La crisis del PSOE retrasa el trabajo para la reforma constitucional hasta otoño de 2017

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Javier Fernández y Antonio Hernando (PSOE) saludan a los presidentes del Congreso, Ana Pastor, y Senado, Pío García Escudero, el pasado 6 de diciembre, con motivo del 38 aniversario de la Constitución Española. / Chema Moya (Efe)

Los socialistas son partidarios de reformar la Constitución, como han venido defendiendo desde hace años. Sin embargo, el sector oficial mayoritario y la gestora que preside Javier Fernández no se plantean iniciar los trabajos de reforma de la Carta Magna hasta después de las vacaciones estivales de 2017, prácticamente ya en otoño del próximo año.

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Según han asegurado fuentes de la actual dirección socialista a cuartopoder.es, "en primer lugar, tendremos que celebrar nuestro Congreso Federal y elegir al nuevo secretario general. Será el nuevo equipo el que lidere los futuros trabajos para la reforma constitucional". Esta decisión, tomada por la Gestora, ya ha sido trasladada de manera informal a otras formaciones políticas que, según los socialistas, dicen entender que la situación de incertidumbre y de falta de liderazgo en el PSOE, que no parece vaya a resolverse antes del verano de 2017, va a ralentizar el proceso. De acuerdo con esta previsión, los trabajos de reforma constitucional podrían iniciarse después incluso de la fecha fijada por el Gobierno catalán para celebrar el referéndum no autorizado por la legislación nacional.

Por otra parte, lo que tampoco  se oculta ni a los socialistas ni a otras formaciones políticas consultadas por este diario es que, en función de la duración de la legislatura, la reforma constitucional  no llegue a concluirse antes de la celebración de elecciones. De este modo, si la inestabilidad se apodera de la legislatura y fuerza a Mariano Rajoy a disolver las Cámaras y adelantar los comicios, sería prácticamente imposible concluir los trabajos de reforma de la Carta Magna. Solamente en el caso de que Rajoy logre agotar la legislatura, pese a su mayoría minoritaria y su acuerdo con Ciudadanos, podrían plantearse la finalización de los trabajos. De lograrse la mayoría parlamentaria suficiente, se procedería a la correspondiente disolución de las Cámaras y a la celebración del referéndum en todo el territorio nacional para aprobar o no el futuro texto constitucional.

Esta fórmula es, según buena parte de los dirigentes socialistas, la única que permitiría a los catalanes y al resto de España votar, entre otras cosas, el Título VIII. Entienden en el PSOE que, de este modo, todos podrían votar lo que a todos concierne. Y ésa es su apuesta por buscar una vía de solución a los conflictos que plantean los partidos que representan alrededor del 50% de los votantes catalanes. Consultados por cuartopoder.es, no obstante, altos dirigentes del nacionalismo catalán,rechazan la fórmula y aseguran que "nosotros no estamos en eso".

1 Comment
  1. Etxea says

    Se agradecería un poco de información sobre el acto de Pedro Sanchez con la militancia en la Cuenca Asturiana…alguna entrevista a militantes…algo

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