PULSIÓN SOBERANISTA / La gestión de los atentados de Barcelona y Cambrils y su relación con el contexto político catalán

'Catalunya, un sol poble': respuesta y retos tras los atentados del 17-A

SATO DÍAZ | Publicado: - Actualizado: 17:39

Atentados del 17-A. Mariano Rajoy y Carles Puigdemont durante su comparecencia conjunta en rueda de prensa conjunta el pasado 18 de agosto
Mariano Rajoy y Carles Puigdemont durante su comparecencia conjunta en rueda de prensa conjunta el pasado 18 de agosto. / La Moncloa (Flickr)

BARCELONA.- Los Mossos mataban ayer, en torno a las 17h45, a Youness Abouyaaqoub, presunto autor del atentado masivo de Las Ramblas en el municipio barcelonés de Subirats. Además, los Mossos confirmaron que el imán de la mezquita de Ripoll se encontraba entre los fallecidos en la explosión de Alcanar. De igual manera, se certificó que Pau Pérez, el joven que apareció acuchillado en el coche con el que se dio a la huída Abouyaaqoub y con el que atropelló a un agente para saltarse un control policial, es una víctima más del atentado de Barcelona.

De esta manera se escribe un punto y aparte en el relato del atentado, todos los integrantes de la célula terrorista de Ripoll contemplados por los Mossos están detenidos o muertos. Finalizado, además, el luto oficial, llega el momento de las valoraciones y los análisis, y también de profundizar y extender la investigación. ¿Qué conexiones internacionales tenía el imán de la mezquita de Ripoll? ¿Había más personas implicadas? ¿Cuál será la evolución de los heridos? ¿Qué consecuencias políticas y sociales tendrá este trágico atentado? ¿Qué motiva a estos jóvenes a convertirse, a espaldas de sus familiares y comunidades cotidianas, en asesinos? Múltiples interrogantes y debates a los que habrá que buscar respuesta.

Sabemos que, según distintos estudios, la mayoría de estos jóvenes proceden de entornos desestructurados y que se sienten discriminados, excluidos socialmente, lo que les lleva a buscar su propia identidad, encontrándola en la violencia y el fanatismo religioso. Hay causas sociales y políticas, la incapacidad de las sociedades europeas y occidentales de integrar a amplios sectores de población genera grietas perfectas para la penetración del fanatismo. Las imágenes distribuidas por los Mossos d’Esquadra de cuatro de los cinco terroristas abatidos en Cambrils son fotografías extraídas de la lista de clase del último año que acudieron al Instituto Abat Oliva de Ripoll. Jóvenes cuya falta de integración es aprovechada para la inculcación del odio. Se ha visto un patrón parecido en los terroristas de París, Bruselas, Londres… Y ahora también en Barcelona y Cambrils.

Cataluña acogedora

Cataluña ha sido históricamente una región acogedora de inmigración. La reflexión teórica que desarrolló el PSUC en su III Congreso, en el año 1973, apostaba por una idea “Catalunya, un sol poble (Cataluña, un único pueblo)”. Tenía que ver con la llegada de trabajadores militantes del PCE que se integraban en el PSUC. Era gente que no hablaba catalán. Al igual que los militantes, miles de inmigrantes llegaban a Cataluña sin hablar catalán, generándose unas diferencias culturales que se reproducían en diferencias sociales posteriormente: los castellanohablantes y los catalanoparlantes. Las posibilidades de éxito, de inserción en la vida laboral, cultural y social de Cataluña dependían, en buena parte, del conocimiento del idioma. El PSUC apostó por la normalización lingüística en las escuelas, que todo el mundo, del origen que fuera, aprendiera la lengua y la cultura para evitar futuras diferencias, para evitar futuras exclusiones.

El contexto político en el que ha sucedido el atentado no puede ser ignorado. A escasos 40 días de la fecha escogida para la celebración del referéndum de autodeterminación, todo tiene una lectura política, también la gestión del atentado. En un momento en el que una gran parte de Cataluña se piensa como una nación independiente surge con fuerza la evidencia de que amplios sectores de población, inmigrantes pero también generaciones nacidas en Cataluña, no se sienten integradas socialmente, políticamente ni culturalmente. Un reto que tendrá que afrontar la Cataluña del futuro, sea la que sea, como también el conjunto del Estado español y el resto de estados europeos. Estados que no consiguen integrar a amplias capas de población, sectores que se sienten apartados de la vida en comunidad, grietas que generan monstruos.

atentados del 17-A concentracion musulmanes
Concentración ayer de la comunidad musulmana de Barcelona en la Plaza de Cataluña. / Sato Díaz

El atentado y el contexto político catalán 

La gestión política del atentado durante todos estos días muestra una clara división. Mientras desde el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha hecho múltiples alardeos de la necesaria unidad en estos momentos de crisis, desde el independentismo se ha visto una clara intencionalidad por parte de medios de comunicación españoles y del Gobierno de sacar rédito político. Mientras que las instituciones catalanas, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, han actuado coordinadamente en todo momento, el Gobierno de Rajoy y la propia Casa Real han ido a rebufo. La gestión de los soberanistas del atentado les hace salir reforzados en su conflicto con el Estado. Veamos.

«Rajoy actuó como un jefe de estado extranjero, que va directamente a su embajada (…) Parece que el Gobierno, desbordado, no ha sabido ejercer sus deberes de gobernante en Cataluña»

Carles Puigdemont y Ada Colau comparecían pocas horas después de que se materializara el atentado en Las Ramblas conjuntamente, tras la primera reunión del gabinete de crisis. Rajoy estaba en Galicia de vacaciones y no llegaría a Barcelona hasta casi la media noche. Quien sí que formó parte del gabinete de crisis fue el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, pero tampoco compareció ante los medios de comunicación. Puigdemont y Colau no dudaron un instante de lanzar un mensaje homogéneo: Cataluña es una sociedad plural, acogedora, enfrentándose a cualquier posible atisbo de xenofobia que pudiera surgir a raíz del atentado. La alcaldesa convocaba la concentración del día siguiente que sería multitudinaria y que internacionalizaría la frase coreada: “No tinc por”.

Rajoy llegaba directamente a la Delegación del Gobierno, no se acercó a donde de urgencia estaban reunido el resto de representantes y, poco después, comparecía en solitario ante los medios de comunicación. “Actuó como un jefe de un estado extranjero, que va directamente a su embajada”, comentan fuentes de la izquierda independentista a cuartopoder.es. “Parece que el Gobierno se ha visto sobrepasado y no ha sabido ejercer sus deberes de gobernante en Cataluña”, relatan otras fuentes. Esa imagen de Rajoy solo, a quien hasta el día siguiente en la Plaza de Cataluña no se le pudo ver junto al resto de dirigentes públicos, contrasta con la de Puigdemont y su Govern, quien ha actuado como verdadero gestor de la crisis, saliendo constantemente en los medios a dar explicaciones en catalán. “Puigdemont ha actuado como un jefe de Estado y se ha demostrado que la estructura de la Generalitat ha estado a la altura de las circunstancias de esta crisis”, aplauden al president.

Atentados del 17-A Representantes de los diferentes cuerpos policiales, y servicios de asistencia y emergencia, se concentraron en Las Ramblas para rendir un homenaje a las víctimas del doble atentado del 17 de agosto
Representantes de los diferentes cuerpos policiales, y servicios de asistencia y emergencia, se concentraron en Las Ramblas para rendir un homenaje a las víctimas del doble atentado del 17 de agosto. / Mossos d’Esquadra. Generalitat de Catalunya (Facebook)

También conjuntamente, alcaldesa y president, llamaron a la manifestación, que se prevé masiva, del próximo sábado. Una vez más las instituciones catalanas, con un mensaje conciliador con la pluralidad de Cataluña, tomaban la delantera. La polémica saltó cuando desde la CUP anunciaron que dudaban en participar si la encabezaba el rey Felipe VI. Las críticas de la CUP a la Monarquía sirvieron para proponer a la opinión pública el debate sobre su papel y sus relaciones con algunas monarquías árabes, a las que se les atribuye la financiación y el suministro de armas al autodenominado Estado Islámico y al terrorismo wahabí. La alcaldesa anunciaba que ni los reyes, ni representantes de ninguna institución, serían quienes encabezarían la convocatoria, sino que lo harían integrantes de los Mossos, de los servicios de emergencias, comerciantes y demás sectores de la sociedad civil que debieron lidiar con los efectos del doble atentado.

Falta saber cómo será la presencia de la Casa Real y del Gobierno español en esta manifestación, así como de las instituciones catalanas, que dan el protagonismo al pueblo de Cataluña. La presencia durante los días posteriores al atentado de los monarcas por Cataluña también ha sido criticado por independentistas. “Querían lanzar una imagen de falsa unidad, es la estrategia de la doctrina del shock, ante una situación trágica lanzan un mensaje de quiénes son los que representan a la democracia, quiénes son los buenos, eliminando a la disidencia”, explican estas fuentes. Fotos frías de los reyes en hospitales, visitando a los heridos, que también han sido criticadas en las redes sociales.

Y ahora las explicaciones, por qué no se detectó el chalé, ni las actividades del imán de Ripoll, pero también por qué Moncloa se niega a ampliar los Mossos y por qué no tienen acceso a Interpol

Ayer comparecía de nuevo Puigdemont, junto al conseller de Interior, Joaquim Forn, quien días atrás había anunciado el número de víctimas catalanas diferenciadas de las españolas, y al major de los Mossos Josep Lluís Trapero para anunciar que el conductor de la furgoneta había sido abatido por la policía autonómica. Una vez más, el Govern y la policía catalana se mostraban como verdaderos ejecutores de la investigación y operación policial llevada a cabo tras los atentados de Barcelona y Cambrils. El enorme revuelo que ha generado en redes sociales el hecho de que los representantes del Govern catalán hablen, precisamente, en catalán demuestra que la desconexión española con Cataluña es evidente. La inmensa mayoría de las ruedas de prensa, del ámbito que sean, de la fuerza política que sea, se hacen en catalán y luego los periodistas solicitan a los comparecientes que repitan algunos fragmentos en castellano para facilitar su trabajo.

Y también tendrán que dar explicaciones desde el Palau de la Generalitat sobre otras cuestiones, como las incógnitas sobre la explosión –la víspera del atentado– en el chalé de Alcanar, la falta de seguimiento durante los seis meses que los terroristas estuvieron ocupando dicha vivienda, algunas descoordinaciones entre la información que se dio durante las horas posteriores al atentado de Barcelona y lo que realmente ocurrió, o el desconocimiento de todo lo que estaba relacionado con el imán de la mezquita, su pasado y sus antecedentes, aunque sobre esto también comparte responsabilidad el propio CNI. Por el otro lado, tendrán que dar explicaciones desde Moncloa sobre la negativa a autorizar una ampliación en el cuerpo de los Mossos de 500 agentes o de que este cuerpo no pueda tener acceso a los datos de la Interpol y otros aspectos de coordinación policial europea.

‘Un sol poble’

Ayer, a las 19h30, unas 3.000 personas, muchas de ellas de fe musulmana, se concentraban en la Plaza de Cataluña para luego manifestarse por Las Ramblas. Al ya simbólico grito de “No tinc por” se sumaba el de “Soy musulmana, soy Barcelona”. Un ejemplo más de la diversidad de Barcelona, que ha sido ejemplo en la respuesta a los atentados, en la condena al terror y en el combate a la xenofobia e islamofobia por su rapidez y contundencia. Esta foto de un pueblo unido en su pluralidad contrasta con la de la unidad de unas administraciones, en la concentración de Plaza de Cataluña o en la misa de la Sagrada Familia. De un Rajoy frío en sus comparecencias, primero en solitario y al día siguiente junto a Puigdemont.

Esa unidad y diversidad que se vio ayer en la Plaza de Cataluña simboliza el anhelo del PSUC de “un sol poble”. Pero, señala una tarea más importante, que la población de inmigrantes y sus descendientes se sienta integrada en la sociedad catalana, española y europea. Que no se generen guetos ni exclusión de amplios sectores de la población. Políticas públicas, culturales, sociales. Mayor inversión pública en servicios públicos, en educación. Poner barreras para que ayuden a impermeabilizar la penetración de discursos fanáticos, violentos y excluyentes. Poner barreras a la discriminación. Cataluña ya lo hizo en décadas anteriores. Un sol poble.

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  • florentino del Amo Antolin

    Mezclar un suceso tragico, con el derecho ha decidir. O con teorias fatuas sobre si salen fortalecidos, unos y debilitados otros. De momento se han perdido unas vidas irremplazables, para los más allegados familiarmente. Para decirnos ha todos, que las especulaciones hacen daño tambien; que la integración no se logra facil y menos abusando de una dialectica propia digna de Monarquías bananeras; como esas retailas ultra nazis: ” los putos Moros de mierda, que se vayan ha su País “. Los desgobernantes de este Estado Español, cenan con las otras majestades Alauitas tan ricamente; es más, tienen cosas pendientes territoriales… ( Pero, que nos vean unidos los terroristas ). ¡ Un atropello tras otro, cinicos !. Y luego, para parecer demócratas; nos mandan esas siglas pan españolistas, con bidones de gasolina … ¡ Para apagar el fuego !. Y… ¡ Si no firmaís el pacto contra Yhijadista, os pondremos en nuestros medios ha caldo; encima sereís Yhijadistas tambien !.¡ Este es el País, y sus gobernantes del PP! .

    • Juan Penabad

      Si tienes toda la razón lo susbcribo ..totalmente… saludos

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