Rivera trae cola y Girauta la guitarra

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Albert Rivera, sentado a la izquierda, durante la intervención de ... / Luis Díez
Albert Rivera, sentado a la izquierda, durante la intervención de Marta Rivera, candidata de Ciudadanos al Congreso, esta mañana, en el Parque de Berlín, Madrid. / Fotos: Luis Díez

Juana Valenciano y sus amigas Pilar e Inés llegan al parque madrileño de Berlín, en el distrito de Chamartín, para ver y oír al presidente de Ciudadanos (C's), Albert Rivera. Son las diez de la mañana del último domingo de campaña y estas mujeres que podrían votar indistintamente al PP o al PSOE, aunque más al PP por la zona de clase media-alta de la ciudad, donde la gente vive mejor y permanece en esta vida un promedio de dos años más que en Villaverde y Vallecas, se declaran partidarias de C's “porque es la mejor opción para España y porque ha demostrado su capacidad de diálogo y su voluntad de formar gobierno y mejorar la situación”, resume Juana, la de mayor edad. El naranja lo lleva dentro: el zumo del desayuno. Sus amigas lo exhiben por fuera en forma de camiseta.

A esta hora ya hay una larga cola de gente para entrar en las canchas de basket, acotadas por una valla de troncos redondos de medio metro y vigiladas por agentes privados de seguridad de la empresa Astra. El escenario está instalado entre dos tableros con las canastas, el sonido funciona correctamente, los trabajadores que se ocupan de los preparativos han comenzado su tarea a las siete de la mañana. Ante la tribuna de oradores han colocado dos mil sillas de plástico blanco para que la gente esté cómoda. Siguen llegando ciudadanos. La cola se prolonga por la derecha de las canchas al aire libre.

Pedro (con banderas en alto) y su amigo Marcos detestan la corrupción del PP. / L. D.
Pedro (con banderas en alto) y su amigo Marcos detestan la corrupción del PP.

Pedro lleva una bandera de España y otra de C's. Es estudiante de marketing y acude al mitin central de Rivera en Madrid con su amigo Marcos, que estudia Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos. El observador les pregunta por qué van a votar a C's y coinciden en la respuesta: “Es lo que más cuadra con nuestros ideales de solidaridad, igualdad y un gobierno limpio... ¿Cómo se puede votar al partido de Rita Barberá y todos esos gurtélidos y corruptos?”, dice Pedro en referencia al PP de Mariano Rajoy.

La cola sigue creciendo, ya dobla el lateral derecho y se prolonga por la línea frontal de las canchas. Llegan familias con niños, hombres y mujeres de mediana edad. La fila bordea una, dos..., nueve furgonetas del montaje. Un trabajador de la organización explica que le pagan 80 euros por una jornada que sabe cuando empieza (a las 7) pero no cuando termina. Ha pasado una hora y la fila llega a la esquina del parque. Ante el monástico colegio (privado concertado) de la Fundación Santamarca, obra de la piadosa duquesa del mismo nombre, que lo mandó construir como asilo de huérfanos y niños pobres, cuatro furgones policiales depositan a una veintena de agentes antidisturbios que se distribuyen por la zona.

Al cabo de una hora de espera, los vigilantes privados reciben la orden de que la gente vaya pasando, de uno en uno y con rigurosa inspección de bolsas, bolsos y mochilas. Hay que tener mucho ojo con los yihadistas. También con los adversarios radicales que, según denuncia, micrófono en mano, la candidata al Congreso, Marta Rivera, les han reventado actos en Vallecas y Moratalaz. Vamos, que hacerle eso a ellos, que son buenos, amables, educados... A ellos, que sólo quieren el bien de España... “¡No nos callarán!”, proclama. “Somos ciudadanos y estamos del lado de los buenos”, añade. “¡Vamos, ciudadanos, a por ellos, a ganar el 26J!”, concluye.

Los asistentes al mitin de Ciudadanos hacen cola antes de acceder al lugar del acto. / L. D.
Los asistentes al mitin de Ciudadanos hacen cola antes de acceder al lugar del acto.

Todavía hay cola para entrar a la cancha y ocupar todas las sillas. Los antidisturbios patullan los laterales de la cancha. La entrada es lenta, pero la paciencia tiene premio, no solo para las posaderas, sino para el resto del cuerpo, pues sobre cada silla hay un sombrero de paja de media ala y bajo el sombrero, una botellita de agua y una mochila naranja y, dentro de ella, una camiseta, una gorra, un abanico y pegatinas marca de la casa. Todo gratis. No como en los mítines de Podemos y e IU, donde las camisetas cuestan diez euros y las mochilas ocho y cada chapita un euro.

Además, aquí los candidatos cantan. Juan Carlos Girauta no sólo habla contra la corrupción de unos y el populismo de otros, sino que, además, canta. Como no tiene que pedir el voto de los madrileños porque se presenta por Barcelona, agarra la guitarra y cambia la arenga final por la universal canción de Joan Manuel Serrat al Mediterráneo. Canta lo mejor que puede y que la laringe le permite. Pierde una nota y la recupera y, a juzgar por los aplausos, lo ha hecho bastante bien. Cuando, finalmente, prorrumpe Rivera en su exordio pasan de las 13:30. Es el deseado. Sabe que su formación política será necesaria para gobernar con unos o con otros. Son la argamasa, la cola de pegar, no de pegarse. Pero al mismo tiempo quiere defender su espacio, su esencia resinosa. Y por eso advierte a los que puedan votar al PSOE de que el partido de Pedro Sánchez se inclina hacia el radicalismo de Unidos Podemos, “como ha hecho en el Ayuntamiento de Barcelona”.

Paella gratis para los congregados en el Parque de Berlín de Madrid. / L. D.
Paella gratis para los congregados en el Parque de Berlín de Madrid.

Con todo, la palabra es “cola”. Cola para entrar, cola para sentarse, cola para unir a los desiguales y cola de león, tanto si es conservador como socialdemócrata. Y cola al final para tomar gratis una ración de esa paella que elabora en tres enormes sartenes Francisco Javier Ayuso, llegado de Cabanillas del Campo (Guadalajara). Un ciudadano se interesa: “¿Saldrá buena?” Y el titular de Comidas Populares SL le responde: “Claro que sale buena”. Comprueba que no hay mujer cerca y añade: “Esto no es como cuando te casas, que te puede salir buena o revoltosa”.

AGENCIA EFE (YouTube)
ESCENAS DE CAMPAÑA
1 Comment
  1. eleusipo says

    TRANSVERSALIDAD NECESARIA (Co los respetos personales debidos) Cualquier observador social atento ha podido darse cuenta de que de pronto, en estos últimos años del XXI en Occidente, los resultados políticos han devenido en la imposibilidad de que estén dándose mayorías absolutas. Hay nuevo paradigma y es más lógico, más racional y más benévolo. ¿ N es cierto….? Porque, cuando una formación ganaba con el 50,001%, y por tanto obtenía mayoría absoluta, en teoría, los demás podían prácticamente olvidarse de que quien gobernaba lo hacía también en su nombre, pues las acciones desarrolladas decían basarse en los votos de quienes les habían llevado al poder. De ahí que el 49 % restante quedase prácticamente en una situación política de inanidad. Olvídense, pues de aquellas soluciones y resultados. El XXI viene en busca de una TRANSVERSALIDAD acogedora de todos, sin exclusiones, sin alambicados injustos. Se espera, en definitiva, que desde el extremo Este se logre conseguir acuerdos con el Oeste, pasando por el medio-centro. ¿ Pte…? Háganse a un lado los candidatos y busquen la figura del Negociador neutral. Él tendrá fortaleza, sensibilidad y poder para ejecutar un programa previamente consensuado. Grosso modo, él deberá conformar su Gobierno. Saludos.

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