Jornada de reflexión

montjuic2
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, interviene en el acto de anoche en Montjuic, Barcelona. / Alberto Estévez (EFE)

BARCELONA.- El 21 de mayo del 2011, la Puerta del Sol estaba abarrotada. La Junta Electoral Central había declarado ilegal cualquier concentración que se celebrara en aquella jornada. Al día siguiente estaban convocadas elecciones municipales y autonómicas en 13 comunidades. Era sábado de reflexión. El movimiento 15-M, que mantenía las acampadas en plazas de diferentes ciudades, mantuvo las concentraciones. “Reflexionaremos conjuntamente”, aseguraban los indignados. “El pueblo declara ilegal la Junta Electoral”, se leía en varias pancartas. Ante una multitud movilizada, las órdenes judiciales y las actuaciones policiales poco podían hacer.

El día de hoy está marcado en el calendario independentista como “jornada de reflexión”, aunque nadie sabe muy bien qué puede pasar durante las próximas horas ni el domingo. El Gobierno del PP lleva meses asegurando que no habrá referéndum. Jueces, fiscales y fuerzas policiales se han dedicado a fondo las últimas semanas para que esto fuera así. Sin embargo, el Govern ha anunciado que mañana habrá un total de 5.200 mesas electorales distribuidas entre 2.300 colegios por toda Catalunya y están llamados a votar 5.343.358 catalanes desde las 9 a las 20 horas.

Publicidad

Ayer, en un multitudinario acto en Montjuïc, representantes de todos los partidos soberanistas catalanes, de las principales entidades sociales independentistas y el vicepresident, Oriol Junqueras, y president, Carles Puigdemont, en el acto final de la campaña por el 'sí', llamaron a la sociedad a la movilización y a votar mañana. “Hemos llegado hasta aquí y tenemos hasta el domingo para ganar la independencia” animaba el president, que se presentó a los asistentes con un “Ja som aquí”, homenajeando a Josep Tarradellas. Puigdemont llamó a “acabar con el procés y empezar con el progreso” este domingo. Junqueras, por su parte, agradeció a los catalanes el tesón con el que se enfrentan a los últimos días: “Cada día demostramos que somos capaces de sobreponernos a los miedos que nos intentan imponer, nunca más volveremos a tener miedo, cuando se supera el miedo empieza la libertad”. El acto, además de multitudinario, fue muy emotivo y, en tono festivo, un público de todas las edades celebraba el fin de campaña. Lluis Llach cantó 'L'estaca' ante miles de asistentes.

Las dudas son muchas, la jornada de mañana será histórica, pero no se sabe qué puede pasar. Miles de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil están movilizados en Catalunya para evitar el referéndum, a los que se suman los Mossos d'Esquadra. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya asumía el jueves la investigación del 1-O y ordenaba a los tres cuerpos armados evitar el referéndum, impedir que se abran los colegios electorales y, si esto llega a suceder, cerrarlos. El major del cuerpo policial catalán, Josep Lluís Trapero, ayer daba la orden a sus agentes de evitar el uso de la fuerza el 1-O. Apelaba Trapero al prestigio del cuerpo, muy valorado en la sociedad catalana tras los atentados de Barcelona y Cambrils. Frente a la resistencia pacífica que, previsiblemente, miles de ciudadanos catalanes ejercerán mañana, sacarlos fuera de los locales públicos para que el resto de fuerzas policiales puedan llevar a cabo sus funciones en los centros de votación. Los Mossos ya inspeccionaban anoche algunos colegios.

El Gobierno de Mariano Rajoy está nervioso. Miles de promesas de que no habrá referéndum pueden verse incumplidas en las próximas horas. La ONU ha alertado al Gobierno de que deben prevalecer los derechos y libertades individuales de los catalanes durante el 1-O, un jarro de agua fría a la estrategia judicial y policial para frenar este conflicto político. Frente a esto, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, advertía ayer a los independentistas de que habrá represalias personales y patrimoniales. La sociedad catalana no parece atemorizarse. El pasado miércoles el vicepresident del Govern, Junqueras, en una concentración de estudiantes universitarios, decía: "La patria os necesita, no le falléis". El Govern ha cumplido su promesa hasta aquí, ahora es el turno de la sociedad catalana para conseguir materializar el 1-O, vino a decir.

Y la sociedad catalana recoge el guante y se moviliza. Es posible que mañana asistamos a un gran hito de la movilización y resistencia pacífica frente a las actuaciones policiales. En barrios y pueblos se han colocado en las plazas, como si del 15-M se tratara, puntos informativos en los que los vecinos se informan de cómo y dónde votar mañana, de en qué centros hacen falta refuerzos para vigilarlos y que no los precinten los agentes, de dónde se hacen turnos para quedarse a dormir. Asociaciones de padres y madres de alumnos y comités por el referéndum organizan actividades deportivas y lúdicas en los colegios, "fiestas de inicio de curso", les llaman. La ANC y Òmnium Cultural, pero antes muchos colectivos sociales de distinto índoles, llaman a ocupar los colegios para evitar que queden sellados. La movilización de estos días en Catalunya en defensa del referéndum va mucho más allá de una movilización independentista, sectores sociales que no son independentistas se organizan para poder votar, en contra de las actuaciones del Estado.

Teatros, residencias de mayores, parroquias y museos abrirán para las votaciones. Trabajadores del campo llegaron ayer con sus tractores a las capitales catalanas para mostrar el apoyo al referéndum, no dudarán, dicen, en bloquear con estos vehículos el paso de las fuerzas policiales. Mientras tanto, distintas organizaciones dan consejos de cómo actuar ante los agentes. La CUP, Catalunya En Comú, ERC, Podem y otras organizaciones advierten de cuidar a los compañeros de protesta, a las personas que no sepan cómo votar, sobre todo mayores, y a aquellas que sientan miedo; piden hablar con educación y tranquilidad a los agentes, aislar a los provocadores que puedan surgir y no caer en provocaciones y levantar las manos en señal de resistencia pacífica; exigir la identificación policial en caso de exceso de algún agente y documentar las agresiones visitando a un médico. Facilitan datos de abogados y colectivos que ofrecen servicios legales por su hubiera problemas.

LOS AGRICULTORES MOVILIZAN EN TARRAGONA MÁS DE 800 TRACTORES A FAVOR DEL 1-O
Los agricultores movilizaron ayer más de 800 tractores en Tarragona, en una acción a favor del referéndum. / Jaume Sellart (Efe)

Mañana será un día histórico, la movilización catalana expresada a través de la resistencia pacífica reclamando votar puede suponer un hito en esta forma de lucha. El lunes será momento de reflexionar sobre la validez o no del referéndum y sus resultados, teniendo en cuenta lo que haya ocurrido el domingo, será el momento del diálogo entre instituciones y de hacer balance sobre todo lo que está suponiendo este proceso soberanista catalán. Hoy es jornada de reflexión sobre lo que puede suceder mañana, concretamente, en Catalunya.

Ha de reflexionar la ciudadanía catalana apelada a participar en esta convocatoria. Para algunos, referéndum, para otros, movilización. ¿Motivos para votar? ¿Motivos para votar 'sí'? ¿Y para votar 'no'? ¿Motivos para movilizarse en defensa de los centros de votación y las urnas, tal y como piden diversas organizaciones políticas y sociales? ¿Qué implicaciones tiene cada actitud individual en el conjunto de la movilización o votación?

También está llamada hoy a reflexionar la gente que decida movilizarse para que el referéndum pueda ser llevado a cabo frente a la orden judicial de impedirlo. Hay unas directrices concretas de actuación para intentar evitar escenas de violencia. Diversos factores pueden influir en que esto no sea así: una actitud demasiado intransigente por parte de los agentes de las diversas fuerzas policiales; exaltados dentro de los manifestantes, se prevé que colectivos radicales de fuera de Catalunya acudan el 1-O; agentes infiltrados que busquen propiciar la situación para que sus compañeros se vean en el contexto propicio para las cargas y el desalojo, como hemos visto en diferentes protestas de los últimos años...

Los manifestantes en las puertas de los centros de votación también han de reflexionar sobre la actitud hacia los periodistas que cubran la jornada. “Prensa española, manipuladora” es un cántico habitual en las concentraciones de los últimos días. Un reciente informe de Reporteros Sin Fronteras denuncia presiones a periodistas por parte de la Generalitat. En algunos momentos aislados de las protestas de estos días se han producido actitudes hacia los periodistas fuera de lugar.

EL GOVERN DICE QUE HABRÁ JUNTA PARA ACREDITAR RESULTADOS 1-O, SIN DAR NOMBRES
Una de las urnas que el Govern distribuirá por los centros de votación del 1-O. / Andreu Dalmau (EFE)

Día de reflexión, también, para los propios periodistas. Con mucha probabilidad será una jornada que pasará a la historia, sin poderse predecir las consecuencias políticas todavía, por la movilización social y ciudadana que supondrá. Miles de personas saldrán a la calle a votar, a evitar que se cierren los centros electorales utilizando, para ello, sus propios cuerpos o, simplemente, a curiosear. Habrán hechos de violencia aislada. En un clima de confrontación ideológica tan evidente, se corre el riesgo de que hechos puntuales cobren una importancia informativa mayor y no se contextualice el todo. El riesgo de manipulación, por parte de los medios de comunicación, es alto en un momento donde tantos intereses hay en juego.

El Gobierno, los tribunales y los mandos policiales tienen hoy una buena oportunidad para reflexionar acerca de las consecuencias que podría tener la represión policial a los manifestantes en los centros de votación.  Una mala decisión en un día tan señalado podría significar un error brutal, un error que no podría pasar por alto a observadores y organismos internacionales, que sería recordado en el futuro. Basta recordar que la ONU ha advertido al Gobierno sobre la necesidad de que se preserven los derechos y libertades de los catalanes el 1-O. De la misma manera, una mala decisión del Govern o de las principales entidades independentistas podría derivar en algo similar. Miles de ciudadanos están siendo llamados a defender el referéndum y los centros de votación frente a las órdenes que los cuerpos policiales reciben para frenarlo.

Puede ser un buen día de reflexión también para el conjunto de la sociedad española. El clima revanchista y de confrotación se ha visto en hechos aislados, como las despedidas a guardias civiles, durante los últimos días. Es buen momento para que impere el pensamiento crítico. El 1-O ya está aquí. El proceso ha sido largo. Nadie sabe lo que va a pasar, pero seguro que el panorama político catalán y español nunca será igual después de mañana. Mañana será un día recordado en el futuro. Las conclusiones sobre errores y aciertos siempre son más acertadas en frío que en caliente.