Paloma López: “Estoy dispuesta a liderar una candidatura en la XI Asamblea de IU"

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Paloma López, en el Parlamento Europeo./ IU

Fue la número 2 en la lista de IU para las elecciones europeas. Unos comicios tras los que, según el documento que apoya para la XI Asamblea, la coalición de izquierdas comenzó a sentir complejo de inferioridad frente a Podemos. Forma parte de los firmantes de la Declaración de Zamora y participó en aquel encuentro que luego desembocó en la ponencia “IU sí con más fuerza”, también avalada por el coordinador federal Cayo Lara. Es profesora y ha ocupado varios cargos de responsabilidad en el sindicato CCOO. El nombre de la eurodiputada Paloma López (Madrid, 1962), suena como probable candidata a encabezar una lista para la dirección de IU frente a las ya anunciadas de Izquierda Abierta y Alberto Garzón. No lo confirma todavía porque señala que la decisión se tomará con calma y de forma colectiva, pero afirma que está dispuesta a ello. Recibe a cuartopoder.es en el Ateneo de Madrid para explicar las posiciones que defiende en este proceso.

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¿Por qué ha decidido apoyar esta ponencia política y qué líneas generales defiende para IU?

Se ajusta a lo que pensamos que es la esencia con la que se construyó IU y el desarrollo de estos 30 años. Es una apuesta por hablar de nuestros valores fundamentales. Es una IU transformadora, con vocación de influencia en lo político, sin diluirse, con un valor de marca. Pensamos que hemos cometido errores, evidentemente, pero pensamos que es una apuesta propositiva para corregirlos. Pretendemos superar los grandes titulares y llenar las propuestas de contenido, es lo que hemos pretendido hacer con la ponencia. Hablar de nuestra esencia, la vinculación con el mundo del trabajo y cómo transformar la sociedad poniendo en el eje el conflicto capital-trabajo. Modernizado, porque es un discurso difícil de transmitir socialmente. Lo que queremos es simplificarlo para conectar bien con la gente. Ese es uno de los elementos que ponemos sobre la mesa, el tema comunicativo, pero sin perder la esencia del discurso, que es de clase trabajadora.

¿En qué se diferenciaría del proyecto de Garzón? ¿Son ustedes más identitarios frente a una corriente más renovadora o abierta?

Hay diferencias sobre cómo entendemos la organización. Su documento se basa en unos elementos que hay que llenar de contenido. Está el discurso del ahora o nunca, los elementos rupturistas, la superación de IU, etc. No sabemos muy bien a qué se refieren estos elementos. ¿Qué significa superar IU? ¿Con quién? ¿Hay izquierda con la que podamos llegar a determinados elementos de acuerdo? ¿Para qué superar IU? Todo esto no está resuelto. A lo mejor si se resolvieran estas preguntas podríamos estar de acuerdo. Insistimos en que se nos aclare porque hay elementos demasiado ambiguos y no sabemos muy bien a qué obedecen. Nosotros lo que mantenemos es que IU nació hace 30 años como un proyecto de carácter unitario. ¿Superar IU significa que tenemos que renunciar a decir que nuestro discurso es salir de la OTAN? No estamos de acuerdo. ¿Significa perder esos ejes de nuestro debate? No estamos de acuerdo. Hemos hecho una ponencia muy concreta, que dice cómo deberíamos construir determinados elementos de debate y discurso.

Ustedes señalan que ha habido un complejo de inferioridad respecto a Podemos y critican la estrategia que se ha seguido para confluir con ellos. ¿Cómo debería ser la relación entre ambos partidos?

«El marco de igualdad con Podemos no se
ha dado. Hemos estado insistiendo en pedir un acuerdo cuando ellos desde el minuto uno dijeron que no querían
«

— Tiene que ser una relación de igual a igual. Somos dos organizaciones soberanas. Cada una tiene sus planteamientos y cada una discute lo que quiere ser. Por tanto, una confluencia se tiene que dar en el marco del respeto de la soberanía de ambas organizaciones y lo que representan. En unas condiciones de igualdad. No puedes ir a negociar en inferioridad. Si vemos el esquema desde las europeas, ellos obtuvieron un buen resultado pero nosotros también. No teníamos por qué estar en una relación de sumisión hacia Podemos. Podíamos haber trabajado de igual a igual y con tiempo trabajar esa confluencia como se tiene que hacer. Si llegas a un acuerdo en un determinado marco político, estupendo, pero tiene que haber un respeto si hay posiciones en las que no hay acuerdo. Si tenemos una posición determinada nos tendrán que respetar como nosotros a ellos. Este marco de igualdad no se ha dado, hemos estado insistiendo en pedir un acuerdo a Podemos cuando desde el minuto uno dijeron que no querían. No había que seguir insistiendo.

Hay que poner en valor la organización, la marca, las siglas. Pero no por las siglas sino por lo que significan. Otro elemento diferenciador es que tienes que acompañar la influencia con un fuerte movimiento social. IU la ha tenido, en las Marchas de la Dignidad, huelgas generales, campaña contra el TTIP, en la manifestación por el aborto, las mareas, etc. Parece que queda diluido pero hemos sido parte del conflicto. Hemos estado ahí combinándolo con el papel institucional. Si no hay movilización social no hay nada. Algo que nosotros echamos en falta es que con la aparición de Podemos la movilización social ha descendido.

¿Quiere decir eso que Podemos tiene la responsabilidad de ese descenso de la movilización?

No diría tanto la responsabilidad. Pero probablemente se ha podido producir una lectura del tipo que si alguien con fuerza nos va a representar en un Parlamento y vamos a tener capacidad de que allí se cambien las cosas, a lo mejor no es tan necesario salir a la calle. Pero claro, si dejas de hacer presión en la calle y de generar conciencia luego los resultados electorales son variables y gestionarlos… Sinceramente creo que eso no se ha gestionado bien.

Entonces, ¿no es cierto que desde el sector de IU que representa se niegan a la confluencia? Gaspar Llamazares sí que ha dicho abiertamente que no había que confluir con Podemos. Pero Garzón sí que ha apuntado que el acuerdo con Podemos debe ser desde el reconocimiento. ¿No es similar a lo que ustedes defienden?

No es cierto que nos neguemos. Y Alberto es lo que dice ahora, pero no lo que ha hecho con anterioridad. Por eso nos obliga a tener una posición diferenciadora en este caso. Hasta ahora IU lo que ha hecho ha sido llamar a la puerta. Nos la han ido cerrando. Lo que decimos es que no hay que seguir llamando sino ir en condiciones de igualdad. No digo ni siquiera que llevemos líneas rojas, pero sí cada uno con su programa y luego ya veremos en dónde confluimos. IU ha ido siempre en confluencia. En las europeas fuimos Izquierda Plural, yendo con 16 o 17 organizaciones. Es nuestro adn. No decimos que no haya que hacer una confluencia con Podemos u otros actores. Lo que decimos es que se tiene que respetar la esencia de IU, no diluirse en otra cosa que no sabemos. Insisto, en condiciones de igualdad, que es lo que pensamos que no se ha hecho. Nosotros no decimos no a una confluencia. Decimos sí a una confluencia que recoja nuestro valor de marca y programa.

Hay diferentes opiniones sobre la fecha de celebración de la XI Asamblea si se repiten elecciones en Junio. ¿Qué piensan ustedes? ¿Debe celebrarse o aplazarse?

No tenemos una posición definida de forma colectiva. Pero por lo que vamos hablando seríamos más partidarios de posponerla y abordar el proceso electoral con tranquilidad porque va a requerir de mucho trabajo. Aunque no nos cerramos en banda, pero valoraríamos más positivamente llevarla más adelante.

En IU se ha dado una situación de bicefalia que ha podido afectar internamente ya que Lara y Garzón han mostrado más de una vez sus diferencias. ¿Cómo ha influido? ¿Cómo valora el papel de ambos?

«El papel de Garzón no es el de coordinador. Ha generado alguna distorsión interna porque no ha estado claro el límite entre su papel y el de Lara«

Cayo como coordinador, que lo sigue siendo, ha jugado un papel fundamental en esta organización. La cogió estando como estaba y ha conseguido remontarla, generar mucho consenso. Ha trabajado con una honestidad fuera de toda duda. Sin aparecer como un líder carismático ha hecho un trabajo de cara a lo interno extraordinario. Es un hombre valorado, la gente de la calle se siente muy próxima a él. Eso ha sido muy beneficioso para IU. Esto no debería haber sido incompatible con una persona, Alberto, que evidentemente aspiraba a ser el próximo coordinador o tener otro posicionamiento. El problema es que yo creo que se ha abusado de la posición de ser el candidato. Posiblemente porque Cayo haya dado un paso atrás y porque Alberto haya ido más deprisa de lo que le correspondía. Siendo una persona que de momento lo que tiene es el papel de portavoz en el Congreso.

Su papel no es el de coordinador, el coordinador es Cayo. Ha generado alguna distorsión interna porque no ha estado claro el límite entre el papel de uno y otro. Es una valoración desde alguien que no está en los órganos pero a mí me parece que ha faltado dirección en conjunto. Creemos en la organicidad y nos hubiese gustado que hubiera habido más de la que ha habido.

— Se interpreta que sus posiciones están muy enfrentadas a las de Garzón. ¿No comparten que es una figura de referencia?

— Lo compartimos totalmente. No es sólo una referencia sino un valor, nadie puede negar eso. Pero no es una organización unipersonal sino plural. Hay muchas más referencias y gente que podía haber compartido más espacios. No hemos sido nosotros los que hemos puesto esa oposición y dureza. Hemos hecho lo que creemos y pensamos que hay que hacer: una apuesta por IU. No hemos sido nosotros los que salimos diciendo que éramos unos rancios, que estábamos haciendo cosas raras, etc. Hay que verlo como la pluralidad de IU que siempre se vende como una situación de conflicto. En absoluto tenemos conflicto con Alberto. Sería una pérdida irreparable que se marchara por cualquier motivo de IU.

— ¿Hay temor a que pase eso o a una disolución del partido?

— Yo espero que no pase eso, desde luego. Lo que espero es que impere el sentido común, tengamos un debate rico de ideas que refuerce la organización. Y que conforme una dirección plural, porque es lo que enriquece. Donde quepa todo el mundo, no nos sobra absolutamente nadie. Si fuésemos la lista mayoritaria haríamos un compromiso de incorporar a todas las partes porque hay que gestionar la diversidad. Hasta ahora esa diversidad no se ha gestionado nada bien.

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López, en una imagen de archivo. / IU

— ¿Está dispuesta a liderar una candidatura en la XI Asamblea para la nueva dirección de IU?

— Sí, sí. No me da vértigo. Estamos muy convencidos de lo que defendemos y planteamos. Desde la fuerza del convencimiento y de la posición que mantenemos lo podrían representar muchas personas. Porque hay mucha gente detrás de esta ponencia, de Andalucía, Madrid, Asturias, Valencia, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura, etc. Hay fuerza. Desde el trabajo colectivo a ninguno nos tiene que dar apuro. La candidatura será plural, la encabezará quien la encabece, quien se valore. Será decidido de forma colectiva, no nos gustan las mesas camilla.

— Forma parte de la federación madrileña. Ha sido crítica con el proceso llevado a cabo pero finalmente participó en la asamblea constituyente. ¿Qué horizonte tiene ahora la nueva IU Madrid?

— La organización debe tirar para adelante. Debemos contribuir todos. No me gusta cómo se hizo la desfederación, no entiendo cómo con un problema entre direcciones sean los militantes los que paguen las consecuencias. Se hizo mal. De 5.000 afiliados están 1.723. Vale, borrón y cuenta nueva. Hemos hecho una asamblea y a partir de aquí hay que recuperar toda la gente que nos hemos dejado por el camino y que se vea que IU Madrid es útil para los trabajadores. Ahí contarán con nuestro apoyo, siempre y cuando se respete la pluralidad y el consenso. Si hay una línea de confrontación será muy perjudicial para todo el mundo.

— ¿Es visible el trabajo de IU en Bruselas? ¿Qué papel puede jugar una izquierda muy minoritaria en la actual UE?

— Trabajamos mucho. Si algún valor tuvo esta Europa cuando se configuró, éstos ya no están. Lo primero que hay que discutir es el marco general. En nuestra ponencia hay un elemento diferencial porque decimos que hay que debatir si es posible democratizarla o no. Cosa que no se plantea en ninguna otra ponencia. Lo que hemos tratado es de llevar la voz de los trabajadores allá donde no se oyen. Los hemos llevado al Parlamento, a los de Telemadrid, Airbus, Elcogas, Bosal, Coca-Cola, etc. La lista es larga. Y seguiremos. Queremos que se vean allí cómo son los conflictos y poner en cuestión cómo funciona el sistema.

— La imagen de los sindicatos no está en su mejor momento, así como su influencia ¿Qué papel deben representar?

— Lamentablemente se habla poco de ellos y cuando se hace es para hablar mal. Pero no se habla del trabajo que realmente hacen. Todos los días tienen procesos de negociación abiertos en sus empresas. Se negocian acuerdos, condiciones, etc. Nos pasa que se ven a 50 personas en un momento determinado y no a las miles que están por debajo haciendo un trabajo muy bueno y sacrificado. Es verdad que los sindicatos, al igual que muchas organizaciones, tienen que darle una vuelta a cómo se relacionan de cara a la sociedad. Creo que las organizaciones de izquierdas tenemos problemas de comunicación porque trabajamos mucho y explicamos mal. Es fundamental el papel de los sindicatos, son las organizaciones que tienen mayor afiliación en este país. Hay elementos que se tienen que repensar, eso sí. La parte que conozco, que es CCOO, ya lleva algún tiempo haciendo este trabajo. Si verdaderamente queremos construir un bloque social, hay elementos para IU que tienen que ser fundamentales. Uno es la organización social, pero sin descuidar el mundo del trabajo y los sindicatos. Así es como se construye un bloque social de influencia.