Estalla una nueva crisis en Podemos Galicia entre críticos y afines a la secretaria general

Carmen Santos, Secretaría General de Podemos Galicia, junto a miembros de su candidatura al Consejo Ciudadano Autonómico llamada “Un mar de xente”, y que se reedita ahora para las primarias de cara a las elecciones autonómicas del 25 de setiembre. / Efe

Lejos de calmar las tensiones, Podemos en Galicia aviva con un nuevo episodio el enfrentamiento entre sectores que arrastra desde las elecciones autonómicas, celebradas en septiembre de 2016. Si en Vistalegre II se hizo un llamamiento a la unidad en el partido y se marcó una nueva senda para enterrar viejas disputas, en el territorio gallego aumenta la división. El pasado sábado se celebró un consejo ciudadano autonómico convocado por los críticos del partido (un 51%) y se decidió renovar gran parte de las secretarías. Ni la reunión ni las decisiones tomadas fueron reconocidas por la secretaria general, Carmen Santos, y miembros afines a ambas facciones han aireado sus diferencias en las redes sociales.

Los críticos con la secretaria general, partidaria de la propuesta de Pablo Iglesias en Vistalegre II, defienden que precisamente los documentos del líder de Podemos aprobados en la segunda asamblea estatal otorgan poder para convocar consejos autonómicos al 25% de los inscritos. De hecho, desde este sector argumentan que, a pesar de ser mayoría, decidieron cambiar solo seis secretarios de los 14 que conforman la ejecutiva gallega para evitar que el gesto fuera visto como un ataque. No fue así. El secretario de Organización, Juan Merlo, emitió un comunicado para desacreditar la reunión y recordar que únicamente Santos tiene la potestad de convocar un consejo ciudadano, según el reglamento del partido.

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Las reacciones en las redes no se hicieron esperar. El portavoz de Xuntos Podemos, Carlos G. Armada, indicaba que la dirección debía acatar lo decidido en el consejo ciudadano del sábado o, de lo contrario, “pasar por la Comisión de Garantías” del partido o incluso “los tribunales”. Del lado contrario, Carmela Docampo, miembro del consejo ciudadano estatal llegó incluso a tildar el movimiento de “golpe de Estado” contra la dirección de Santos e intercambió unos tuits muy críticos con Ángela Rodríguez, diputada gallega en el Congreso y afín al errejonismo.

“Nosotros hicimos una propuesta de renovación porque tenemos una estructura totalmente debilitada en Galicia por un año de errores y disputas internas. La reacción de la secretaria general ha sido la de siempre: acusarnos de golpe de Estado”, han explicado a cuartopoder.es fuentes del sector crítico del partido que, sin embargo, no se sienten identificadas con la etiqueta. “No nos gusta que nos llamen críticos ya que creemos que somos la mayoría del consejo ciudadano. Esto nos deja la duda de qué nombre debe tener la otra facción, porque no puede ser que la minoría marque la línea política”, han remarcado.

Del lado oficialista, la Secretaría de Organización emitió un comunicado para explicar que la asamblea del sábado carecía de validez sin la autorización de Santos, que ya había realizado “una convocatoria formal para el 25 de marzo” con el objetivo de “rematar la campaña en curso para dar a conocer a los círculos la adecuación de los documentos aprobados en Vistalegre”. En declaraciones a este medio, fuentes cercanas a la dirección han destacado que la secretaria general ha tenido que lidiar con “guerras personales” desde que llegó a su cargo. También han recordado que la Comisión de Garantías amonestó a este grupo el pasado mes de diciembre por convocar una reunión de condiciones similares.

La confrontación de Podemos en Galicia se remonta a las primarias que se celebraron hace casi un año. En ese momento el órgano quedó dividido en dos mitades. Se eligieron 17 consejeros de la lista considerada como afín al sector errejonista y 17 consejeros afines a Iglesias –alineados con la secretaria general–. No obstante, la situación en este territorio es más compleja que la división que se ha dado a nivel estatal. De hecho, dos consejeros del lado de Santos han acabado abandonando la disciplina de voto por desacuerdos con su línea política. Los problemas empezaron con las desaveniencias en cuanto al papel del partido en las confluencias para las elecciones autonómicas del año pasado. Mientras los afines a la secretaria general apuestan por reforzar la posición de Podemos, los críticos prefieren dar prioridad a la consolidación de En Marea como espacio político.

Este domingo se mantiene el consejo ciudadano convocado por la secretaria general. Los críticos de Santos consideran que ha llegado el momento de que se escuchen sus demandas, después de un año de “invisibilización interna” y esperan que la cita sirva para que se apliquen los cambios que proponen para las secretarías. Por su parte, la dirección desea obtener resultados positivos en un encuentro que habían planeado para marcar un antes y un después en la interna del partido, y que contará con otros secretarios autonómicos como el castellano-leonés Pablo Fernández. Todavía está por ver si la secretaría general autonómica, electa después de que la dirección estatal destituyera a la dirección gallega, tras la renuncia de más de la mitad de los miembros del consejo ciudadano, logra encauzar una situación de crisis persistente.

(*) María F. Sánchez es periodista.