Urkullu viajó el martes a Madrid para dar cuenta a Rajoy del plan de desarme de ETA

Europa Press (YouTube)

Íñigo Urkullu, lehendakari del Gobierno vasco, se reunió el pasado martes en La Moncloa con Mariano Rajoy, jefe del Gobierno español, y en dicho encuentro le informó de los planes de ETA para entregar las armas el próximo 8 de abril, según ha revelado Joseba Eguíbar, portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el Parlamento de Vitoria. El mandatario vasco pidió a su interlocutor que "dejara hacer" sin interferencias policiales, así como que supiese estar "a la altura" ante un hecho de semejante relevancia.

Eguíbar ha hecho estas declaraciones en el programa del Parlamento en las Ondas, de Radio Euskadi. "No estoy en el secreto de la conversación, pero la intencionalidad es ésa, dejar hacer y estar a la altura de las circunstancias para que cinco años y medio después de que una organización decida dejar las armas y que no sepa o no acierte o no se le deje desarmar es una historia que, con el transcurso del tiempo se demuestra que ha estado mal gestionada", ha apuntado tras confirmar que se han dado contactos.

Publicidad

La tesis del portavoz parlamentario del PNV coincide con la de Arnaldo Otegi, secretario general de Sortu, quien el viernes, tras conocerse la noticia del anuncio de desarme, manifestó en rueda de prensa: "Esto se podía haber hecho antes si los estados [España y Francia] no se hubiesen empeñado en impedir que una organización como ETA se pueda desarmar". Manifestó, asimismo, su confianza en que "no haya obstáculos para que se pueda realizar y sea un desarme total y verificable por la comunidad internacional".

Por su parte Iker Casanova, parlamentario autonómico de EH Bildu, ha señalado que, tras el desarme de ETA habrá que "poner encima de la mesa la cuestión de los presos y la reparación de todas las víctimas, no solo las del Estado".

Mucho más extremos se muestran los exetarras Jon Iurrebaso --que llegó a ser interlocutor de la banda con el Gobierno-- y Fermín Sánchez Agurruza --miembro del ala más dura del movimiento abertzale, y partidario de romper el alto el fuego unilateral y volver a los atentados-- quienes aseguran que "con ETA o sin ella debemos seguir trabajando y luchando hasta que consigamos la amnistía total y sin condiciones. Y eso, tácticamente es la vuelta a casa de todos y todas la presas y refugiadas sin necesidad de humillarse, arrodillarse, ni arrepentirse porque lo han dado todo por liberar a nuestro pueblo sin pedir nada a cambio".