La crisis de Ahora Madrid compromete las futuras confluencias

Manuela Carmena, en un acto de campaña de Ahora Madrid en 2015. / Ahora Madrid (Flickr)

“¿Qué sentido tiene que IU decida lo que se hace en el Pleno?”, “esta candidatura cuando llegó al Gobierno siempre se definió como vecinal, no como un gobierno de coalición”. Estas son las palabras que pronunció Manuela Carmena tras el cese del ya el exdelegado de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, y que cayeron como una losa sobre las filas de Izquierda Unida. El problema aparente ha sido el desacuerdo entre el concejal y la alcaldesa en la manera de combatir los embistes de Cristóbal Montoro contra las cuentas del Ayuntamiento de Madrid, pero detrás se esconden diferencias políticas, cálculos electorales y fricciones en la manera de entender una candidatura de unidad popular clave para el futuro de las confluencias en todo el territorio.

La coalición de izquierdas salió rápidamente a descartar la ruptura de las confluencias. Las direcciones de IU Federal e IU Madrid se unieron para despejar cualquier atisbo de sombra sobre la alianza entre ambas formaciones políticas. La unidad no está en peligro, es una prioridad para el coordinador federal, Alberto Garzón, y para una gran mayoría en el partido. Ahora sí, los últimos acontecimientos alimentan las voces críticas que dentro de la formación llevan reclamando que se revisen los pactos con Podemos en las candidaturas de unidad popular. Hay dos aspectos que ha sacado a relucir la crisis de Ahora Madrid que generan un profundo malestar y que, de no ser solventadas o apaciguadas, tendrán consecuencias.

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Una tiene que ver con la herida de la destitución de Sánchez Mato. El que fuera delegado de Economía y Hacienda ha señalado que “respeta” su cese y Carmena ha achacado la decisión al hecho de que el concejal se negara a apoyar el último Plan Económico Financiero (PEF). Sin embargo, es evidente el resquemor que produce la decisión de relegar al activista de ATTAC poco conocido que en dos años ha pasado a convertirse en una de las insignias de IU. También en un referente para las políticas económicas de la izquierda por su planteamiento combativo, al mismo tiempo que eficiente en términos de reducción de la deuda y del déficit. Se entienden los desacuerdos, pero se comprende menos el golpe en la mesa de la alcaldesa que para gran parte de Ahora Madrid supone una capítulo más en el incumplimiento del programa electoral.

La alcaldesa también ignoró la petición de la coordinadora de IU Madrid ciudad de retrasar el Pleno para que las bases de Ahora Madrid pudieran decidir el sentido del voto de todos los concejales sobre el plan con recortes impuestos por Montoro. Esta petición fue considerada una “injerencia” por parte de Carmena, y para IU fue un error no someter a consulta que una decisión de tal calibre y que iba a causar una fractura entre distintas fuerzas aliadas. “Carmena dice que Ahora Madrid es una candidatura vecina. Entonces, ¿por qué no ha consultado a los vecinos?, critican fuentes de la coalición en la capital. La candidatura de unidad popular cuenta con dos censos: uno compuesto por vocales y otro por aquellos que se inscribieron al partido instrumental en la campaña de 2015.

La nueva crisis ha evidenciado la separación entre los nueve concejales más críticos con Carmena, pertenecientes a IU, Ganemos y Madrid 129 y la decena de concejales más próximos a la alcaldesa, independientes y pertenecientes a Podemos. El sector más crítico teme que la regente y la formación morada pacten a medias una lista bloqueada para las primarias de Ahora Madrid de cara a 2019. Todos firmaron un comunicado la semana pasada que reclamaba un sistema de primarias “proporcional” que incluya a todos los partidos de la coalición y que se concrete por el sistema Dowdall, el mismo que se usó en las anteriores primarias de Ahora Madrid, que evite “personalismos” y “jerarquías”. Si estas condiciones no se cumplen, IU podría concurrir por separado a las elecciones de 2019 y arrastrar a las otras formaciones políticas críticas.

El respaldo a la alcaldesa por parte de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón ha sido inmediato e incondicional, de la misma manera que Garzón ha apoyado a Sánchez Mato. Aunque la regidora mantiene su perfil independiente, la mayor parte de Podemos apuesta por Carmena para seguir al frente de la capital, uno de grandes éxitos políticos de la formación morada. En cuanto a los movimientos de los críticos, Podemos los achacó a intenciones electoralistas. “Da la impresión de que estos compañeros están más pendientes de los posibles procesos de primarias que pudieran abrirse en el futuro, que de defender el baluarte institucional que es el Ayuntamiento de Madrid”, indicó la formación morada en un comunicado emitido esta semana. Sea como fuere, cada día es más complicado mantener fuera de foco las aspiraciones electoralistas, tal y como era intención de la alcaldesa, a un año y medio para que se celebren las elecciones municipales y autonómicas.

Las expectativas no cumplidas de Ahora Madrid

Hace dos años Ahora Madrid coronó el Ayuntamiento de Madrid con la bandera de la participación y la transparencia. En su programa político se señalaba la importancia de unos procesos que hicieran más democráticos. Específicamente se hacía referencia a la necesidad de “implantar la participación directa e informada de la ciudadanía a través de Iniciativas Legislativas Populares (ILP), consultas ciudadanas y referéndums vinculantes, como herramientas superiores en el proceso de participación ciudadana”. Es cierto que los madrileños y madrileñas han podido votar para decidir sobre cuestiones relacionadas con la ciudad y proponer proyectos a los que el Consistorio ha dedicado una parte del presupuesto. No obstante, para el sector más crítico sigue pendiente la cuestión de realizar referéndums cuando se deben tomar decisiones importantes para los ciudadanos, como es el caso de la aprobación del PEF avalado por Montoro.

Aunque se ha avanzado en las políticas por la movilidad y contra la contaminación, siguen pendientes también temas reflejados en el programa de Ahora Madrid como la auditoría y reestructuración de la deuda, o “las medidas que frenen los procesos especulativos y pelotazos urbanísticos en marcha” como la controvertida Operación Chamartín. Si bien es cierto que, nada más asumir su cargo, Carmena llegó a decir que el programa de Ahora Madrid no le comprometía y que más bien lo contemplaba como “una lista de sugerencias”.

Acuerdo entre Podemos e IU

Podemos e IU se encuentran negociando un acuerdo marco que siente las bases para presentarse a las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Aunque en cada territorio las fuerzas se articulan de una manera determinada y las candidaturas de unidad popular ya tienen vida propia –Zaragoza En Común, Barcelona En Común, Ahora Madrid etc.– será determinante este pacto por arriba. El secretario de Organización, Pablo Echenique, ya adelantó que, a diferencia de 2015, Podemos concurriría con su propia marca a los comicios, mientras que fuentes conocedoras de las conversaciones explican que la idea de IU es tener «candidaturas y programas participados» y la celebración de primarias que, entienden, no serán un problema para la formación morada.

IU todavía tiene la asignatura pendiente de generar «un movimiento político y social» que trascienda a IU, con la incorporación de actores sociales y políticos, tal y como aprobó en su última Asamblea Federal. Garzón ya achacó el pasado mes de junio, en su informe de rendición de cuentas, que el hecho de que los de Pablo Iglesias hubiesen pasado a ser «un partido clásico» ha contribuido a que Unidos Podemos se haya convertido en una fuerza que no sea capaz de trascender las paredes del Parlamento para convertirse en un movimiento.