Sánchez espera poco de UP y C's y exigirá "garantías jurídicas" para dejar pasar al PP

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Pedro Sánchez conversa con la presidenta del partido, Micaela Navarro, junto al secretario de Organización, César Luena, al inicio de la reunión de la Ejecutiva Federal de ayer. / Mariscal (Efe)

Después del fracaso de Mariano Rajoy en las votaciones de 31 de agosto y 2 de septiembre para salir investido presidente del Gobierno, el dirigente de la segunda fuerza política, Pedro Sánchez, no tenía más remedio que mover ficha para intentar desbloquear la situación. Eso no quita para que el propio Sánchez sea pesimista al respecto. Ningún miembro de su Ejecutiva consultado por este diario espera resultado positivo alguno de la ronda de entrevistas con los dirigentes de las demás fuerzas políticas, incluido el PP y los independentistas, decidido el lunes por la dirección de Ferraz. “Es un camino trillado que conduce a la muralla ya conocida”, dice una dirigente socialista.

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El pesimismo no niega la utilidad de la ronda de contactos formales porque servirá, dicen en Ferraz, para que el secretario general presente un informe detallado ante el Comité Federal y abra el debate con el fin de que los más de doscientos integrantes del máximo órgano entre congresos decidan la política a seguir. Las fuentes consultadas reconocen que el veto mutuo entre Ciudadanos y Podemos hace inviable la suma y la opción de un gobierno progresista y reformista, por lo que el PSOE está abocado a un cambio de posición con condiciones para dejar pasar al PP. Sánchez tiene previsto reunirse hoy con Rajoy, recién llegado de la reunión del G-20 en Hangzou (China).

Para entender la principal opción que manejan los socialistas (incluida la Ejecutiva en su reunión de ayer) basta prestar atención al secretario de organización del PSOE de Andalucía, Juan Cornejo, quien advirtió en rueda de prensa que no conviene “engañar ni distraer” a los ciudadanos con expectativas irrealizables. El número dos de la presidenta andaluza, Susana Díaz, no dudó de “la buena voluntad” de Sánchez en la búsqueda de una suma de tres partidos que “aritméticamente resuelve la situación, pero políticamente es inviable por el veto cruzado entre Podemos y C's que imposibilita cualquier acuerdo”. El mismo argumento se manejó en la reunión de la Ejecutiva.

El propio Sánchez quiso dejar claro al presentar su iniciativa en rueda de prensa que no aspira a encabezar ninguna alternativa que no cuente con los votos necesarios para salir adelante, sino a buscar “entre todos” una solución al atasco político tras la investidura fallida de Rajoy. Añadió que del mismo modo que él va a hablar con Rajoy, le gustaría que el líder de UP, Pablo Iglesias, hablara con el de C's, Albert Rivera para encontrar una salida común.

Un Sánchez consciente del dogal de los principales barones del PSOE para impedir un pacto con Podemos y con los nacionalistas catalanes se reservó dos cuestiones clave: las condiciones que planteará a Rajoy y la convocatoria del Comité Federal. Sobre las condiciones para dejar pasar al PP, fuentes de la Ejecutiva socialista dijeron a este diario que serán “garantías jurídicas muy estrictas”. Y pusieron como ejemplo de la burla de Rajoy del pacto con C's sobre las medidas contra la corrupción y las puertas giratorias el apoyo al exministro José Manuel Soria como candidato al cargo de director ejecutivo del Banco Mundial. Soria tuvo que dimitir en abril pasado porque apareció en los papeles de Panamá sobre fraude fiscal. El ministro Cristobal Montoro dijo entonces que “nadie que haya cometido fraude debe estar en el Gobierno español”.

Estas fuentes reflexionaron sobre lo que habría ocurrido si los socialistas hubieran facilitado la investidura de Rajoy y horas después tuvieran que responder ante sus electores por situaciones como la del mencionado Soria y muchas otras. Las “garantías jurídicas” serían completas si, según los dirigentes socialistas consultados, Rajoy reconociera sus antecedentes y su falta de credibilidad y renunciara a presentarse. Sin embargo, la dirección del PP ha rechazado ese escenario.

Así las cosas, Sánchez se reservó la fecha de la convocatoria del Comité Federal, que algunos dirigentes de su partido sitúan después de las elecciones del 25 de septiembre en Euskadi y Galicia. “Lo convocaremos –dijo- cuando tengamos claro cuáles son las soluciones que ponen todos los interlocutores encima de la mesa y, por tanto, cuando haya novedades sobre cómo desbloquear la situación”. Entre tanto, Sánchez sabe que si en Física hay leyes imposibles, por ejemplo, que una fuerza irresistible pueda chocar contra un objeto inamovible (si la fuerza es irresistible el objeto no puede ser inamovible y viceversa), en Política nada impide remover obstáculos con la fuerza de la voluntad y la razón democrática. En ello está.