COMPÁS DE ESPERA / Nadie se atreve a aventurar un escenario antes de que el president mueva ficha

El dominó catalán: Gobierno y PSOE preparan su respuesta ante una posible DUI

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Rajoy y Sánchez reunidos ante el desafío catalán
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, escucha al líder de la oposición, Pedro Sánchez, durante su último encuentro en La Moncloa. / La Moncloa

Esta semana es decisiva para el procés. Con el Govern amenazando con una declaración unilateral de independencia (en su versión dura o más blanda) y con el artículo 155 sobrevolando La Moncloa, el desafío secesionista entra en una nueva fase en la que los partidos tienen que volver a tomar posiciones. La Generalitat tendrá que decidir si finalmente presenta la DUI, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, deberá decantarse por qué instrumento usar para frenarla, si se produce, y el PSOE tendrá que dar una respuesta sobre si apoyará o no al PP. Un dominó político cuyo final de partida nadie se atreve a aventurar. Los jugadores no quieren desvelar los detalles de sus estrategias.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, es sin duda uno de los dirigentes que más presiones ha recibido en los últimos días, tanto dentro como fuera de su partido. Su recién estrenado “traje de Estado” se le antoja algo incómodo estos días. Este lunes no habrá Ejecutiva como suele ocurrir, a la espera de que se convoque durante la semana. Sánchez se trasladará a Barcelona para compañar a Iceta en la Comisión Ejecutiva del PSC y a un acto organizado por la tarde.

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El PSC, con Miquel Iceta a la cabeza, consiguió que el pleno del Parlament que se iba a celebrar el lunes, y donde podría aprobarse la declaración de independencia, fuera parado por el Tribunal Constitucional. Sin embargo, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, sacó su as de la manga y pidió comparecer el martes para “informar de la situación política actual”, sin mención a la independencia.

Ante este panorama, Sánchez decidió convocar durante esta semana a la Comisión Ejecutiva Federal, el Consejo de Política Federal y el Comité Federal. En la carta que mandó a los miembros de los respectivos órganos, les pedía que liberasen su agenda, aunque sin concretar una fecha exacta ya que “dependerá en buena medida del devenir de los acontecimientos”. El secretario general intentará de esta manera consensuar una respuesta conjunta  de todo el PSOE sobre el conflicto catalán y, sobre todo, sobre lo que pueda pasar en el futuro con todos los escenarios sobre la mesa. Incluso, planteando medidas tan duras como el artículo 155, que autoriza al Gobierno a tomar acciones para obligar “al cumplimiento forzoso” de sus obligaciones a una comunidad autónoma. Hasta ahora, Ferraz ha preferido no valorar públicamente la puesta en marcha de esta medida, que no acaba de convencer entre sus filas. De hecho, Patxi López sugería el pasado 2 de octubre la actuación del Tribunal Constitucional como vía alternativa. Este tribunal tendría capacidad para parar una DUI e inhabilitar a Puigdemont sin que las consecuencias fueran tan bruscas para todo el conjunto de los catalanes.

Entre el “buenismo” del PSC y la dureza de la 'vieja guardia'

Esta búsqueda de una respuesta común viene después de una semana en la que a Sánchez ha recibido todo tipo de críticas. El hecho de que finalmente el 1 de octubre sí votasen los catalanes (aunque Rajoy prometiese que no habría referéndum) y se produjesen cargas policiales ha tensionado internamente el PSOE, incluso despertando algunas rivalidades que parecían ya extintas. La vieja guardia del PSOE, desde Felipe González a Alfonso Guerra, ha pedido abiertamente la aplicación del 155, ha criticado que el PSOE decidiera interpelar (para después pedir su reprobación) a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y ha rechazado cualquier tipo de  diálogo con la Generalitat. Incluso, algunos históricos socialistas mandaron una carta abierta al secretario general, que fue publicada en El País

Pero las tensiones internas van en todas las direcciones. En el PSC sienten recelos de esta herramienta constitucional y lo expresan sin tapujos. Miquel Iceta se ha ofrecido en alguna ocasión de mediador para que no haya “ni DUI ni 155”, mientras  la alcaldesa de  Santa Coloma y miembro de la Ejecutiva de Sánchez, Núria Parlón, fue especialmente dura criticando las cargas policiales y se desligó de la reacción oficial al discurso del Rey, que calificó de “oportunidad perdida” en su cuenta de Twitter. En una postura similar se encuentra  Núria Marín, alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, que también pide diálogo y rechaza el 155. Al fin y al cabo, son los consistorios los que se han visto más presionados en las últimas semanas.

De momento, Sánchez ya advirtió el sábado en Valencia de que “ante la posible quiebra unilateral del Estado social de derecho”, los socialistas estarán “al lado de la integridad territorial y la Constitución”. Si hace unos días el PSOE pedía al Gobierno que  abriera un diálogo de forma inminente con la Generalitat, este fin de semana parece haber rebajado la exigencia. En la interlocución cabe todo “salvo la intransigencia, la ilegalidad y la unilateralidad” y la DUI no parece ajustarse a este marco. Además, la comisión de estudio para la evaluación y la modernización del Estado autonómico que ha logrado que se apruebe en el Congreso tampoco ha echado aún a andar. 

De momento, Sánchez no quiere desvelar sus planes. Primero, tendrá que ser Puigdemont el que de un paso y Rajoy el que decida qué camino tomar. Después, el PSOE determinará si apoya (o no) al Gobierno. De momento, el líder socialista prefiere ceder protagonismo a otros actores, aunque tiene algunos buenos embajadores de este discurso del diálogo con el que quiere que los ciudadanos identifiquen a su partido. Y como prueba, las palabras que Josep Borrell (uno de sus defensores en las primarias) dedicó este domingo a la marcha convocada por Societat Civil Catalana (SCC) en Barcelona en favor de la unidad de España, que han sido aplaudidas tanto dentro del partido como fuera. "Todos tenemos un poco de culpa de haber callado demasiado", decía el exministro, que ha llamado a la sensatez y ha interpelado también a las empresas que han decidido estos días abandonar Cataluña: “¿No lo podíais haber dicho antes?”. Sánchez, desde las redes sociales ha avalado su discurso.

Ciudadanos reclama el 155

Quizá porque Ciudadanos no tiene alcaldías en Cataluña, como el PSC, que vayan a sufrir las consecuencias de una medida tan brusca, Albert Rivera pide a Rajoy sin complejos la aplicación del artículo 155, que por el momento prefiere esperar, aunque no lo descarta en el futuro. Este domingo ha dejado muy claro en una entrevista en El País que no descarta “absolutamente nada de lo que dice la ley”. Lo que sí rechaza es el diálogo, al menos mientras la Generalitat no de un paso atrás firme con respecto a la DUI: “Mientras no se vuelva a la legalidad, yo desde luego no voy a negociar”.

 Ciudadanos tiene una estrategia más dura que el propio PP. Los naranjas ya se preparan para unas elecciones anticipadas con el objeto de que su formación recoja en las urnas el espíritu anti-independentista que ha salido a la calle este domingo: “Los golpistas no quieren urnas, así que pedimos a Mariano Rajoy que las ponga”, exclamaba ante los medios sobre usar el artículo 155 para convocar elecciones en Cataluña. 

Por el momento, Rajoy prefiere esperar a que sea la Generalitat la que dé un paso más antes de poner en marcha, de nuevo, la maquinaria del Estado de Derecho. La estrategia del presidente empieza a dar sus frutos: el infranqueable bloque nacionalista comienza a mostrar sus primeras grietas.

Dudas en el bloque secesionista

“La declaración de independencia, que nosotros no llamamos declaración unilateral de independencia, está prevista en la ley del referéndum como aplicación de los resultados. Aplicaremos lo que dice la ley”, explicaba Puigdemont en TV3, según recogen varios medios. Mientras el president parece seguir hacia delante con la hoja de ruta diseñada, durante la última semana algunas voces de PDcat han expresado sus dudas, tanto en privado como en público, como el del conseller de Empresa, Santi Vila, que apostó por “dar una última oportunidad al diálogo”.

El hecho de que varias empresas, algunas emblemáticas como CaixaBank, Banco de Sabadell, Aguas de Barcelona o Catalana Occidente, hayan trasladado sus sedes sociales fuera de Cataluña han alentado las dudas entre los independentistas. Sin embargo, la CUP sigue presionando para que se firme el documento que asegure la secesión. Aunque esta opción gusta en ERC, tanto este partido como su socio de Gobierno, el PDCat, apoyaron la oferta de mediación que hace unos días propuso Unidos Podemos a Rajoy y que el presidente acabó rechazando a las pocas horas.

En los últimos días, en algunos medios se especula con la posibilidad de que Puigdemont intente contentar a todos con una especie de independencia “blanda”, una declaración en diferido que fuera un acto simbólico pero sin una fecha inmediata para su aplicación. También se estudia una declaración cuyos efectos podrían interrumpirse si se abriese algún tipo de mediación. Por el momento, es una incógnita.

1 Comment
  1. florentino del Amo Antolin says

    ¡ ¿ ? !.

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