supuesta la presencia de algunos miembros del “grupo de sabios”, comenzando por su coordinadora Maritxel Batet y continuando por el jefe de filas parlamentarias, Antonio Hernando. En materia económica y fiscal, Jordi Sevilla llevará la voz cantante; en empleo, pensiones y plan de igualdad, la asturiana María Luisa Carcedo dirigirá la negociación, y en regeneración democrática y reformas constitucionales, el catalán de larga trayectoria en La Moncloa como secretario general de la Presidencia, José Enrique Serrano, dirigirá el equipo de juristas. El grupo se completará con la presencia del vasco Rodolfo Ares, autor de los acuerdos del gobierno vasco que presidió Patxi López. Estas fuentes dan por segura la presencia del expresidente de la Conferencia de Rectores, exministro de educación y portavoz en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, en la negociación del pacto educativo.

Sánchez ha pedido un plazo de “un mes” para las negociaciones, que deberán empezar “desde ya”, ha dicho, y en las que quiere involucrar a “todas las fuerzas políticas a derecha e izquierda”. Sabe que con el PP y los nacionalistas catalanes que apuestan por la secesión no puede contar. Espera, sin embargo, que Rajoy mantenga la lealtad a los pactos de Estado en materia antiterrorista, de defensa y seguridad y de política exterior.

Miembros de la Ejecutiva del PSOE no ocultan la dificultad de encajar los planteamientos dispares de Podemos, Unidad Popular-IU y Ciudadanos, pero Sánchez se dispone a negociar sus propuestas para hacer frente a los cuatro grandes desafíos que más afectan a la gente: “la falta de oportunidades laborales, la desigualdad, la crisis de convivencia que sufre Cataluña y la crisis de confianza en las instituciones por culpa de la corrupción”. Su enumeración coincide con los ejes que ayer mismo anunció el presidente de C's, Albert Rivera, para abordar lo que llamó “nueva transición”.

El periodo negociador solicitado por Sánchez al presidente del Congreso, Patxi López, incluye la consulta a las bases, ratificada por unanimidad en el Comité Federal del sábado. Dada la incompatibilidad que se han declarado mutuamente Pablo Iglesias y Albert Rivera –el líder de Podemos considera a C's “la franquicia del PP” y, según reiteró ayer, “nos opondremos a un pacto que sería un acuerdo en diferido con el PP”, y Rivera reafirmó su voto contrario a una coalición entre el PSOE, Podemos e IU-, el acuerdo a derecha e izquierda se inscribe en la esfera cúbica, dicen varios diputados de Podemos, que a su vez también someterán al veredicto de las bases un eventual acuerdo con el PSOE.

A partir de la primera votación de investidura, que tendría lugar a primeros de marzo, empieza la cuenta atrás. Si Sánchez no consigue la mayoría simple (más votos a favor que en contra) en la segunda votación, dos días después de la primera, que requiere mayoría absoluta para salir investido, Rajoy dispondrá de dos meses para intentarlo. Si en esos sesenta días no consigue más apoyos de los que ha obtenido (ninguno) en los 43 transcurridos desde el 20D, habrá que ir a nuevas elecciones.

Ahora es el momento de Sánchez. Además de contenidos, se negocia votos. Y no está de más recordar que un acuerdo PSOE-C's (130 votos) sólo podría salir adelante con la impensable abstención del PP o de todos los demás diputados, y que un pacto PSOE-Podemos-IU (161 votos) solo podría prosperar con la inimaginable abstención del PP o la muy difícil de C's, aunque si el PNV aportara sus 6 votos favorables y los nacionalistas catalanes de ERC y DiL se abstienen o no participaran en la votación –ERC y EH-Bildu han pasado del trámite regio-, Sánchez ganaría la votación y podría formar gobierno.

De prosperar la táctica de Rajoy tras la negativa de Sánchez, ratificada por el Comité Federal, de entregarle sus 5,5 millones de votos para formar una “gran coalición”, la aritmética y el rechazo que provoca entre los nacionalistas catalanes indica que no conseguiría la investidura y obligaría al Rey a consultar al presidente del Congreso y convocar nuevas elecciones. El plazo de 54 días entre la convocatoria y la jornada electoral situaría los comicios en la segunda quincena de junio y para entonces el PSOE ya habría celebrado las primarias del 18 de mayo, si Sánchez no se retira, y podría contar con la presidenta andaluza Susana Díaz como nueva dirigente. Con este esquema funcionan los principales barones del partido.

2 Comments
  1. luca. says

    Hombre, mejor repetir las elecciones que aupar la impostura al poder.
    El que ha cosechado los peores resultados de la historia del PSOE, 4º en su circunscripción ( Madrid ) puede terminar siendo Pdte del Gobierno.
    Y todo para seguir mandando, ya que esta claro para toda España que si no es Pdte dejará de ser secretario general del PSOE.
    Pero puede llegar a serlo, al precio que convenga.
    Un Pdte, con ministros de Podemos y, en Economía y Hacienda, con un tal Garzón.
    ¡ Que dios nos pille confesados !

  2. Breogantuy says

    ¿El tacticismo de Rajoy para hundir a Sanchez…?. Me parece que al autor de este escrito le ha sentado mal el tabaco. Sánchez consiguió el peor resultado de la democracia, Sanchez dice hoy una cosa y mañana otra. Sanchez se alía hasta con el diablo para sentarse en La Moncloa. A Sanchez le importa un bledo España, la clase obrera y su propio partido. Sánchez es corto

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