SARA MONTERO | Publicado:

Jaume Collboni y Ada Colau
El socialista Jaume Collboni con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en los Premis Comerç de Barcelona. / Ayuntamiento de Barcelona (/Flickr)

El rumbo del procés no ha llevado a la construcción efectiva de la república catalana, pero sí a la destrucción del acuerdo de gobierno entre Barcelona en Comú y el PSC en el ayuntamiento de Barcelona. Acusada de ser la “emperadora de la ambigüedad”, esta vez la alcaldesa Ada Colau ha destapado sus cartas. Aunque todo está abierto y dependerá de los resultados electorales, este giro de los ‘comuns’ puede condicionar alianzas futuras. “¿Cómo vamos a contar a la gente que vamos a gobernar juntos Cataluña si somos incapaces de gobernar Barcelona?”, se preguntan en el PSC.

El pasado viernes, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ya advertía en una entrevista en Onda Cero de las posibles consecuencias de una ruptura de un pacto.“Será muy difícil”, respondía al ser preguntado sobre una futura alianza con los ‘comuns’ en la Generalitat. Sin embargo, y consciente de que al final habrá que cuadrar números, no ha cerrado la puerta a esta posibilidad. El domingo se materializaron sus malos presagios cuando se anunció el resultado de la consulta. Los socialistas catalanes no han visto con buenos ojos que la decisión la tomaran los apenas 3.800 participantes de la formación y la líder se escudara en la “radicalidad democrática” de este proceso. Leen esta actitud como una forma de trasladar su responsabilidad a su militancia. Además,  fue muy ajustado para lo trascendental de la decisión: 54,18% a favor de la ruptura contra el 45,68% que se oponía. Más aún si la alcaldesa no ha hecho ningún esfuerzo por convencer a sus bases de que este entendimiento, como ella misma ha reconocido en muchas ocasiones, funcionaba bien en la capital catalana.

Algunos creen que a las puertas de la campaña del 21D, Colau ha sucumbido a los cálculos electoralistas traicionando el propio pacto que ambas formaciones firmaron y en el que incluyeron un punto en la que se aclaraba que mantenían el compromiso con su electorado en aquellas cuestiones que no afectaran al consistorio barcelonés. Aunque seguirán trabajando en materias puntuales, el PSC pasa a la oposición. Ahora, ambas formaciones se miran diferente: para los socialistas, los ‘comuns’ ya no son socios fiables.

A los socialistas catalanes no les parece coherente ni el antes, ni el durante, ni el después. De hecho, el hasta ahora socio de Colau, el socialista Jaume Collboni también le ha reprochado este lunes en una rueda de prensa que la alcaldesa no les haya dado a los ciudadanos barceloneses la explicación que “se merecen”. Además, ha resaltado que este final solo “satisface a los independentistas, y al PP.  ERC ya se ha ofrecido a llegar a acuerdos con los ‘comuns’ para darle estabilidad a la alcaldía. 

En el PSC considera que en un momento de máxima inestabilidad en Cataluña, con empresas a la fuga y las instituciones intervenidas, Barcelona era garantía de seguridad. La firmeza era importante para conseguir proyectos importantes como traer la sede de la Agencia Europea del Medicamento a la capital catalana. También acaba con otro mensaje político: demostrar que un gobierno “plural” es posible allí donde las izquierdas son capaces de entenderse con éxito.

Podemos guarda silencio

Pese a la oleada de críticas que le ha granjeado esta ruptura entre las filas socialistas, Colau se confiesa tranquila y se sacude las culpas echándola en los hombros del PSC, argumentando que si los socialistas hubieran hecho una consulta interna sobre el 155, ella no hubiera tenido que hacer lo propio en su partido. Quien no ha querido pronunciarse ha sido la dirección de Podemos, que no valora “cuestiones municipales”, a pesar de que la principal razón de los ‘comuns’ para romper el pacto es el apoyo del PSOE al artículo constitucional por el que se ha intervenido Cataluña. La decisión de la alcaldesa no favorece la estrategia que intenta construir Pablo Iglesias que, tras ser acusado de no tener discurso para el resto de España, intenta explicar a los ciudadanos su proyecto de país plurinacional

Lo cierto es que ni el PSC ni el PSOE han pedido opinión a sus bases por falta de tiempo, según aseguraban en su momento en Ferraz. Cuando se conoció el resultado de la consulta, los líderes de ambas formaciones quisieron expresar su rechazo en Twitter a las pocas horas. “Colau y En Comú han elegido hoy el camino de los independentistas, decisión que consideramos equivocada. Los problemas de los barceloneses deberían estar siempre por delante de cualquier otro debate”, escribía Pedro Sánchez, en la misma línea que Miquel Iceta: “Entre Barcelona e independencia, han escogido independencia. Entre estabilidad e inestabilidad, han escogido inestabilidad. Entre un gobierno de izquierdas y ceder ante Alfred Bosch y Xavier Trias, han elegido lo segundo. Quiero agradecer el 45% que ha votado en contra de romper”.

Para los socialistas, Colau ha enseñado por fin sus cartas, con posicionamientos más cercanos a ERC. En palabras de la portavoz del Congreso, Margarita Robles, la alcaldesa se ha quitado “la careta”. El portavoz de la Ejecutiva, Óscar Puente, ha sido uno de los miembros del PSOE más duros con Colau durante las últimas semanas, a pesar de que en temas municipales tanto el alcalde de Valladolid como la alcaldesa se entienden bastante bien. La sombra del 155 es alargada.

 

Puigdemont, abierto ahora a “otra relación con España”

En el lado independentista, las fichas continúan bailando en el tablero. Después de que el Estado haya bloqueado la materialización de la república catalana, los partidos soberanistas tienen que repensar sus estrategias. El presidente cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha sorprendido afirmando en una entrevista que está “dispuesto” y “siempre” lo ha estado “a aceptar la realidad de otra relación con España” diferente a la independencia. El PDCat ya tiene nombre para la candidatura: Junts per Catalunya. 

Poco a poco, los líderes independentistas comienzan a admitir la inviabilidad de su proyecto rupturista. El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, ha reconocido este lunes que el Govern “no estaba preparado para hacer efectiva la declaración de independencia” frente a la acción de un Estado “autoritario”. El diputado Joan Tardá ha planteado el mensaje en positivo y ha invitado a los catalanes a “pasar del ‘Somos República’ al “Estar en República” a través de “ganar” elecciones y escaños.

  • florentino del Amo Antolin

    ¿Son de fiar, los que se autoproclaman socialistas Catalanes, con el apoyo al PP y su desgobierno, implantando el 155 ?. Son de fiar Pedro Sanchez Pactando con C´s el 80 % de su programa ?. No, es no; pero hombre… Igual diciendo muchas veces una mentira; con los medios a favor… ¡ Iglesias culpable !. ¡ Colau se pasa al independentismo !. Antes del 155 está, el 135. ¡ Sí, ese que nos esta jodiendo a los más debiles, pagando los violines de las distintas burbujas !. ¡ El Psc, se pasa a Vox, Falanje autentica ! Eso mismo piensan la mayoria de personas, que han sido SOCIALISTAS… ( u hemos sido ). Si quieren sacar votos a nivel del estado, con todo esto. ¡ No han entendido nada !… ¡ Cuida Colau, que te suben al gallinero, estos sociatas de tablao flamenco. Pocas , o muchas son las bases las que deciden; no, como vosotros, manchando la inteligencia noble de vuestras bases militantes. ¡ Falsarios !.

  • Marco Baranyi

    Pues que pacten con el PP y Cs, ah bueno, que no suman…

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