Puigdemont dice que Catalunya ha ganado el derecho a ser una república independiente

DECLARACIÓN DEL PRESIDENT CARLES PUIGDEMONT
Declaración del president, Carles Puigdemont, y el Govern tras el referéndum celebrado ayer en Catalunya. / Jordi Bedmar (Efe)

BARCELONA.- Día largo el de ayer, día duro, día triste. El Gobierno de Mariano Rajoy decidió reprimir brutalmente a través de la policía la masiva movilización en Catalunya por el referéndum unilateral, convocado por Carles Puigdemont y suspendido por el Tribunal Constitucional. En el momento más tenso de las relaciones entre España y Catalunya, el presidente del Gobierno cruzó una línea que será muy difícil revertir, unos 800 heridos. Rajoy ha hecho más por la independencia de Catalunya que ningún dirigente catalán. Así de triste. La única oferta, la violencia.

El vicepresident Oriol Junqueras y los consellers Jordi Turull y Raül Romeva hicieron públicos los resultados en torno a las 00:30 horas del lunes. De los 2.262.424 votos emitidos, en torno al 90%, 2.020.144 personas, votaron por una República catalana independiente. 176.566 personas votaron 'no' a la independencia, 45.585 votos en blanco y 20.129 nulos. Unos resultados muy similares al 9-N. El president de la Generalitat informó ayer que transmitirá los resultados al Parlament en los próximos días. No se sabe si Puigdemont llevará a cabo una declaración unilateral de independencia, todo hace pensar que sí. En una solemne comparecencia rodeado de todo el Govern, el president dijo: “Catalunya se ha ganado el derecho a ser un estado independiente en forma de república”.

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Conforme iban cerrando los colegios electorales, rodeados de manifestantes y votantes que los custodiaban con el temor de que llegaran los cuerpos policiales y cargaran con violencia, como hicieron durante toda la jornada, los dirigentes políticos iban saliendo a comparecer ante los medios de comunicación en Barcelona y en Madrid. Puigdemont aseguró: “El Estado español ha escrito una página vergonzosa en su relación con Catalunya. No es la primera”. Vino a decir que sería la última: “Hoy esto ya se ha acabado”. El president hizo un llamamiento a la Unión Europea, “ya no puede seguir mirando hacia otro lado, han habido violaciones directas de la carta europea de los valores fundamentales”. La violencia policial de ayer ha allanado el camino al independentismo, mostró imágenes al resto del mundo inconcebibles en una democracia del siglo XXI.

La represión policial también dio lugar a que la Taula per la Democràcia, que reúne a la ANC y Òmnium Cultural, los principales sindicatos catalanes, incluidos UGT, CCOO y Unió de Pagesos, además de las asociaciones empresariales Pimec y Cecot, convoque una huelga general para mañana martes 3 de octubre. El presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, lo anunciaba anoche desde el escenario de Plaça Catalunya ante una multitudinaria concentración. También habló el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, quien aprovechó su comparecencia para exigir a Puigdemont la declaración unilateral: “Esperemos que el compromiso de este Govern permita ver bien pronto el nacimiento de una república catalana libre”.

El diputado de ERC, Joan Tardà, en su declaración ante los periodistas aseguró que “cuesta mucho dialogar con alguien que se nos presenta con una porra en la mano”, y acusó al Gobierno de no respetar los derechos civiles. Por parte del PDeCat habló Marta Pascal, su coordinadora general. “Cataluña se ha ganado el derecho a tener un Estado independiente”, declaró Pascal, quien pidió la dimisión de Rajoy “por haber vulnerado los derechos democráticos” y ha recordado que en los Tratados Internacionales de la UE se contempla “la suspensión de un Estado miembro que haga uso de su fuerza militar contra la población”, por lo que pide una posición europea al respecto.

Por parte de la CUP habló Quim Arrufat, exdiputado en el Parlament y miembro del Secretariado Nacional de la formación anticapitalista. La CUP llamó a la huelga general, exigiendo aplicar el resultado del referéndum y proclamar la semana que viene la independencia porque “no queda alternativa dentro del Estado español para garantizar la protección de la gente, de sus derechos, la libertad y la construcción de un futuro con paz y justicia social”. El coordinador general de Catalunya En Comú, Xavier Domènech, por su parte, aseguró: “Mañana presentamos una iniciativa al Parlamento Europeo para que la Comisión Europea se posicione sobre lo que han vivido los catalanes”. “El señor Rajoy dice que actúa en nombre de todos, pero hoy ha actuado en clave de venganza”, añadió Domènech, quien pidió compromiso al PSC y al PSOE para una moción de censura que eche al PP del Gobierno.

Desde el PSC, Miquel Iceta, su primer secretario, ya no se opone a un referéndum pactado, aboga por “una negociación que debe culminar en un pacto que debe incluir el instrumento que permita votar a los catalanes con todas las garantías y, si el contenido del pacto incluye una reforma constitucional, al conjunto de los españoles”. “Si no se ven capaces de restablecer la normalidad y de abrir la puerta a una negociación seria, lo mejor es que renuncien a sus responsabilidades en favor de quien pueda hacerlo o de proceder a convocar elecciones adelantadas en Cataluña y España”, apostaba, sugiriendo una moción de censura a la que, de momento, hacen oídos sordos en Ferraz.

La líder de la oposición catalana, Inés Arrimadas, de Ciudadanos, optó por ignorar la masiva movilización que ayer tuvo lugar en Catalunya. Catalogó el 1-O como “un día triste” y un “despropósito”. “Ninguno puede creerse el resultado, ha habido gente que ha votado tres o cuatro veces”, aseguró. También vaticinó que próximamente el president declare la independencia unilateralmente y le pidió, en cambio, “que convoque elecciones” en Catalunya, recordando que en la convocatoria del referéndum el Govern se saltó la Constitución, el Estatut y el propio reglamento del Parlament. La solución al conflicto, para Arrimadas, pasa una reforma constitucional y del sistema de financiación que sea votada en un referéndum por todos los españoles. Mientras que por parte del PP catalán, Xavier García Albiol se limitó a pedir elecciones anticipadas en Catalunya y a culpar de todo lo ocurrido al Govern de Catalunya.

Los observadores internacionales y académicos buscados por el Govern para supervisar el desarrollo del referéndum dieron veracidad y aprobaron la consulta, a pesar de las circunstancias y la represión llevada a cabo por las policías españolas. Llaman a que los resultados sean tenidos en cuenta por los organismos internacionales y también por las autoridades españolas. Critican duramente la actitud represiva del Estado español. Un día histórico, un día duro y triste por la violencia desatada por los policías nacionales y los guardias civiles. Un error. Cuando la línea que une a la sociedad catalana del Estado español era más delgada que nunca, la represión policial la hace ya casi invisible.