Margarita Robles: «En el debate fueron claramente a por Pedro Sánchez»

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La diputada socialista Margarita Robles, en una imagen de archivo. / Efe

A la diputada socialista Margarita Robles (León, 1956) no le asustan las batallas. Desde que esta magistrada ingresó en 1981 en la carrera judicial, está acostumbrada a lidiar con todo tipo de combates, incluidos los políticos. Fue presidenta de la Audiencia Provincial de Barcelona y magistrada de la Audiencia Nacional. También ostentó, entre otras muchas cosas, la secretaría de Estado de Interior en la última etapa de los gobiernos de Felipe González.

Hace ya un año que decidió volver a la política como número dos por Madrid en la lista del PSOE que encabezaba Pedro Sánchez, del que es defensora en estas primarias socialistas y junto al que libra una nueva contienda por la secretaría general . De hecho, ha participado en algunos actos de su campaña, como el que tuvo lugar el pasado viernes en Oviedo. Robles, que apela a los principios durante toda la entrevista, fue una de las 15 diputadas socialistas que votó ‘no’ a la investidura de Mariano Rajoy.

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– ¿Qué le pareció el debate de este lunes? ¿Cree que de verdad fue «de guante blanco» o que López y Díaz fueron a por Sánchez?

– Es evidente que fueron claramente a por Pedro. En mi opinión, no resulta aceptable una descalificación personal como la que se hizo diciendo que Pedro Sánchez era el problema. Creo que descalificaciones así no deben tener cabida en el ámbito del Partido Socialista. No se puede decir que Pedro es el problema cuando en el año 2011 se perdieron 4 millones de votos. De la misma manera no se debe hablar de vaivenes de Pedro cuando en Andalucía se ha gobernado sin solución de continuidad en una legislatura con el apoyo parlamentario de Izquierda Unida y en la siguiente, la actual, con el apoyo de Ciudadanos, que ciertamente son opciones muy diferentes.

– ¿Qué sensaciones tuvo en el encuentro con los militantes en Oviedo?

Fue muy emocionante. Lo más importante de todo lo que está pasando en este proceso de primarias es ver que militantes del Partido Socialista de todas las edades han recuperado la ilusión que habían perdido. Gente emocionada, algunos llorando y diciendo que había que recuperar el partido… Incluso a mí, que no soy militante, me resulta conmovedor.

– El viernes dijo que Pedro Sánchez tiene una propuesta coherente, ¿es compatible esa coherencia con los giros en el programa que ha dado con respecto a Podemos?

No ha dado ningún giro. La política es siempre algo dinámico porque la situación de hoy no es igual que la de mañana. Pedro Sánchez lleva diciendo desde el momento en el que anunció su candidatura que él quiere un PSOE que sea autónomo, que llegue a recuperar otra vez el Gobierno de la nación y que sea la principal fuerza de la izquierda. Ahora bien, es evidente que la situación en este momento ha cambiado porque ya no estamos en un marco de bipartidismo. Nos vamos a tener que acostumbrar a hacer política con cuatro partidos fundamentales a nivel estatal. Cuando él hace referencia a Podemos, lo hace teniendo en cuenta que es un partido que ocupa un espacio en la izquierda, pero lo que Pedro Sánchez ha dicho desde el primer momento es que la hegemonía de la izquierda tiene que ser del Partido Socialista, porque es el único que puede gobernar España para hacer las transformaciones importantes que tanta falta hacen en este país.

Cuando me refiero a coherencia, no hablo de cuestiones puntuales, sino de principios. Los  principios son lo más importante que un político puede tener. Son los que hicieron que Pedro Sánchez fuera capaz de dimitir de su acta de diputado, irse al paro, con tal de defender aquello con lo que se había comprometido en su programa electoral: votar ‘no’ a Mariano Rajoy.

«Si yo me incorporé al proyecto del PSOE fue porque quería un cambio»

– Usted fue una de las 15 que votó ‘no’ a Rajoy, ¿tuvo consecuencias?

Sí, desde el punto de vista de una sanción económica. Yo me presenté en las listas del PSOE como número 2 de Madrid con un programa electoral que era muy claro, que hablaba del ‘sí’ al cambio,  lo que implicaba el ‘no’ a Mariano Rajoy. Era una consecuencia lógica. La décima legislatura con el Partido Popular fue muy dura para todos los ciudadanos: una reforma laboral, restricciones en educación, restricciones en derechos y libertades, en el ámbito de la justicia se impusieron tasas que hicieron que las personas con menos recursos económicos no pudieran acceder a los tribunales… Precisamente si yo me incorporé al proyecto del PSOE fue porque quería un cambio, que no continuara Mariano Rajoy en el Gobierno. Por eso, en mi opinión y con el respeto debido a todo el mundo, lo coherente era votar ‘no’. Ya se ha visto en la Ley de Presupuestos que el voto del Partido Socialista no hubiera sido necesario porque el PP está ahora negociándolos con el PNV, Ciudadanos y los partidos canarios.

– ¿Cómo valora que los partidos canarios tengan la presidencia de las comisiones de investigación de financiación del PP y del rescate a las cajas de ahorro?

Supongo que entra dentro del pacto al que ha llegado el PP para sacar adelante los presupuestos. Por eso es especialmente doloroso, entre comillas, que ese esfuerzo que el PP está haciendo ahora para sacar los presupuestos, que desde su perspectiva es legítimo y respetable, no lo hubiera hecho en su momento para conseguir la investidura y pusiera al PSOE en la situación en la que le puso, obligándole a abstenerse y a ir en contra de su programa electoral.

– ¿Entonces cree que el sí se dio gratis?

Yo no lo compartí en absoluto. Creo en los grandes principios. Las estrategias puntuales en un determinado momento se pueden entender, pero no a costa de los principios. Yo siempre digo lo mismo. Puedo respetar a una persona que no piensa lo mismo que yo, pero yo lo que quiero es saber siempre a qué atenerme. No me gusta la frase de Groucho Marx de ‘estos son mis principios, si no le gustan tengo otros’. Yo no pude entender la abstención que permitió que Rajoy fuera presidente del Gobierno.

– ¿Cómo valora desde esta perspectiva el trabajo de la Gestora?

Tengo un enorme respeto personal por Javier Fernández, pero creo que la Gestora ha cometido un gran error: dilatar tanto este proceso de primarias. Durante ocho meses, el Partido Socialista ha estado abierto en canal sin un liderazgo claro y la situación actual, que ya venía muy perjudicada por lo que ocurrió el 1 de octubre, es especialmente preocupante. Cuando tienes ocho meses a un partido como el PSOE, en mi opinión el más importante para transformar España, en una situación de provisionalidad sin dar ninguna razón de por qué, el resultado es que ahora está en un muy mal momento. Hay que tener en cuenta que en las elecciones de junio, con Pedro Sánchez como líder, el PSOE tenía el 22% de los votos. En este momento, después de ocho meses, no llega al 20%. Resulta sorprendente que los que criticaban a Pedro Sánchez porque decían que había tenido un mal resultado con el 22% ahora, que no llegan al 20%, quieran sacar pecho.

«La actual situación de empate con Podemos es mucho peor que la de junio»

–  ¿Por qué cree que se ha dilatado el proceso?

No lo sé, eso habría que preguntárselo a la Gestora. Cualquier órgano de este tipo tiene que tener un carácter provisional y dedicarse a preparar las primarias y el congreso extraordinario. No puedo entender por qué se ha retrasado tanto la celebración de las primarias. Si ese retraso hubiera permitido que el PSOE despegara, pues podríamos valorarlo positivamente, pero vemos que la situación actual es que está empatado con Podemos y es mucho peor que la que estaba en junio. Por tanto, las cosas no se han hecho bien.

–¿Usted ve mucha diferencia entre esta batalla que se ha desarrollado en el partido y otras anteriores? Me vienen a la cabeza Guerra-González, Rubalcaba-Chacón…

– Algunas personas tienen interés en decir que la situación actual del PSOE es catastrófica, que está prácticamente llamado a desaparecer. Yo no lo creo para nada. En los actos en los que estoy participando he visto una militancia absolutamente generosa, entregada e ilusionada que trabaja las 24 horas del día para que el PSOE pueda estar unido. Me parece importante que todos tengamos en cuenta que el partido no son sus dirigentes, sino los militantes. Son los que día a día levantan esta organización.

– ¿Eso no contrasta con la campaña tan personalista que se está haciendo?

Yo puedo hablar de la de Sánchez. No es para nada personalista. Ha hecho muchísimos actos, más de 150 por toda España, en los que no ha intervenido él, sino diputados o personas que le apoyan.  Han estado siempre llenos. Si hay algo que la candidatura tiene muy claro es que Pedro Sánchez no habla del “yo”, sino del “nosotros”. Eso es un salto cualitativo con respecto a otras opciones, que tienen un carácter mucho más personalista.

– ¿Usted cree que a partir del 21 se cerrará la herida o pasaremos a una nueva batalla si los resultados están ajustados?

Espero que se haga ese esfuerzo. Los militantes merecen un partido que esté fuerte y unido, pero lo que es más importante: España entera lo necesita. Todo el mundo tiene que tener muy claro que este país no va a funcionar si no hay un partido socialista fuerte, unido, que llegue al Gobierno y que sea capaz de transformar España. Eso no se va a hacer sin un PSOE unido. Yo estoy segura de que todas las candidaturas se pondrán detrás del secretario general.

– ¿Cree que se ha tensado demasiado el debate? Usted misma tuvo un episodio desagradable con Miguel Ángel Heredia

En cuanto a mi episodio personal, yo ya he pasado página. No lo tengo para nada en cuenta, pero sí creo que haber tenido durante ocho meses esa situación de provisionalidad es lo que ha llevado a que haya cierto nerviosismo, tensión y que se digan cosas que, quiero creer, en el fondo no se piensan.

«La moción de censura no sería necesaria ahora si Iglesias hubiera apoyado en su día la investidura de Pedro Sánchez»

– Los ‘susanistas’ dicen que es Pedro Sánchez el que ha partido el PSOE.

Me resulta sorprendente porque Sánchez fue secretario general por los militantes. Hubieran tenido que ser ellos los que le quitasen. Cuando no se les deja que tomen la decisión es evidente que esa culpa no se le puede echar a Pedro Sánchez. Ya ha habido otro antecedente, que fue el de Borrell, que también fue elegido por la militancia y luego no fue removido por ella. Yo creo que es muy importante que cuando un secretario general es elegido por los militantes, solo y exclusivamente le puedan remover ellos. Siempre me ha sorprendido que haya algunas élites en los partidos y organizaciones que piensen que ellos, por el hecho de ser élites, son los que tienen la razón. La razón no la tienen los que están en el poder, sino que deberían hacer autocrítica y oír a las bases. Cuando alguien se separa del militante de a pie tiene más posibilidades de cometer errores.

– ¿Le convencieron las explicaciones que dieron en el Congreso el ministro Catalá y el fiscal general Maza sobre el caso Lezo?

No, en absoluto. Pero me gustaría decir que el sumario del ‘caso Lezo’ es secreto y, hasta que no se levante, deberíamos ser todos muy prudentes. De lo que sí hay que hablar es de la corrupción del Partido Popular, que tiene sumarios que no son secretos como Gürtel o la Púnica, y eso lo que pone de relieve es que hay una corrupción sistémica dentro del PP. Esa es la razón por la que algunos diputados votamos ‘no’ a Rajoy.

– El sábado dijo Pablo Iglesias que el Grupo Socialista muestra “agresividad verbal” con el PP, pero que luego pactan con ellos…

Yo soy respetuosa con las opiniones de todo el mundo, pero Pablo Iglesias es otra de las personas responsables de que Rajoy sea presidente del Gobierno. Es verdad que el Partido Socialista se abstuvo, pero también que cuando Pedro Sánchez se presentó a la investidura, Iglesias no le apoyó para ser presidente del Gobierno. Por lo tanto, ahora también es muy fácil hablar de mociones de censura. Ésta no hubiera sido necesaria si en su momento hubiera apoyado el Gobierno de Pedro Sánchez.