El PSOE desoye el ‘canto de sirena’ de Unidos Podemos sobre Cataluña

Pedro Sánchez en su Ejecutiva
Pedro Sánchez, junto a Susana Sumelzo y Miquel Iceta, en la reunión de su Ejecutiva este lunes. /PSOE (flick)

El líder del PSOE ha vuelto a decir “no” a Pablo Iglesias. El pasado domingo, el dirigente de Podemos pidió al “compañero Pedro Sánchez” que no cayese en “la trampa de un frente con el PP” y consideró que “hace falta un nuevo gobierno de unidad plurinacional”. Sin embargo, los socialistas han desoído la propuesta y deciden seguir su propia estrategia que les diferencia ante sus electores (y mucho) de la escogida por Podemos.“De momento, nosotros estamos centrados en defender la legalidad. Si quieren hablar, pueden hacerlo en la comisión que se va a crear en el Congreso”, explican fuentes de Ferraz.

“Nosotros le hemos dicho a todos los grupos políticos que no es el momento de crear vías paralelas ni de confrontarnos entre nosotros”, explicaba este lunes la secretaria socialista de Igualdad, Carmen Calvo, quien opinaba que “algunos deberían no estar enredando con confrontaciones”. Aunque Iglesias cree que “muchos votantes” del PSOE le están diciendo a Sánchez que no se aleje de Rajoy, lo cierto es que los socialistas están convencidos de estar en el camino correcto: las últimas encuestas indican que el PSOE recorta distancia con el PP.

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La estrategia de Pedro Sánchez es estar al lado de la legalidad, al menos hasta el 1 de octubre. A partir de esa fecha, se pondrá en marcha la comisión de estudio sobre el Estado autonómico en el Congreso de los diputados donde, entonces sí, se discutirá abiertamente con el resto de grupos sobre cómo desbloquear la situación catalana. Incluso, Ciudadanos ha dado marcha atrás y ha accedido este lunes a participar en este órgano, que su líder, Albert Rivera, considera "el caballo de Troya de los independentistas". Solo ERC se ha quedado fuera. Hasta el momento, el PSOE se esfuerza en aclarar que los españoles viven en un estado de “normalidad constitucional” y su prioridad ahora es que “los catalanes vivan tranquilos”, en contraposición a la situación en la que se encuentran algunos alcaldes del PSC que han hablado de amenazas.

Pero, ¿por qué iba a funcionar el diálogo que hasta ahora no ha sido efectivo? El PSOE cree que hay dos cuestiones que pueden hacer que la clave de la solución al desafío catalán se negocie a partir del 2 de octubre. La primera, que “no se puede declarar la independencia de ningún territorio español”, a pesar de que saben que esa posibilidad existe en los planes  independentistas. Por otro, el apoyo del PDCat a la comisión expresa una actitud de negociar más allá de la convocatoria del referéndum que, a día de hoy, en Ferraz consideran ya imposible. La única votación que contemplan los socialistas es la que refrende una modificación constitucional. “Hay una contradicción enorme. El PDCat quiere hablar en la comisión del Congreso, pero hay uno de sus militantes, nada más ni nada menos que el president de la Generalitat, que se empeña a llevar a Cataluña y al resto de España a una situación imposible”, explicaba Calvo. Sin embargo, todas las opciones están sobre la mesa a la espera de lo que pueda pasar.

Cómo desarrollar el actual Estatut, perfeccionar la financiación autonómica o reforzar los compromisos de inversión pública en Cataluña son algunos de los temas de los que se podría empezar a hablar y que están contenidos en la Declaración de Barcelona.

“Enredando” también con el discurso

En cualquier caso, el PSOE descarta una moción de censura que facilitase un gobierno progresista con el que se pudiera negociar un referéndum pactado. Sánchez, como hace unos meses, no quiere ser presidente “a cualquier precio”. Cualquier debate paralelo le parece a Ferraz “añadir más problemas a los que ya hay”.

Durante las últimas semanas, Sánchez ha cedido el protagonismo al secretario general de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, hasta la consulta. El madrileño ha viajado con frecuencia a Cataluña en las últimas dos semanas, pero es Iceta el que sale al paso de las polémicas, tal y como ha hecho este lunes en una entrevista en Cadena Ser."La fuerza política que en estos momentos necesita un mayor esfuerzo de de clarificación es Podemos. Intentar decir que el PSOE comparte proyecto con el PP es engañar a la gente y probablemente intentar enmascarar las deficiencias de un proyecto político en construcción”, cargaba Iceta al que ha pedido a Iglesias y Colau que aclaren posiciones y que llamen a las cosas por su nombre. En Ferraz echan de menos un discurso equilibrado de los morados, donde también haya críticas a la segunda parte del conflicto: el Govern de Cataluña.

Para descartar este gobierno “plurinacional” que propone Iglesias, Iceta ha rescatado un argumento, que hace unos meses servía para esquivar la insistencia de Podemos: recuerdan que si el PP está hoy en Moncloa es gracias a que Iglesias imposibilitó que Sánchez fuera presidente del Gobierno: “Ahora hay prisa para desplazar a Rajoy, pero Podemos decidió mantenerlo en su cargo cuando pudo", recordaba el socialista catalán.

Sin embargo, el  secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha avisado de que insistirán en desalojar a Rajoy antes de las elecciones, una propuesta que Sánchez, de momento, ha decidido ignorar: "Después del 1-O seguiremos trabajando para una moción de censura que tenga éxito para echar a Mariano Rajoy del Gobierno. Sin ese primer paso es difícil que podamos resolver la cuestión catalana en un sentido democrático, pacífico y que respete todos los derechos".

El PSOE ya se ha puesto las pilas para intentar desacreditar ese discurso, que está teniendo calado entre las fuerzas independentistas y Unidos Podemos, que liga la cuestión catalana a la necesidad de una moción de censura a Rajoy. Por eso, tanto Iceta, como Pedro Sánchez se esfuerzan por combatir este relato que le posiciona al lado del PP, rescatando el "PPSOE" que tanto molesta en Ferraz: “El 1 de octubre no va de echar a Rajoy, sino de fracturar Cataluña”, afirmó el sábado el secretario general del PSOE.