Feijóo, balón de oxígeno y futuro recambio para Rajoy

Feijóo celebra su mayoría absoluta anoche, junto a Miguel Tellado y Pedro Puy. / Lavandeira jr (Efe)
Feijóo celebra su mayoría absoluta anoche, en Santiago de Compostela, junto a Miguel Tellado (izquierda, secretario general del PP gallego) y Pedro Puy (portavoz parlamentario). / Lavandeira jr (Efe)

La alegría en la familia 'popular' la daba ayer el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, quien, con una campaña muy personalista, camuflando casi la marca PP en estos tiempos de tribulaciones, ha logrado revalidar la mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia. No obstante, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, no dudaba en celebrar como propia la "hazaña" de Feijóo. Un éxito del PP y un castigo, explicó anoche en su comparecencia ante los medios en la sede nacional del PP, a quienes bloquean la gobernabilidad de España, en clara alusión al PSOE.

La victoria con mayoría absoluta en Galicia es todo un balón de oxígeno para el PP y también para su presidente, Mariano Rajoy, quien sigue pendiente de conseguir votos suficientes para ser investido presidente, mientras teme que el líder socialista, Pedro Sánchez, logre pasar por encima de la voluntad de sus barones y forme un gobierno Frankenstein, pero gobierno, al fin y al cabo, lo que significaría el final político de Rajoy. Pero el éxito de Feijóo es un arma de doble filo, puesto que, para quienes se preguntan por un posible sucesor a Rajoy, ha nacido, si no una estrella, sí una seria opción.

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El éxito de Feijóo es, en buena medida, el fracaso de Ciudadanos, que no ha logrado representación en el arco parlamentario gallego.

En la otra cara de la moneda,  el PP pierde un escaño y será irrelevante en el Parlamento vasco en la próxima legislatura. La aventura del exministro Alfonso Alonso ha terminado con escaso éxito. Las pocas esperanzas de poder ser necesarios para el PNV y convertir sus escaños en moneda de cambio, para poner así los 5 escaños del PNV en el Congreso de los Diputados al servicio de la investidura de Rajoy, se han visto truncadas. El PNV ha logrado más escaños que la suma de los de Bildu y Podemos, con lo que gozará del suficiente margen e independencia para gobernar con una cierta comodidad, incluso contando -como tradicionalmente han hecho- con los socialistas.

Por su parte, Ciudadanos, que aspiraba a hacerse con el escaño que deja vacante por incomparecencia UPyD, el que fuera partido de Rosa Díez, se queda fuera del Parlamento vasco, pese a las caídas vertiginosa del PSOE y más moderada del PP. No lograron rentabilizar los de Albert Rivera el claro retroceso de los partidos constitucionalistas en Euskadi.