Soraya Rodríguez: “Sánchez dejó el partido con una fractura interna y los peores resultados electorales”

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Soraya Rodríguez
Soraya Rodríguez en una imagen de archivo. / psoecyl.com

Soraya Rodríguez (Valladolid, 1963) lleva ya cinco legislaturas a sus espaldas en el Congreso de los Diputados. Actualmente es, entre otras muchas cosas, presidenta de la Comisión Mixta para la Unión Europea... y una ‘susanista’ convencida. En estas primarias, en las que Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López se disputan la secretaría general, es una de las defensoras más conocidas de la candidatura de la andaluza, pero también de un debate sosegado y respetuoso. Esa cortesía que reclama entre los compañeros de partido le ha costado algún que otro disgusto. El pasado enero, salió entre gritos de una reunión de los socialistas vallisoletanos después de pedir a los compañeros que no llamaran “traidor” al candidato vasco.

Tras una semana de intenso trabajo parlamentario, en la que el grupo socialista ha anunciado que pedirá la reprobación del ministro de Justicia, Rafael Catalá, Rodríguez ha dedicado unos minutos a charlar con cuartopoder.es sobre cómo ve la actual situación del PSOE.

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– ¿Cree que se están tensando demasiado estas primarias en el PSOE?

– Sí, yo creo que hay comportamientos que no son admisibles y descalificaciones entre compañeros que no caben en un proceso de primarias. Estamos eligiendo entre aquellos compañeros que pensamos que son los mejores para liderar un partido en un contexto determinado y con posicionamientos diferentes. Pero es un debate entre compañeros. Debemos reconocernos como militantes del mismo partido y, por lo tanto, desde luego la descalificación y los insultos, que no han sido desautorizados lo suficiente y de manera contundente por parte de líderes de esas candidaturas, son claramente nefastos para lo que necesita un proceso de primarias: tranquilidad, respeto y un clima adecuado para el debate.

– ¿Esta tensión se traslada después a la militancia? Usted en enero lo sufrió en sus carnes cuando salió en una reunión a defender a Patxi López.

"Hay comportamientos
entre compañeros que no han sido desautorizados de manera contundente por parte de los  líderes de esas candidaturas"

– Sí, desgraciadamente en una asamblea interna alguien grabó y colocó en las redes una situación de muchísima tensión. Se perdió el respeto y yo no podía permitir que a un candidato que había tomado la decisión de presentarse a unas primarias se le descalificara por ese acto y por aquellos que estaban pidiendo a través de plataformas las primarias ya. Cuando el primero que dio el paso fue Patxi López, fue objetivo de este insulto (traidor) que espero que no se vuelva a escuchar en el partido nunca más después del 21 de mayo. Yo intenté pedir respeto y que no se volviera a producir, porque pensaba que no era el mejor clima para afrontar un proceso de primarias en un partido que ya tenía una profunda división. Yo creo que esto es importante: la división no se produce por las primarias. El partido llega ya muy dividido, con una gran fractura interna, al proceso de primarias. Y esto es una parte de cómo ha dejado el partido el anterior secretario general, Pedro Sánchez, con una fractura interna enorme y con los peores resultados que ha tenido el partido socialista en toda la historia de la democracia reciente. Lo que había que hacer a partir de ahí, y siendo consciente de que existía esa fractura, era trabajar para que no se abriera más y para el clima no se tensara. Creo que algunos han trabajado en la dirección contraria.

– ¿Cree que con lo caliente que está ahora mismo la situación esto podrá cerrarse a partir del 21?

– Se tiene que cerrar porque este camino no se puede mantener durante un tiempo ilimitado. Estoy convencida de que el día 21 supone un punto de inflexión para comenzar en la dirección contraria. El partido socialista tiene que trabajar por cerrar heridas y hacer de esta formación lo que ha sido siempre: una organización política donde han convivido debates internos importantes, pero siendo una organización unida. La unidad no es el requisito único y suficiente para ser una fuerza política solvente y ganar las elecciones, pero desde luego es un requisito imprescindible. Por tanto, el objetivo prioritario, necesario y urgente de la nueva ejecutiva es trabajar por construir unidad, cerrar heridas y fracturas.

– Si las previsiones se cumplen, no habrá ningún candidato que arrase en votos, con lo que se prevé que las negociaciones de la Ejecutiva sean también duras después del 21…

– Bueno, lo que está claro es que todos los candidatos han dicho que se van a respetar unos resultados claramente democráticos. A partir de ese momento, creo que la responsabilidad debe imperar. Desde la candidatura de Susana Díaz no cabe ninguna duda de que así va a ser. Eso va a suponer un paso importante de integración y de contar con todos los militantes, independientemente de a quién hayan apoyado para poder conformar equipo de trabajo. A mí no me cabe ninguna duda de que Susana Díaz hará el día 22 un ejercicio importante de integración.

– ¿Ofrecerá a Sánchez y a López integrarse también?

– A ellos como personas no lo sé, pero cuando uno habla de integración, indudablemente también habla de toda la gente que ha estado con ellos. El proceso personalista se acaba el 21. A partir del 22 comienza un proceso de configuración de equipos. Susana lo ha dicho a lo largo de esta campaña: quiere ser la secretaria general de todos los militantes, de los que la han votado y de los que no. Así lo demostró en Andalucía. Cuando salió secretaria general, el partido andaluz tenía serias fracturas internas y Susana habló con aquellas personas que no habían estado con ella, sino enfrente de su candidatura para decirles ‘esto ya ha pasado y yo quiero trabajar contigo, ¿quieres tú trabajar conmigo?’ y ha conseguido un partido unido, que ha trabajado hacia afuera, con un proyecto potente y que ha ganado las elecciones. 10 puntos al PP y 20 puntos a Podemos.

Soraya Rodriguez
Soraya Rodriguez en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados en una imagen de archivo. / Efe

– Precisamente hablando de Podemos, Pedro Sánchez presentó el jueves un programa en el que volvió a distanciarse de Podemos, ¿cómo valoran ustedes este nuevo cambio de rumbo?

– Por lo que he visto y leído, hay dos cambios sustanciales nuevos respecto al programa. No son menores. Pedro Sánchez como secretario general había mantenido una posición en torno a la política de pactos con Podemos como lo que somos en el partido: una fuerza autónoma y de la izquierda. Esa posición cambió después. El punto sustancial fue aquella entrevista que todos recordamos en el programa de Évole en el que dijo que se había equivocado y que nuestra posición con Podemos debía ser diferente y hablaba de unidad de acción de la izquierda, que tampoco acabamos de entender muy bien. El viernes rectificó sobre su propia rectificación para plantear que el PSOE quiere que sea una fuerza autónoma, ya lo somos, que somos de izquierdas, ya lo somos. Rectificación sobre rectificación.

La segunda cuestión es sobre el tema importantísimo para España. Tenemos en frente el mayor reto soberanista que se nos ha planteado nunca al Estado español. El PSOE ha tenido una posición clara a la que Pedro Sánchez se adhirió como secretario general en el documento de Granada, pero es la posición que marca nuestro propio texto constitucional. España es un Estado, la soberanía reside en todo el pueblo español pero en él conviven nacionalidades que tienen indudablemente un carácter cultural, social, identitario y nuestro texto constitucional lo reconoce y tenemos un estado autonómico muy descentralizado que lo recoge también de los estatutos de autonomía. Sobre eso también se alejó en esta campaña y dijo que había cambiado y que reconocía que España era una nación de naciones. No está en nuestro texto constitucional ni lo hemos reconocido. Dijo que Cataluña era una nación, con lo que conlleva ese término: una planta jurídica y ser un sujeto de soberanía, y el concepto de autodeterminación que el partido socialista no comparte. La candidatura de Susana Díaz no ha cambiado, igual que el PSOE. Nosotros no cambiaremos el artículo 2 de la Constitución porque defenderemos que la soberanía reside en todo el pueblo español, no en una parte. Por eso, para nosotros no cabe el derecho de autodeterminación de los pueblos. Sánchez dijo el viernes que ahora él piensa lo mismo que nosotros, que el PSOE, que el documento de Granada. Es una rectificación de enorme calado. Por cierto, de la que yo me alegro.

– Hace muy pocos días salió el CIS, que le otorgaba una subida al PSOE y le devolvía a ser segunda fuerza. Ha habido interpretaciones de todo tipo por parte de unos y de otros, ¿cuál es la suya?

"Con el proceso de interinidad y confrontación abierta en unas primarias no es el mejor escenario para hacer política"

Cuando cualquier encuesta electoral como el CIS te sitúa como un partido que sube y que avanza retrocediendo el PP y colocándonos en el lugar en el que estamos, como segunda fuerza política parlamentaria, siempre es positivo. Viene a reconocer que hay un trabajo que se está haciendo desde el grupo parlamentario en un Congreso muy difícil. Indudablemente este proceso que vive el PSOE, de interinidad y confrontación abierta en unas primarias, no es el mejor escenario para hacer política, pero a pesar de eso, los ciudadanos aprecian que estás haciendo un trabajo de oposición. Queda claro que el PSOE cuando decidió abstenerse no hizo ningún pacto de Gobierno con el PP. Simplemente seguimos un mandato democrático que salió de las urnas, dos veces seguidas en seis meses. En el sentido del 26 de junio estaba absolutamente claro. El PSOE perdía votos, escaños, no tenía capacidad de hacer ninguna alianza parlamentaria en el Congreso. No podíamos hacer una alternativa y el PSOE cuando no puede gobernar, o bien porque no es la fuerza más votada o porque puede hacerlo con otras fuerzas políticas, no obstaculiza las instituciones. Primero la democracia y luego el partido. En este sentido hacemos un trabajo de oposición con un gobierno en minoría y se demuestra que eso sí lo aprecian los ciudadanos.

– Usted tiene una amplia experiencia como diputada, ¿es más fácil o más difícil hacer política ahora en el Congreso que hace 3 años?

–  No, ahora una oposición con un Gobierno en minoría indudablemente permite al Parlamento hacer política, mientras una oposición parlamentaria con un gobierno con mayoría absoluta con 177 diputados, como tuvo el PP en la pasada legislatura, impide y ciega cualquier tipo de iniciativa. Yo fui portavoz con una mayoría abrumadora del Partido Popular. Cuando llegabas a Junta de Portavoces y planteabas cualquier propuesta o posibilidad, desde pedir la comparecencia del presidente del Gobierno a la creación de una comisión de investigación sobre la financiación ilegal del Partido Popular, solo hacía falta que el portavoz del PP, el señor Alonso, dijera “no” y la vía estaba cerrada. Su “no” valía 177 votos, una mayoría absoluta.

El Parlamento actual tiene enormes posibilidades, como se está demostrando: pedir responsabilidades políticas, pedir comparecencias, crear una comisión de investigación sobre la financiación ilegal del PP o hacer que un secretario de Estado que se reúne con el hermano de un presunto delincuente como el señor González haya comparecido dos veces. El otro día, el señor secretario de Estado decía ‘el que yo venga aquí dos veces’ pone de manifiesto mi voluntad de colaborar. No, que vengas aquí dos veces lo único que pone de manifiesto es que el PP no tiene mayoría absoluta para vetar tu comparecencia. Esa es la realidad. Por tanto, hay enormes posibilidades para que, a través del diálogo y el entendimiento con el resto de fuerzas políticas, el Parlamento pudiera avanzar. Si Podemos estuviera en otra actitud, queriendo hacer política y no con números continuos y con los autobuses que se les estropean, indudablemente el Parlamento aún tendría más potencia. Nosotros estamos dentro, trabajando y ejerciendo de segunda fuerza y creo que hemos sacado proposiciones de ley adelante que ya se están tramitando y estamos dando vida parlamentaria.

– ¿Es difícil trabajar con Podemos en el Congreso?

"Entre quitar a Mariano Rajoy y quitar al PSOE, Podemos prefirió quitar al PSOE con ese soñado sorpaso"

– Es sumamente complicado. Podemos ha demostrado que su objetivo fundamental es hacer oposición al PSOE. Tiene un pecado original que es contra el que Pablo Iglesias quiere luchar, pero es muy difícil. Se lo recordó Javier Fernández en la carta en respuesta a la moción de censura que anunciaron sin haber hablado con nadie, cuando le dijo ‘tengo la sensación de que siempre quieres volver a la escena del crimen’. Esa escena del crimen fue el día en el que Podemos votó con el Partido Popular contra un gobierno alternativo, que es la causa directa de que Mariano Rajoy siga siendo presidente del Gobierno. Después del 20 D había una manifestación de la sociedad española a través de los votos en una configuración de un Parlamento fragmentado, pero donde el Partido Popular no tenía mayoría absoluta y donde había salido muy dañado electoralmente y, por lo tanto, con solo 122 diputados. Un entendimiento entre Podemos, Ciudadanos y PSOE hubiera puesto fin al gobierno de Mariano Rajoy y eso no fue posible porque Pablo Iglesias, entre quitar a Mariano Rajoy y quitar al PSOE  con ese soñado sorpaso, prefirió quitar al PSOE. Después del 26-J salió mal. A él le salió mal y, en general, nos salió mal a la izquierda.

–Van a votar una reprobación a Catalá, Maza y Moix, ¿qué esperan de este paso insólito que ha dado el PSOE?

Insólito es lo que han hecho Maza y Moix y lo que está haciendo Catalá en el Ministerio de Justicia, pero sí que va a ser importante en el sentido de que va a ser el primer ministro en activo que va a ser reprobado por el Congreso de los Diputados. No me cabe la menor duda de que la reprobación saldrá adelante. Espero que no haya ninguna fuerza parlamentaria, excepto el PP, que es el partido que apoya y sustenta al Gobierno, que no vote esta reprobación, porque los hechos son de extrema gravedad. La utilización de las instituciones del Estado para favorecer la posición judicial y la defensa de imputados del Partido Popular es sumamente grave, y es un hecho que no se ha dado en democracia. El ministro de Justicia, el señor Catalá, dijo que no iba a dimitir y que se siente respaldado, evidentemente solo por el Partido Popular. Pero creo que a partir del momento que se apruebe su reprobación, el señor Catalá está ya en minutos de descuento. Todo lo que tarde será para mantenerse en una situación agónica, sin respaldo ni legitimación parlamentaria con una severísima reprobación que pone en tela de juicio su capacidad y responsabilidad al frente de un ministerio tan importante como el de Justicia.

1 Comment
  1. Ali Baba y los 40 del PP says

    La única posibilidad, real, concreta y viable, para que la izquierda pueda cambiar la política de este país, a medio plazo, es Pedro Sánchez.
    Las ilusiones que muchos tienen puestas en Pablo Manuel Iglesias, son ilusorias e injustificadas. Para el, la única teoría valida es la de “CUANTO PEOR, MEJOR” y su único interés es hundir al PSOE. Cualquier otro asunto pierde interés en su mente, como por ejemplo echar a Rajoy, tal como demostró, y por dos veces, en el mes de Marzo del pasado año.
    Y en cuanto a la opción de Susana Díaz, el solo hecho de incluirla entre las opciones de izquierdas ofende a la verdad y a la inteligencia.

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