Los errejonistas aprovechan el debate sobre Trump para diferenciarse de Iglesias y Garzón

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Alberto Garzón, coordinador federal de IU, conversa con Pablo Iglesias, secretario general de Podemos al lado del secretario político Íñigo Errejón. / Efe

Gran parte de las declaraciones políticas en Podemos, primarias aparte, e IU, durante la última semana han girado en torno a la victoria de Donald Trump. El resultado de las elecciones en EEUU ha provocado preocupación en diferentes sectores y el espacio de Unidos Podemos no ha sido una excepción. Varios dirigentes se han referido al asunto y se han difundido textos o artículos analizando el escenario político que deja el triunfo del magnate norteamericano. Y una vez más ha vuelto a reavivar las diferencias políticas existentes en Podemos entre el sector más afín a su secretario general, Pablo Iglesias, y el de su secretario político, Íñigo Errejón. En esta ocasión además se incluye también en la ecuación la figura del líder de IU, Alberto Garzón, que ha utilizado algunas expresiones similares a las de Iglesias, más cercano a él. De nuevo el debate sobre la identidad política de la izquierda tradicional frente a construir etiquetas e identidades nuevas vuelve a relucir.

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Ayer, el coordinador de IU realizaba una Declaración Política antes de la Coordinadora Federal en la que incluyó un apéndice para defender su teoría que evite que “surjan monstruos como Trump”. En su discurso, Garzón destacó que para evitar fenómenos como el de Trump es imprescindible “hablar a la clase trabajadora de forma clara y sencilla, además de estar en la práctica de la movilización para dar respuesta a los conflictos planteados”. Apostilló que sólo así, en España y en cualquier otro lugar, será posible “cortocircuitar” situaciones políticas de “xenofobia” como la que vive EEUU. “La única forma de evitar que surjan monstruos como Trump es dirigirnos a nuestra clase social, la trabajadora, con un mensaje nítido, claro y sin engaños, articulado a través de una práctica política coherente con nuestra estrategia”, afirmó. Garzón analizó que éste es el “resultado natural de un proceso en el que la izquierda ha fallado” y que podría extrapolarse a España en el caso de que “la izquierda no dé respuesta a los sectores de la población a los que la globalización neoliberal ha llevado a la frustración”, sectores que, indicó, “también existen en nuestro país en una magnitud más alta que en EEUU”.

Pocas horas después, el responsable de discurso de Podemos, Jorge Moruno, escribió un texto en su canal de Telegram que fue instantáneamente difundido también por Errejón. “Espero equivocarme pero me parece percibir que tras la victoria de Trump la izquierda busca tomarse la revancha contra Podemos: es hora, se afirma, de volver (eterno retorno) a las palabras "claras"; “República, izquierda, lucha de clases” (no discuto el concepto sino el posicionamiento fetiche), en un intento de descubrir lo ya descubierto, la nada. Un "encuentro" autista por estar aislado de la sociedad y sus problemas, un ejercicio de idealismo ramplón. Así pues, la izquierda cree que frente a Trump no hay que llevar los márgenes al centro sino desplazar lo central a los márgenes”, comienza Moruno. Para el dirigente de Podemos, esa “izquierda” se olvida de que “Trump es el éxito del marketing”, que obvia que él no ganó sino que perdieron los demócratas y que Bernie Sanders, “lejos de reproducir recetas de farmacia, marcaba la frontera muy claramente entre people vs establishment”. “Lo importante es encontrar aquello capaz de generar encuentros desde la pluralidad y la radicalidad democrática”, añade.

Esa referencia a “hablar claro” también se puede interpretar como una apelación a Iglesias. El líder de Podemos destacó en declaraciones a los medios ofrecidas el miércoles esas palabras. “Ese peligro también lo tenemos en Europa y hay que hablar claro y, para hablar claro, hay que decir que el problema tiene que ver con el empoderamiento de las élites financieras y con el comportamiento de los partidos tradicionales y que ahora toca defender la igualdad, los derechos humanos y sociales, e implica estar enfrente de los grandes propietarios y de las élites económicas”, afirmó. Además difundió un tweet de otro usuario, cercano a IU en el que decía lo siguiente: “Que tomen nota por aquí los que piensan que es tiempo de mesura, centrismo, palabras vacías y sonrisas”. Un mensaje que en clave interna se interpreta como un recado a las teorías errejonistas. Iglesias también analizó la victoria de Trump frente a decenas de diplomáticos el pasado viernes.

Para Moruno, las “coordenadas de la izquierda” les llevan “al cómodo refugio del goce autocomplaciente; de vuelta a la fortaleza”. “Aquí ya no hay Laclau y ni siquiera Hall o Thompson, aquí lo que hay es un repliegue conservador cuando no reaccionario. Se elige la peor de las opciones: la revancha de la izquierda contra aquello que ilusionó en nuestra sociedad”, añade. Para el dirigente, “llegar a más gente molestando donde más se hace daño” fue la tecla que tocó Podemos. “Os voy a contar una verdad que por repetida mil veces no deja de serlo. Podemos no nació aspirando a reinventar el espacio de la izquierda, lo hizo buscando inventar nuevos espacios para ensanchar la democracia”, añade. La fórmula defendida por Moruno, definida como “simple y clara” y “tan verdadera como efectiva” es “denunciar el secuestro de la democracia por la economía y la economía secuestrada de toda decisión democrática”. “Estamos a tiempo de evitar el eterno espejismo que pesa como losas en el cerebro de los vivos: cuanto más parecen unirse unos pocos, más se distancian de los muchos. Hay que darle la vuelta a la frase de Marx sacada de Hegel, primero fue como farsa, hoy puede convertirse en una tragedia. Espero equivocarme”, concluye.

Errejón, por su parte, puso más el foco esta semana en la relevancia del 15M. “En España no podrá haber un Donald Trump en la medida en que si hay un proyecto popular, patriótico y democrático no va a ir por ese lado sino que está yendo, gracias al 15M y a experiencias políticas posteriores, y yo milito en una, en un sentido de más inclusión y no de menos, es decir, de que tenemos que cuidarnos más y no orientar el odio del penúltimo contra el último, del que está un poco machacado con el que está peor”, señaló.

El asunto de Trump vuelve por tanto a poner de manifiesto ya no sólo la distancia entre las tesis estratégicas de Errejón e Iglesias sino también la de los primeros con Garzón. El coordinador de IU ha rechazado en varias ocasiones compartir aspectos del llamado “populismo de izquierdas” basado en Laclau, uno de los pensadores de referencia de Errejón. En lo que sí parecen estar de acuerdo todos los sectores implicados es en dos cosas: una, que Sanders hubiera sido mejor opción para los demócratas para hacer frente a Trump; y dos, que el espacio de Unidos Podemos puede servir como vacuna a una situación parecida. Otra cosa es cómo hacerlo.