Rajoy apuntala su hiperliderazgo en el PP para que nada cambie

Mariano Rajoy durante un acto reciente del Partido Popular celebrado en Madrid. / Efe

Hoy arranca el XVIII Congreso Nacional del Partido Popular, probablemente, el más tranquilo para Mariano Rajoy de todos los que se han celebrado en los últimos años, el menos sorprendente en cuanto a la elección de la nueva cúpula y el más osado a la hora de abordar temas que, dentro del PP, generan controversia y posturas encontradas, como la maternidad subrogada o la eutanasia.

Para Rajoy, este congreso será, si no un paseo militar, algo parecido, puesto que el domingo, además de salir elegido presidente del PP, prácticamente por aclamación, será considerado también, de acuerdo con los Estatutos del PP, el candidato a presidente del gobierno. Pese a la gran cantidad de enmiendas que los populares han elaborado para hablar de primarias, de «un hombre un voto», etcétera, ninguno de los enmendantes ha querido entrar en la parte de los Estatutos que establece que el presidente nacional es, asimismo, candidato a la presidencia del gobierno. Es un articulado que lleva en vigor desde el año 2008, siendo ya Rajoy presidente nacional y después de que, en el Congreso de Valencia, Federico Trillo lo introdujese en forma de enmienda, como dice una dirigente popular con una sonrisa irónica, «con nocturnidad, porque la defendió y ganó de madrugada y sin hacer mucho ruido…». Solamente un Congreso puede modificarla. Y no será éste.

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En relación a la cúpula del PP, si hace unos meses la gran duda  era si María Dolores de Cospedal iba a continuar o no al frente de la Secretaría General del PP –tal como ya adelantó en su día cuartopoder.es–, Cospedal seguirá en su puesto por voluntad expresa de Rajoy, pero lo hará con la condición de seguir su cohabitación con los vicesecretarios generales que supusieron en su día el sello de la «renovación»al PP y se convirtieron en supuesta amenaza para ella misma, entre otros. En este punto, se da por seguro el nombramiento de Fernando Martínez Maíllo como coordinador general, para evitar suspicacias sobre exceso de trabajo, exceso de poder, exceso de cargos… acusaciones que recaen hoy sobre la figura de Cospedal, pero no recayeron en su día, por ejemplo, cuando era Francisco Álvarez Cascos el que ocupaba la Secretaría General y un puesto en el gobierno de José María Aznar.

En esta ocasión, Aznar será el gran ausente, tras renunciar a la presidencia de honor del partido y después de marcar sus diferencias, críticas y discrepancias con la acción de gobierno del equipo de Rajoy. Quien sí estará presente en sus oraciones y sus vídeo-homenaje, según se espera, será la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fallecida recientemente.

Las primarias, incompatibilidades y el intento de impedir la acumulación de cargos son  enmiendas que se verán en el plenario, dada la imposibilidad de la cúpula genovesa de consensuar la retirada o transacción de varias enmiendas sobre estos asuntos con los autores de las mismas. Pero eso no significa que vaya a darse una gran beligerancia en los debates de las ponencias, ya que el 80% de las 4.000 enmiendas presentadas a los textos originales sí han sido transaccionadas o retiradas, tras negociar con la dirección nacional. Así, en la parte social de la oferta programática, que saldrá de este cónclave popular, destacan dos asuntos: la muerte digna, sobre la que, hasta la fecha, el PP evitó debatir en sus Congresos, y la maternidad subrogada.

Los compromisarios del PP seguirán sin debatir sobre la muerte digna, puesto que el ponente, Javier Maroto, ha aceptado retirar la frase que decía inicialmente «El PP es contrario a la eutanasia». Pero sí tendrán que debatir sobre los «vientres de alquiler», ya  que los partidarios de que se regule sobre ellos y se legalicen en España han aceptado dejarlo en manos de los expertos y de la comisión de bioética, pero los detractores de la maternidad subrogada no han dado su brazo a torcer. Así, la  exdiputada Lourdes Méndez defenderá que los vientres de alquiler «sigan estando prohibidos en España».

Y todo ello en un fin de semana tranquilo, en el que los populares piensan combatir informativamente a Podemos a golpe de comunicaciones a través del chat más «seguro», Telegram. Para ello, han puesto en marcha un grupo de chat, que bajo el nombre «18CongresoPP», ofrece informaciones, enlaces a entrevistas o alertas a los asistentes. Un grupo de mensajes que tiene, por el momento, alrededor de 2.200 miembros y que se ofrece a todos los periodistas acreditados para seguir el evento.