El PSOE «recoge el guante» de Iglesias, pero le pide que se abra a Ciudadanos

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El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Luis Ábalos, en su intervención en el debate de la moción.
El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Luis Ábalos, en su intervención en el debate de la moción. / Congreso de los Diputados

Durante la segunda jornada del debate de investidura de la moción de censura, el portavoz provisional del PSOE, José Luis Ábalos, ha recogido el guante que el martes le lanzó el líder de Podemos, Pablo Iglesias, sobre futuros pactos para construir “mayorías alternativas”. En lo que no parecen ponerse de acuerdo es en los socios. Mientras Ábalos le ha pedido que se abra a una negociación con Ciudadanos, Iglesias insiste en que el PSOE mire a otros socios de gobierno, como Esquerra Republicana de Catalunya. Finalmente, el sentido de la votación ha sido el esperado con 82 votos a favor, 170 en contra y 97 abstenciones, por lo que la iniciativa contra Mariano Rajoy no ha prosperado.

A primera hora de la mañana, ha sido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, el que ha abierto fuego en el debate. En sus primeras palabras desde la tribuna, el líder de Ciudadanos le ha reprochado a Iglesias su voto en contra de la investidura de Pedro Sánchez. Si la formación morada hubiese apoyado al candidato socialista “Rajoy no sería presidente”, ha manifestado. Como respuesta, el secretario general de Podemos ha achacado a los naranjas haber llegado al Parlamento para que “nada cambie”, porque gracias a ellos gobierna el partido “más corrupto de España”.

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El cara a cara enconado de ambos dirigentes, que combaten en un mismo espacio como nuevas fuerzas políticas, se ha recrudecido con descalificaciones intelectuales e intercambio de acusaciones y ha resultado ser el más duro de todos los enfrentamientos dialécticos que ha habido en el debate de la moción. La imposibilidad de un acuerdo entre ambas formaciones se ha evidenciado de nuevo e Iglesias ha lanzado un claro mensaje al PSOE: a la hora de intentar construir una alternativa de Gobierno tendrá que elegir entre ambos.

Después, le ha tocado el turno a Ábalos, que ha comenzado haciendo un diagnóstico de la situación y avalando los motivos para la censura contra el PP, a quien consideran responsable del “gravísimo deterioro social que sufren los españoles” y que “tienen su origen en los recortes”. Sin embargo, ha reivindicado algunos de los éxitos del PSOE como oposición, como la sentencia del Tribunal Constitucional que ha tumbado la amnistía fiscal del ministro Cristóbal Montoro, que presentaron los socialistas ante este tribunal: “En 2012, el Gobierno subía los impuestos a los ciudadanos, mientras a los grandes defraudadores se les perdonaba el pago”. También ha recordado que pondrá en marcha una moción en el Congreso para reprobar al ministro Montoro en la próxima semana.

Diagnóstico compartido

Ambos partidos comparten el diagnóstico, pero no las recetas para una posible solución. Por ello, Iglesias ha vuelto a reiterar el acercamiento hacia el PSOE: “Hay muchas ganas de sacar al PP de las instituciones. Podemos llegar a acuerdos y estamos dispuestos a ser todo lo generosos que toque”, lanzaba de nuevo el guante. Sin embargo, discrepan en los socios. Mientras Ábalos argumentaba que “hay momentos en la política en los que hay que sumar”, aunque “Ciudadanos no sea de izquierdas”, Iglesias le ha pedido a que vuelva la mirada a otros posibles socios como ERC.

De hecho, Ábalos ha reprochado a Iglesias que se hubiese negado a lograr un acuerdo para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno cuando tuvo oportunidad. Para ello, ha resaltado algunos puntos en común entre el programa de Gobierno que Iglesias presentó ayer en la Cámara y las propuestas del documento del posible acuerdo con Ciudadanos que finalmente no salió adelante después de que Podemos se negase a apoyarlo.

Y es que Ábalos ha puesto de manifiesto que, pese a las ofertas de Podemos, es un socio del que no se fían. Por ello, en su intervención ha desmontado las intenciones de respecto a la moción de censura, apelando a un documento interno llamado ‘Éramos pocos y llegó Sánchez’ que circulaba en el partido morado. “¿Les preocupa la ciudadanía? ¿O simplemente les preocupa seguir estando al frente de la ola de indignación?”, preguntaba a Iglesias tras recordar que tiene “serias dudas sobre la intencionalidad” y que no está bien “planteada”.

La parte más sorprendente de su intervención ha sido cuando Ábalos le ha aclarado a Iglesias que “abstenerse no es tan malo”. Aunque es probable que el portavoz se refiriese a la abstención que se le requirió a Iglesias ante la citada hipotética investidura, aunque, lo cierto es que el mensaje se ha leído también en clave interna: Ábalos fue uno de los diputados más críticos con la abstención al Gobierno de Rajoy el pasado octubre. El mensaje de unidad se ha reforzado cuando le ha pedido al líder de la formación morada que no insultase a Miguel Ángel Heredia y Antonio Hernando: “Discrepo con mis compañeros, pero son mis compañeros y no me gusta que nadie enjuicie su actitud”.

La cuestión catalana ha centrado buena parte del discurso, como ocurrió también en la intervención central del secretario general de Podemos. Si Iglesias les ofreció que se sumaran a apoyar el referéndum, Ábalos se ha situado al lado de la legalidad que no admite un “cumplimiento parcial”  y ha aclarado que los socialistas no entienden “una España sin Cataluña ni una Cataluña sin España”. Aún así, se han mostrado favorables a negociar con el resto de grupos una “reforma a la organización territorial del Estado”.