Sánchez da tregua a Rajoy con Cataluña hasta el 1-O y cede el protagonismo al PSC

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en la Moncloa el pasado 7 de septiembre. / Moncloa (Twitter)

El líder de la oposición, Pedro Sánchez, tiene una directriz clara con respecto al problema secesionista catalán: al lado de la legalidad y, por tanto, de las acciones del Gobierno hasta, al menos, el 1 de octubre. Más allá de esa fecha nadie se atreve a decir lo que pasará. La tregua que le ha dado el PSOE al PP sobre el desafío secesionista, sin críticas agresivas a su gestión, contrasta con la de Unidos Podemos, que ha pasado al 'ataque' proponiendo una asamblea de diputados y alcaldes de municipios de más de 50.000 habitantes para pedir un referéndum pactado y poner en evidencia el inmovilismo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Esta propuesta de Unidos Podemos también obligará a posicionarse al PSOE: tendrá que explicitar si apoya la propuesta de "diálogo" de Iglesias o al Gobierno. La socialista Carmen Calvo ya ha anunciado en una entrevista en RNE este martes que no participarán en la asamblea. En principio, ha elegido un bando claro, el de Rajoy, con el que permanece en contacto y al que apoyará, al menos,  hasta el 1 de octubre siempre que tome las decisiones bajo los principios de "proporcionalidad" y "eficacia". Sin embargo, que los socialistas se sitúan al lado de la legalidad no significa que apoye al Gobierno con los ojos cerrados. Este mismo martes, la portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, ha salido al paso de la polémica sobre el artículo echando la pelota al tejado del PP: "Le pido al PP y al señor Rajoy que se deje de ambigüedades, que le diga a los ciudadanos lo que quiere hacer en Cataluña, si quiere aplicar o no el 155" y le ha pedido que "no se esconda tras las togas". 

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La aprobación en el Parlament y posterior suspensión de Ley de Transitoriedad Jurídica ha agitado la escena política: todos los grupos buscan un posicionamiento. Sin embargo, el PSOE no quiere dar pasos en falso y prefiere la prudencia para dar una imagen de oposición de Estado que contraste con la de otras fuerzas. Aunque Iglesias y Sánchez habían hablado con anterioridad y el PSOE sí conocía que presentarían una propuesta este lunes, no tenían detalles concretos. Ante las primeras informaciones, Puente se mostró poco receptivo: "Ni el PSOE, ni el PP, ni ningún Estado de la Unión Europea va a admitir trocear su soberanía".  Sin embargo, hay una actitud que los socialistas sí echan en falta del partido morado: "Echamos de menos una crítica equivalente, si quieren ser equilibrados, a la Generalitat”, advertía Puente.

En busca de un perfil propio, Unidos Podemos comienza a hacer sus primeros movimientos. La semana pasada el portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Xavier Domènech, pidió la comparecencia de Rajoy antes del 1 de octubre para someter a examen sus últimas actuaciones respecto al desafío independentista, algo que el PSOE ha decidido no apoyar. Posteriormente, Sánchez le ha hizo saber a Iglesias por mensaje que ve "conveniente" la comparecencia del presidente del Gobierno, sin embargo, el líder socialista prefiere que sea tras la consulta soberanista.

“Todo el debate que sume y no divida contará con nuestro apoyo”, afirman entonces en las filas socialistas. Sin embargo, creen que  este tipo de movimientos son más constructivos después del referéndum secesionista para no añadir más tensión. Hasta ese momento, la orden es cerrar filas con Rajoy con respecto a Cataluña (no con otros temas). Tanto el jefe del Ejecutivo como el líder de la oposición han optado por respaldar a los alcaldes catalanes no independentistas, ante las presiones del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que dejen que haya urnas en sus municipios.

Sánchez también se mostró favorable a aplazar más allá del 1 de octubre otra de sus grandes propuestas, la Comisión no permanente para la evaluación y la modernización del Estado autonómico. Aunque el secretario general era partidario de pornerla en marcha antes del referéndum, no se negaba a constituirla una vez pasada esa fecha si la Moncloa así lo pedía. ¿El motivo? Que el PP participara y la comisión saliera adelante. Esta comisión no permanente aún no tiene fecha concreta de apertura, por lo que no se sabe si Sánchez cedió a las pretensiones del Ejecutivo.

Sánchez cede el protagonismo al PSC ante la presión sobre sus alcaldes

Mientras que Podemos ha decidido pasar al ataque y culpabilizar al Gobierno de la gestión del problema secesionista, en el PSOE evitan ataques frontales para no romper la imagen de unidad. Sin embargo, eso no quiere decir que se mantengan con los brazos cruzados. Desde la Declaración de Barcelona hasta la petición de la comisión en el Congreso buscan un perfil propio que les coloque como el partido del diálogo. 

Sin embargo, hay una situación que preocupa especialmente en Ferraz: las amenazas a los alcaldes del PSC, que han decidido no apoyar el referéndum: "El acoso está llegando al nivel personal y familiar."Hay alcaldes de localidades pequeñas que están sintiendo cómo a sus hijos en el colegio se les acosa en relación con el tema del referéndum, explicaba Puente, quien resaltaba que este tipo de actitudes "no están dentro de lo admisible". El PSOE ha optado por respaldar a sus consistorios de manera firme ante estas presiones.

En los últimos días, Sánchez ha cedido todo el protagonismo al PSC. El lunes 11 de septiembre, coincidiendo con la Diada, no convocó a su Ejecutiva y al día siguiente viajó a Cataluña para reunirse con los alcaldes. De ese encuentro, salió un manifiesto, firmado por más de 350 alcaldes y concejales en el que estos representantes públicos denunciaban el clima que se vive en Cataluña: “Hemos visto cómo se nos presionaba, se nos señalaba con el dedo, se nos insultaba e incluso se nos amenazaba, debido a nuestro posicionamiento hacia el 'referéndum' ilegal del 1 de octubre que impulsan las formaciones políticas Junts pel Sí y CUP a través del Gobierno de la Generalitat”.

Ante los primeros movimientos del Estado, el PSOE evita las críticas, aunque fuentes de la dirección admiten que hay medidas que gustan más que otras. La Fiscalía ha ordenado investigar a los alcaldes que han apoyado la preparación al referéndum y la respuesta de los socialistas la han dado, de nuevo, los catalanes. “La investigación preliminar iniciada por la Fiscalía es consecuencia directa de la decisión del gobierno de la Generalitat de pedir a las alcaldesas y los alcaldes que se hagan corresponsables de la organización de un referéndum ilegal”, rezaba el escrito, que comenzaba diciendo que manifiesta “su respeto hacia las actuaciones judiciales y de la fiscalía y no se pronuncia sobre decisiones concretas”.

Sin embargo, en los últimos días se han levantado también otras voces. Es el caso de 78 exalcaldes y exconcejales del PSOE e ICV del Bajo Llobregat (Baix Llobregat), que sin decantarse por el 'sí' o por el 'no', defienden que los ayuntamientos faciliten la votación el día de la consulta. Eso sí, tal y como recuerda La Vanguardia "algunas de las personas que han firmado este manifiesto ya no forman parte" de estas formaciones.

Aunque Iceta asegura que "ningún alcalde del PSC" vulnerará la ley, el alcalde de Terrasa, Jordi Ballart, anunció una reunión con dos miembros del Govern, aunque también advirtió que "no pondrá en riesgo" la seguridad jurídica del ayuntamiento. El alcalde de Gratallops (Tarragona), Xavier Gràcia, ha dado un paso más allá asegurando que pondrá urnas el 1-O.

Albert Rivera y la extraña moción

Con Podemos criticando duramente la actuación de Rajoy y el PSOE apoyándole, algunos no entienden la proposición no de ley “sobre el apoyo institucional en la defensa del Estado de Derecho en Cataluña, para su debate en Pleno”, que obligaría a posicionarse a los grupos parlamentarios sobre esta cuestión, pero no obliga a nada. En la misma iniciativa también insta al Gobierno a que “impida la utilización de recursos públicos en la realización de todos aquellos actos destinados a la promoción, preparación y ejecución del citado referéndum de secesión”.

Sin embargo, ha causado sorpresa en otros grupos que creen que es una estrategia de Rivera para intentar captar la atención que no consigue en el Congreso con sus propuestas. El dirigente del partido naranja podría estar buscando un perfil propio y destacado para diferenciarse en una de sus ‘bazas fuertes’, la oposición tajante al desafío secesionista. Esto sucede a pocos días de que se conociese que el líder de Ciudadanos quería conseguir una foto a tres en la escalinata del Congreso, después de que Rajoy convocase a Rivera y Sánchez a la Moncloa, una instantánea que, finalmente, no se produjo.