La relación con el PSOE y la dureza del discurso marcan el debate en Podemos

relaciones Podemos-PSOE
Iglesias y Sánchez, en el Congreso, poco antes de una de las reuniones que mantuvieron el pasado mes de enero. / Efe

Podemos continúa sumido en un debate interno cada vez más visible en las declaraciones públicas de sus dirigentes. El martes tanto Pablo Iglesias, secretario general, como Íñigo Errejón, secretario político mostraban detalles en Twitter de sus diferencias políticas. Y ayer Irene Montero, jefa de gabinete de Iglesias, reconocía en declaraciones a los medios que había debate político en el partido sobre cuestiones como la relación con el PSOE y “el estilo” de Podemos. Poco tiempo antes, Errejón intentaba rebajar el asunto señalando que él e Iglesias son compañeros y que hay que acostumbrarse “a que se contrasten ideas en abierto”. Idea que también recalcó Montero, señalando que prefiere debatir diferencias públicamente a las “intrigas palaciegas”. Varias fuentes consultadas por cuartopoder.es de las distintas sensibilidades coinciden en señalar estos puntos como algunos de los que marcan el debate aunque destacan que la complejidad del mismo es mayor.

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Sobre el PSOE, Montero destacó que no piensa que haya dos posiciones sino que sí “hay un eje de debate, con muchas posiciones”. “Unas tirarían hacia una mayor relación de igualdad, de entendernos de igual a igual. De entender que en esta coyuntura actual no nos han votado para regalarle un gobierno al PSOE sino para que lleguemos a un acuerdo de gobierno de progreso. Hay otro eje, otra tendencia, que tendría más que ver con una relación distinta. Pero no lo asociaría a nombres ni a que haya dos posturas puramente enfrentadas”, explicó la dirigente de Podemos.

El esquema que dibujan varias fuentes internas consultadas es que hay una parte del partido, más identificada con Errejón, que opina que “para superar al PSOE hay que parecerse más al PSOE”. Y otra, que considera que hay que romper con todo lo que significan los socialistas y tener un discurso y actitud más radicales, no pareciéndose en nada. Desde el sector más cercano a Errejón prefieren generalmente mantener la cautela respecto a la cuestión concreta sobre el PSOE, aunque rechazan la identificación de su pensamiento con la “simplificación” entre radicales y moderados que se puede dar a entender en el debate. Inciden en la idea de que lo que hay que hacer es construir una identidad nueva, una nueva mayoría bajo el concepto de “transversalidad”. “Construir algo nuevo es lo más radical que hay”, resume un dirigente.

Por su parte, una tercera sensibilidad en Podemos, la que representa Anticapitalistas, tiene clara cuál debe ser la relación con los socialistas. Su posición sobre la investidura la visualizaron en agosto: no formar gobierno con ellos. “Consideramos que el PSOE no es un partido con el que podamos tener acuerdos de gobierno compartidos”, destacan fuentes de la organización criticando su ideología “social-liberal” o “directamente neoliberal” en ocasiones. “En lo fundamental económicamente hablando es un partido no reformable, no es posible que haya un nuevo PSOE”, afirman. Reconocen que se pueden tener acuerdos puntuales con ellos porque no son lo mismo que el PP. “El PSOE es un partido del régimen y Podemos tiene que mantener su independencia en relación a la participación en gobiernos”, concluyen.

Como ya destacó este periódico, a pesar de que la postura oficial sigue siendo formar gobierno con los socialistas, algunos dirigentes apuestan por dejar gobernar a Pedro Sánchez en solitario antes de ir a terceras elecciones. La semana que viene, cuando se retomen los contactos entre ambos partidos y se vea la oferta de los socialistas, será clave para calibrar las posiciones internas en este sentido.

Por otra parte está el debate sobre cómo “seducir”, es decir, con qué estilo es mejor convencer a los futuros votantes. “Creo que seducir pasa por una cosa que hemos aprendido por los que llevan luchando por los DDHH desde hace años. Es tener una ternura infinita con quienes no tienen nada”, destacó Montero. Pero también, según la dirigente, Podemos tiene que tener “dientes muy afilados con esos que quieren seguir mandando sin presentarse a las elecciones” o los “privilegiados”. En esta línea se alinearían, como ya reflejaron hace dos días en las redes sociales, tanto ella como Iglesias o Rafael Mayoral y Juan Carlos Monedero, próximos a él.

Esta dureza en el estilo no es compartida por todos los dirigentes del partido, en especial los defensores de la llamada “hipótesis populista” defendida por Errejón y que ha guiado a Podemos hasta ahora. Éstos serían partidarios de un tono más amable. Un ejemplo lo evidencia el consejero estatal Germán Cano. “¿Realmente creemos que con la épica del “afilar los dientes” vamos a cambiar realmente este país o sólo queremos vernos bien a nosotros mismos?”, señaló el martes en Twitter utilizando precisamente el mismo concepto que ayer Montero.

Todas estas cuestiones, y otras, se debatirán presumiblemente con intensidad a partir de esta tarde en la Universidad de Podemos. A partir de las 20:30 Errejón pronunciará una conferencia inaugural. Iglesias cerrará el domingo a las 18:30. Entre medias, decenas de debates en los que a buen seguro en más de uno se visualizarán las diferentes concepciones que se tienen sobre el partido con una asamblea ciudadana estatal en un horizonte cada vez más inmediato.