FIANZA / La juez da tres días a los exmiembros del Govern para presentar avales por 6,5 millones de euros

La Justicia sopesa qué cargos imputar a Puigdemont, que se pone a salvo en Bélgica

CUARTOPODER | Publicado:

Carles Puigdemont, expresident de la Generalidad catalana, esta tarde en rueda de prensa en el Press Club Brussels de la capital belga
Carles Puigdemont, expresident de la Generalidad catalana, esta tarde en rueda de prensa en el Press Club Brussels de la capital belga. El exmandatario aparece flanqueado, de izquierda a derecha, por los exconsejeros Meritxell Serret, Agricultura; Joaquim Forn, Interior; Clara Ponsatí, Educación; Meritxell Borràs, Gobernación; Antoni Comín, Salud, y Dolors Bassa, Trabajo y Asuntos Sociales. / Horst Wagner (Efe)

El rumbo de la república catalana proclamada el pasado viernes parece un guion escrito por los Monty Python. Este martes, el presidente suspendido dio una rueda de prensa en Bélgica, donde denunció la violencia del Estado, valoró como un “reto” las elecciones del 21-D y pidió a los catalanes que protejan sus instituciones. A pesar de que aseguró que no volvería a España hasta no tener “garantías”, el martes por la noche acudió al aeropuerto de Bruselas después de que la Audiencia Nacional le haya llamado a declarar el 2 y el 3 de noviembre. 

El Estado de Derecho continúa su camino a pasos agigantados contra el Govern cesado de la Generalitat. La Audiencia Nacional ya ha llamado a declarar a Puigdemont y a su gabinete para el próximo 2 y 3 de noviembre, acusados de sedición, rebelión y malversación. La jueza Carmen Lamela les ha dado tres días para depositar una fianza de más de 6,2 millones de euros. Aunque Puigdemont ha asegurado que volverá a España cuando tenga “garantías” tendrá que acudir a Madrid a declarar.

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y otros miembros de la Mesa de este órgano acudirán en las mismas fechas al Tribunal Supremo. El Constitucional, por su parte, ha suspendido la declaración de independencia aprobada por el Parlament el pasado viernes.

En este realismo mágico instalado en la nueva república catalana se suceden acontecimientos decisivos con otros más anecdóticos. En la mañana del martes aparecían desactivadas las páginas web oficiales de la Generalitat y el President. Sin embargo, a las pocas horas se activaba una nueva web con una URL ( http://president.exili.eu/pres_gov/president/ca/ ) que refleja dos particularidades: incluye la palabra “exilio” y tiene terminación europea.

Muy pocos conocían la estrategia del presidente cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont, ni siquiera algunos miembros de su Gobierno. Los rumores, que campan a sus anchas estos días, sobre su petición de asilo quedaron disipados con la comparecencia que el dirigente catalán dio en Press Club de Bruselas. Aún así, por la mañana no daba una fecha de regreso: ha declarado que solo volvería a España cuando tenga “garantías”. El presidente viajó a Bruselas para denunciar en el corazón de la Unión Europea la violencia del Estado español y la parcialidad de la Justicia y para pedir a los ciudadanos que defiendan las instituciones como hicieron con los colegios el 1 de octubre.

Puigdemont ha estado jugando al despiste con discursos grabados, fotos en Instagram y con un viaje a Bruselas que incluso miembros del PDCat, como ha confesado el ex conseller Santi Vila, no conocían. Finalmente, este martes el president cesado ha dado una rueda de prensa en el Press Club de Bruselas, donde la mayor parte de preguntas han sido de medios extranjeros y solo ha dado la palabra a un único medio español, TV3.

“No estoy aquí para pedir asilo político”, aclaraba Puigdemont en la comparecencia en la que habló en castellano, inglés, francés y catalán, dejando claro cuáles son sus públicos.  Ha cargado contra la “enorme violencia” infringida por el Estado y contra la acción de un Fiscal “reprobado por el Parlamento español”. Aunque dice que no ha abandonado sus funciones, sí reconoce las elecciones del 21 de diciembre, convocadas por Rajoy a través del 155, que considera “un reto democrático”. De hecho, ha lanzado un nuevo desafío a Rajoy: “Nosotros vamos a respetar los resultados de las elecciones convocadas el 21 de diciembre. ¿Harán ellos lo mismo?”, se preguntaba apelando a Gobierno, PSOE y Ciudadanos y a la posible reedición de una nueva mayoría independentista.

El 155 se ha logrado aplicar con mucha más calma de la esperada y sin ningún altercado, tal y como ha explicado este martes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, el delegado del Gobierno, Enric Millo, que también ha anunciado la supresión de tres organismos. Incluso, Forcadell dio por disuelto el Parlament. Pero Puigdemont, desde la distancia, ha animado a los ciudadanos a oponerse a esta intervención y proteger el autogobierno: “La gente que salvó a las escuelas el 1 de octubre estoy seguro de que salvará también a nuestras instituciones“.

Desde el Gobierno belga se han desmarcado de Puigdemont, aclarando que no fue invitado expresamente por el país. El primer ministro belga, Charles Michel, ha asegurado que el político catalán tendrá “los mismos derechos y deberes que cualquier ciudadano europeo”. Más duro ha sido el viceprimer ministro, Kris Peeters que ha precisado que “cuando se pide la independencia, más vale quedarse con su pueblo”.

Las reacciones en la política española tampoco se han hecho esperar. Para el PSC, el parlamento de Puigdemont es “victimista” y ha estado plagado de “incongruencias y falsedades”. Albiol ha ido más allá y ha elevado el tono contra el President cesado, de quien considera que ha “ido a Europa a mentir, a insultar a los catalanes y a causar conflicto en la calle”. “De Cataluña se han fugado capitales, depósitos y empresas y ahora se fuga Puigdemont; hay que poner fin a esta locura en las urnas”, ha declarado Albert Rivera, líder de Ciudadanos. A la CUP la nueva estrategia de Puigdemont no parece desagradarle.

Santi Vila, posible candidato

Mientras las formaciones toman posiciones de cara al 21-D y estudian las primeras alianzas pre y poselectorales, hay un dirigente del PDCat que ya ha dado un paso hacia delante: el ex conseller Santi Vila. Este político catalán cuenta ya con un perfil político muy marcado. Tras dimitir el pasado 26 de octubre, cuando se conoció que Puigdemont no convocaría elecciones, Vila ha proyectado una imagen más moderada. De momento, son solo intenciones y su decisión no es firme, pero en una entrevista en Rac1 ya ha avanzado que tiene un proyecto propio que pasa por la independencia, pero “ajustada a derecho”. En la citada entrevista ha sido muy crítico con el proceso del actual Govern: “He tenido muchos compañeros de gobierno que han exhibido una ingenuidad impropia de la edad que tienen”.

ERC tampoco contempla una lista única como lo fue Junts pel Sí y prefiere trabajar por “la unidad de acción de todos los republicanos”, según ha explicado su portavoz Sergi Sabrià. El que también mueve ficha es Pablo Iglesias, que en medio de la polémica tras la intervención de Podem, ha explicado en la Cadena Ser que su formación está dispuesta a negociar con el PSC y ERC.

Pese al famoso ‘selfie’ el pasado domingo en el que el líder de los socialistas Miquel Iceta se fotografiaba con dirigentes del PP entre los que estaba Xavier García Albiol, ambos partidos han rechazado el pacto previo que les ofrecía Ciudadanos para hacer frente al independentismo. Lo que ocurrirá el 21-D es más difícil de pronosticar. En el PSC, partido que puede ser clave a la hora de apuntalar al futuro presidente de la Generalitat, no quieren desvelar sus cartas: “No hablaremos del 22 hasta el 21 por la noche”.

  • LDMuras

    El nacionalista flamenco que ha abierto la puerta al asilo de Puigdemont en Bélgica y

    El abogado de Puigdemont quiere que la declaración judicial sea en Bélgica

    El letrado belga dice que el expresidente de la Generalitat no irá mañana a la Audiencia para evitar su posible detención

  • LDMuras

    Ya es curioso que se
    pida templanza a la
    justicia se ve que según quien cada
    juez tiene la suya o qué ??? a estas alturas no ver que una cosa es la ley y otra la
    justicia hay que ver sin ver como decía Montesquieu ..
    “una por ser ley no es ley
    sino es justa “.. veremos ..¿ dónde existe el delito de sedición en el código penal ? En
    1995 (con el famoso Código Belloch), un delito de rebelión contra el
    orden constitucional. Hoy no lo es. Nadie en España tiene la impresión de que
    esto pueda ser así, pero lo es. La desobediencia, por parte de las autoridades,
    a las sentencias y decisiones judiciales sorprendentemente no constituye un
    delito contra las Instituciones del Estado y contra la División de poderes. Esa
    desobediencia es tratada como un delito contra la Administración Pública
    castigado con una pena económica de multa y otra de inhabilitación. Ni más ni menos.
    Como se hizo con Mas y Homs.. o no ???

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