"Es paradójico que sea Podemos el que presente un programa socialdemócrata"

<Intervención íntegra de Iglesias en el Círculo de Economía. / CercledEconomia (YouTube)
Actualización del 27/5/2016 con nueva información.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se presentó ayer ante el principal ‘lobby’ empresarial de Cataluña, el Círculo de Empresarios, como un político pragmático, “con el pragmatismo imprescindible de quien acepta responsabilidades de gobierno, y a la formación que lidera, como “la nueva socialdemocracia” que se ha visto obligada a recuperar las ideas abandonadas por la socialdemocracia clásica. “Es paradójico –ha llegado a decir– que la vieja socialdemocracia abandonara sus posiciones y que hayamos tenido que ser nosotros los que presentemos un programa de gobierno socialdemócrata”.

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Durante su intervención en la XXXII Reunión del mencionado ‘lobby’, celebrada en Sitges (Barcelona), Iglesias, que no se ha referido en ningún momento a la coalición con la que se presenta a estas elecciones, Unidos Podemos, ni ha mencionado a sus socios, ha hecho varias apelaciones al PSOE, al que ha tendido la mano por enésima vez para que gobierne con Podemos después del 26J.

Lo que sigue a continuación es un amplio resumen de sus reflexiones en alguno de los temas más relevantes:

Gobierno de progreso

Estoy dispuesto a formar un gobierno y dispuesto a presidirlo.

El árbitro, la fuerza política que va a decidir si sigue gobernando el PP o si hay un gobierno de coalición progresista va a ser el Partido Socialista. Por mi parte no puedo por menos que seguir tendiéndoles la mano y hacerles la misma propuesta que llevamos haciéndoles varios meses.

Nosotros pensamos que la posición que nos van a dar los ciudadanos es la de liderar ese gobierno. Pero no le pediremos un cheque en blanco a nadie. Pediremos al Partido Socialista que gobierne con nosotros y que asuma con nosotros la responsabilidad.

"Nueva socialdemocracia"

Quiero leerles una reflexión de Ludolfo Paramio que, como saben, es una de las cabezas más brillantes vinculadas al Partido Socialista. Fue jefe de gabinete de Felipe González durante muchos años. Y en un libro de título muy sugerente, ‘La cuarta socialdemocracia’, de Agustín Basabe, un investigador mexicano que hoy es diputado por el PRD, Ludolfo Paramio escribe el prólogo, que me impresionó, y por eso quiero empezar mi exposición con esta reflexión de Paramio. Dice: “La socialdemocracia europea se ha visto atrapada por la necesidad de aplicar políticas en las que no cree para buscar una salida a la crisis de la deuda ¿Cómo es posible que en medio de la mayor recesión de la historia del capitalismo se hayan impuesto en Europa, desde Frankfurt, unas ideas excéntricas y contraproducentes?”.

Recuerden lo que decía Ludolfo Paramio y pregúntense: ¿Qué es lo que representa Podemos? Pues, humildemente, somos la expresión política que surge de la convicción de que las políticas de austeridad y las reformas estructurales no solo no resuelven la actual situación sino que, además, suponen un coste excesivo sobre una amplia franja de la población que no es responsable en ningún caso de la crisis. Algunos nos llamarán hoy los nuevos socialdemócratas. Pónganle ustedes la etiqueta que quieran. Lo que está claro, en aras de la eficiencia, es que hay que hacer una política diferente.

Como reflexionaba Ludolfo Paramio, los viejos socialdemócratas eligieron incluso políticas en las que no creían. No nos vamos a quejar si a nosotros nos llaman los nuevos socialdemócratas por elegir aquello que nos parece lo correcto y para ello tendemos, además, la mano, para que nos acompañen, a los que en el pasado eligieron las opciones en las que ni siquiera creían.

Es paradójico que la vieja socialdemocracia abandonara sus posiciones y que hayamos tenido que ser nosotros los que presentemos un programa de gobierno socialdemócrata.

A día de hoy se puede afirmar no solamente que podemos ganar elecciones sino que somos capaces de gobernar con más eficacia, con el pragmatismo imprescindible de quien acepta responsabilidades de gobierno, y ese pragmatismo forma parte de la mochila que llevaremos al Gobierno de España. Somos perfectamente conscientes de que las opciones son limitadas y lo único que estamos planteando es lo ya que debería ser una evidencia para todo el mundo, que el déficit debe reducirse a un ritmo menor y que las políticas de austeridad fiscal y las políticas que han buscado la competitividad a partir de la devaluación salarial no solamente han sido injustas sino que han sido ineficientes, Y que unas políticas fiscales más expansivas, que aumenten la demanda interna, favorecerán no solamente a la gente que tiene que vivir a cambio de un salario sino también a los empresarios y las empresarios de nuestro país, porque si no hay demanda interna, los empresarios no pueden hacer negocio, y nosotros somos conscientes de que para que España funciones le tiene que ir bien a todo el mundo, a los empresarios también.

Referéndum en Cataluña

En lo que se refiere a la necesidad de que en Cataluña haya un referéndum, y lo dice alguien que no quiere que Cataluña se vaya de España (…), creo que esa consulta podría producirse con total normalidad institucional y que hay mecanismo legales para que se produzca (…) Creo, sobre todo después conocer la experiencia de una democracia consolidada, como la británica, con el referéndum en Escocia, que tarde o temprano habrá un referéndum en Cataluña.

¿Cree en Dios?

Dios es un significante en disputa. Si alguien dijera que hay que identificar a Dios con el mercado, pues diría: hombre, entonces lo respeto, pero no sé si creer. Si a Dios se le identifica con buena parte de las cosas que está diciendo últimamente su representante en la tierra, el Papa Francisco, pues creo en bastantes de las cosas que plantea el Papa, que está diciendo cosas muy sensatas. Respecto a la espiritualidad concreta de uno es un elemento muy privado que creo que se tiene que respetar sin indagar en exceso.