Dirigentes de Podemos piden aprovechar la crisis para debatir el modelo de partido

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Íñigo Errejón, secretario político de Podemos, junto a Pablo Iglesias, secretario general en un acto electoral celebrado en Valencia. / Efe

Podemos vivió la pasada semana una de sus etapas más movidas en lo que a cuestiones internas se refiere. Una crisis que por el momento no se sabe a ciencia cierta qué secuelas concretas dejará en un futuro a corto, medio o largo plazo. La dimisión de 10 consejeros ciudadanos en Madrid desencadenó unos movimientos en la dirección estatal que terminaron con la destitución de Sergio Pascual como secretario de organización. El telón de fondo de esta situación, más allá de las relaciones personales y de influencia que ejercen Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en el partido, se encuentra en el debate sobre un cambio de modelo en Podemos. En realidad es un debate que siempre ha permanecido latente internamente antes y después de la Asamblea de Vistalegre. Sin embargo, tras los últimos acontecimientos, varios dirigentes importantes, como responsable organizativo, incluido el propio Iglesias al proponer a Pablo Echenique como sustituto de Pascual, expresan ya de forma más directa este asunto. Lo hacen además, integrantes de todas las corrientes políticas o de afinidad interna.

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Errejón, secretario político, todavía no ha hecho intervenciones públicas desde el cese de Pascual. Sí ha expresado sus reflexiones el responsable de discurso del partido, Jorge Moruno, persona de confianza del número dos. En un texto enviado a través de su canal de Telegram el pasado viernes 18 de marzo señalaba, entre otras cuestiones, que “Podemos no es una piedra” y debe ser “capaz de adaptarse a las necesidades y las exigencias de la coyuntura”. “Se pensó que para el ciclo al que se enfrentaba desde mayo de 2014 hasta las pasadas elecciones generales del 20D, lo necesario era construir una maquinaria de guerra electoral, es decir, una máquina bien engrasada flexible y con reflejos para esquivar los múltiples ataques. En un escenario plagado de elecciones, construyendo al mismo tiempo partido y a la vista del resultado electoral –que siempre podrían ser mejores-, la táctica ha sido la adecuada. Sin embargo, la táctica debe formar parte de una estrategia más amplia y la situación ya está cambiando, lo que nos obliga a repensar el modelo de cara a una nueva etapa”, afirma.

“Un tiempo más tranquilo (si tal cosa puede existir) donde la forma de Podemos pase a diseminarse y enraizarse en los territorios, donde coja forma de movimiento popular o partido-movimiento, frente a la tentación de ciertas inercias de los partidos que tienden a encerrarse en sí mismos”, destaca Moruno. Además, añade uno de los principales responsables del argumentario de Podemos, que hay que “mantener intacta la lealtad a las razones del cambio, a lo que nos ha traído hasta aquí y a lo que nos puede permitir seguir avanzando”. Esas razones, concluye Moruno, las ha expresado “magistralmente” Pablo Iglesias por lo que llama a seguir por ese camino.

La dicotomía entre la concepción del partido como “maquinaria electoral” o “partido-movimiento” siempre ha estado inmersa en Podemos y esas diferentes concepciones fueron una de las causas de la dimisión de Juan Carlos Monedero en su momento. Fuentes de la dirección estatal cercanas a Iglesias destacan a cuartopoder.es que la crisis vivida estas semanas debe servir para “reflexionar sobre qué quiere ser Podemos en un futuro”. “El partido tiene que empezar a recuperar algunas dinámicas que nos permitan no perder sino aumentar la base social”, afirman esas fuentes. Un hombre de la total confianza de Iglesias como Monedero se ha mostrado crítico durante los últimos días con el papel jugado por los dimisionarios en Madrid. “En Podemos hemos alimentado la locomotora y sacrificado los vagones. Hemos tenido logros espectaculares pero eso también pasa factura”, señaló en un texto enviado a través de las redes sociales.

Irene Montero, portavoz adjunta y jefa de gabinete de Iglesias, señalaba en una entrevista con este medio precisamente algunas “tareas pendientes” de Podemos. Para Montero es evidente que se ha priorizado la “pata electoral” del partido. “Quedan tareas pendientes: fortalecer los círculos, las estructuras territoriales, tener más espacios para el debate y formación, fortalecer las formas y dinámicas de participación política, etc”, afirmó. Unas tareas que desde Podemos, atendiendo a las palabras de Iglesias y Echenique el pasado viernes, se pretenden comenzar a retomar lo más propio posible.

Desde Anticapitalistas, que recibieron como una buena noticia la propuesta hacia Echenique, también reivindican abrir el debate sobre el modelo. Realmente es algo que han hecho siempre ya que han mantenido en sus posiciones públicas desde la fundación del partido una postura crítica con el funcionamiento interno de Podemos. Un ejemplo, Miguel Urbán señalaba en una entrevista realizada con este medio en noviembre que Podemos debería encaminarse a una nueva asamblea ciudadana. “No es un problema de nombre sino de proyectos. Seguimos trabajando por un partido-movimiento amplio, de ruptura, de clase, pluralista, donde el poder venga de abajo y no de los aparatos”, destacaron en su cuenta de Twitter tras el cese de Pascual. Por su parte, Teresa Rodríguez, la pasada semana declaró que el cambio en la organización podría abrir un debate sobre el modelo organizativo del partido recordando la línea que ha venido defendiendo de mayo descentralización y participación.

Nadie se atreve, eso sí, a dar una fecha para la celebración de un nuevo Vistalegre, una nueva Asamblea Ciudadana en la que se pudieran reorganizar oficialmente las estructuras y mecanismos internos. Todo dependerá del resultado de las negociaciones con el PSOE y si hay o no nuevo adelanto electoral. Según las fuentes consultadas, parece complicado que alguien se plantee formalmente pedir este encuentro antes de que se despeje la incógnita de la investidura. No obstante, el próximo 2 de abril tendrá lugar una cita clave, el Consejo Ciudadano estatal que se reúne por primera vez tras el cese de Pascual, que sigue teniendo asiento en el órgano como consejero. En él se verá el grado de consenso tanto con Echenique como con la labor de Pascual. Una de las pocas voces internas que públicamente ha cuestionado la manera de sustituir al ex-responsable de organización ha sido la eurodiputada y consejera estatal Tania González. Es posible que a esas opiniones se le sumen más en el órgano de dirección. Paralelamente los equipos negociadores de ambos partido se han citado para el miércoles 30 pero las posiciones parece que siguen igual.

4 Comments
  1. Guadiz says

    El modelo está bien claro: Pablo ordena y los demás obedecen.

  2. Gonzalo says

    Más que el modelo, a mi me interesaría un giro a la izquierda tanto en el discurso, como en las propuestas. Que fomenten las movilizaciones y no lo apuesten todo a la vía institucional. Que Pablo Iglesias no concentre todo el poder y que los círculos sea la base de la toma de decisiones. Es decir, como era antes de enterrar el proyecto tan ilusionante en Vistalegre.

    Y ya de paso que se vuelquen en una confluencia de la izquierda sin imposiciones. Si puede ser claro.

  3. eleusipo says

    PODEMOS = DISOLVENTE UNIVERSAL. No hay duda de ningún tipo. Saludos.

  4. Sorprendido says

    Si es tan bueno el modelo comunista como puede interesarle a titulados superiores de Rusia venirse a España a cuidar ancianos?

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