500.000 personas declaran en Barcelona que no tienen miedo y que apuestan por la paz

Apuestan por la paz Vista del cuerpo principal de la manifestación contra los atentados yihadistas en Cataluña que bajo el eslogan "No tinc por" ("No tengo miedo") recorrió las calles de Barcelona
Vista del cuerpo principal de la manifestación contra los atentados yihadistas en Cataluña que bajo el eslogan "No tinc por" ("No tengo miedo") recorrió las calles de Barcelona. / Alberto Estevez (Efe)

Alrededor de 500.000 personas, según fuentes de la Guardia Urbana, tomaron ayer parte en la manifestación celebrada en Barcelona en contra del terrorismo, para dejar claro que apuestan por la paz, en memoria de las víctimas de los atentados del pasado 17 de agosto y en homenaje a todos los cuerpos y colectivos que en aquellos momentos de caos y dolor socorrieron a quienes lo necesitaban.

Apuestan por la paz. La manifestación iba encabezaba por 75 representantes de las fuerzas del orden, cuerpos de emergencia, servicios de asistencia médica y colectivos de comerciantes, taxistas y floristas que, el 17 de agosto, socorrieron y dieron cobijo a las víctimas y a quienes huían de los terroristas
La manifestación iba encabezaba por 75 representantes de las fuerzas del orden, cuerpos de emergencia, servicios de asistencia médica y colectivos de comerciantes, taxistas y floristas que, el 17 de agosto, socorrieron y dieron cobijo a las víctimas y a quienes huían de los terroristas. / Nuria Val @Nurival (Twitter)

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La marcha, que arrancó a las 18h00 de los Jardinets de Gràcia, discurrió lentamente por el Paseo de Gràcia, para desembocar, apenas media hora después, en la Plaza de Catalunya. Encabezaban el cortejo 75 personas pertenecientes a las fuerzas y cuerpos de seguridad, servicios médicos y de emergencia, bomberos, taxistas, comerciantes y demás colectivos que se volcaron en ayuda de las víctimas y de quienes buscaban refugio frente al ataque terrorista. Sujetaban una gran pancarta en la que se podía leer "No tinc por" ("No tengo miedo").

Apuestan por la paz. Felipe VI, encabezaba la marcha de autoridades, flanqueado, entre otros por Carles Puigdemont, Mariano Rajoy, Ada Colau, Ana Pastor y Pío García Escudero. También hubo una nutrida representación de presidentes autonómicos y ministros del Gobierno central
Felipe VI, encabezaba la marcha de autoridades, flanqueado, entre otros por Carles Puigdemont, Mariano Rajoy, Ada Colau, Ana Pastor y Pío García Escudero. También hubo una nutrida representación de presidentes autonómicos y ministros del Gobierno central. / Casa del Rey

Unos metros más atrás llegaba el cortejo de las autoridades. A su cabeza el rey Felipe VI, primer monarca español que participa en una manifestación popular, que fue profusamente silbado y abucheado, más incluso que lo que lo fueron Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, y Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidente primera, que también fueron recibidos con signos de rechazo. Carles Puigdemont, president de la Generalitat de Catalunya, defendió que estas protestas eran un ejemplo de libertad de opinión, pero dijo que "no había que magnificar" los pitidos al monarca.

El rey estaba flanqueado por dos jóvenes, una de ellas ataviada con un hiyab. A continuación, las principales autoridades estatales y autonómicas, con Rajoy, y Puigdemont, president de la Generalitat de Catalunya, así como la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, y Pío García Escudero, presidente del Senado, y Ada Colau, alcaldesa de Barcelona.

Un poco más allá y mezclados con personas de diferentes credos y razas estaban Carme Forcadell, regidora del Parlament catalán; Soraya Sáenz de Santamaría, y los líderes de los principales políticos estatales: Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos). También figuraba en primera fila el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, promotor en su día de la Alianza de Civilizaciones.

Inmediatamente detrás figuraban la práctica totalidad de los presidentes autonómicos, un buen número de ministros, así como cónsules de los más de 30 países alguno de cuyos nacionales fue víctima del atentado, que ha causado la muerte de 16 personas inocentes, además de la de los seis jóvenes que perpetraron los atentados. Los dos atropellos masivos también provocaron alrededor de 150 heridos, 23 de los cuales aún permanecen ingresados, seis de ellos en estado crítico.

Apuestan por la paz. Una mujer de fe musulmana sostiene un cartel en el que se lee: "La millor resposta LA PAU" ("La mejor respuesta LA PAZ") momentos antes del inicio de la manifestación de Barcelona
Una mujer de fe musulmana sostiene un cartel en el que se lee: "La millor resposta LA PAU" ("La mejor respuesta LA PAZ") momentos antes del inicio de la manifestación de Barcelona. / Ajuntament Barcelona (Flickr)

Algo más lejos de la cabecera marchaba la ciudadanía exhibiendo pancartas en las que se apostaba por la paz frente a la violencia, se rechazaba la islamofobia, se recordaba que Barcelona no tiene miedo y se apostaba por el amor y la unidad como mejor forma de vencer al odio. También había carteles en los que se acusaba a Felipe VI y a Rajoy de vender armas a quienes financian a los terroristas y se les recordaba que no es así como se consigue la paz.

Aunque no eran una presencia predominante, hubo un buen número de banderas repartidas a lo largo del cortejo, en especial en la zona donde se agrupaban los partidarios y simpatizantes de las CUP y de Omnium. En cualquier caso, se veían muchas más esteladas que enseñas nacionales, algunos de cuyos portadores fueron increpados con gritos de "éste no es el momento".

Apuestan por la paz. Míriam Hatibi, a la izquierda, portavoz del colectivo Ibn Battuta, y la actriz Rosa María Sardá leyeron un manifiesto al término de la marcha que desembocó en la Plaza de Catalunya
Míriam Hatibi, a la izquierda, portavoz del colectivo Ibn Battuta, y la actriz Rosa María Sardá leyeron un manifiesto al término de la marcha que desembocó en la Plaza de Catalunya. / Ajuntament Barcelona (Flickr)

Tras discurrir por el Paseo de Gràcia, la manifestación llegó a la Plaza de Catalunya. Las diferentes cabeceras fueron ocupando su lugar en el espacio disponible, tras lo cual se permitió el acceso del resto de los participantes en la marcha, hasta llenas la explanada. Fue entonces cuando la actriz Rosa María Sardá y Míriam Hatibi, del colectivo Ibn Battuta, en un escenario presidido por un gran panel con la frase "No tinc por" escrita en 15 idiomas, leyeron un manifiesto en catalán y castellano. Tras recordar que Barcelona no tiene miedo defendieron la paz y la solidaridad, y animaron a mantener el espíritu abierto que siempre ha distinguido y ha hecho grande a la capital catalana.

A continuación, a las 19h55 con bastante antelación sobre el horario previsto, se interpretó la pieza El cant del ocells (El canto de los pájaros) de Pau Casals. Tras lo cual se disolvió la manifestación, en medio de una nueva tanda de pitidos contra el rey y contra Rajoy.