El Parlament pide la libertad de los diputados presos, mientras continúan las detenciones

Han pasado más de tres meses desde que los ciudadanos catalanes dieron un mandato a sus políticos para que formasen gobierno a través de las elecciones del 21 de diciembre. El balance es desolador: el candidato Carles Puigdemont permanece encarcelado en Alemania, algunos de sus exconsellers se encuentran repartidos entre las prisiones españolas y el exterior y el autogobierno catalán aún está en manos de Moncloa bajo el amparo del 155. El procés se ha topado con la Justicia y ha encallado. Este miércoles, el Parlament organizaba un pleno en el que aprobaba una resolución, sin efectos jurídicos, que insistía en el derecho de Puigdemont a ser investido.

En la búsqueda de una solución para el conflicto catalán, la Justicia, conducida con mano de hierro por el juez Llarena, se ha llevado por delante la política, arrojando a día de hoy un saldo de tres candidatos a president de la Generalitat (Carles Puigdemont, Jordi Sánchez y Jordi Turull) encarcelados. Este miércoles, el Parlament ha aprobado varias propuestas, entre las que destacan dos. La primera, defendiendo el derecho a ser investido president de Puigdemont y la segunda, que ha contado también con el apoyo de los ‘comuns’,  reclamando “la puesta en libertad inmediata de todos los diputados y exdiputados de esta Cámara que están privados de la libertad".

Publicidad

“No se puede votar en este parlamento quién puede salir o entrar en la cárcel” argumentaba la jefa de la oposición, Inés Arrimadas, que consideraba una "barbaridad" esta resolución. Para la ‘ciudadana’, esta resolución atenta contra la separación de poderes al pedir que el legislativo decida sobre el poder judicial, a pesar de que es una declaración meramente simbólica. Su grupo ha presentado otra iniciativa para pedir que el president de la Cámara,  Roger Torrent, dimita por su actitud “tendenciosa” a la hora de dirigir la institución. Sin embargo, no ha salido adelante.

Nuevas propuestas para romper la inacción política

Con la posibilidad de una nueva cita electoral, el único punto que pueden compartir miembros de ambos bloques es que hay que recuperar el autogobierno cuanto antes, formando un nuevo Ejecutivo que permita levantar el 155. Por eso, ya han aflorado propuestas alternativas, que tienen una difícil materialización en la complicada aritmética del Parlament. El primero en poner sobre la mesa una nueva posibilidad fue el socialista Miquel Iceta, que sugería el martes un Gobierno de concentración, siendo desautorizado rápidamente por Ferraz.

Este miércoles ha sido el líder de los ‘comuns’, Xavier Domenech, el que planteaba la creación de un gobierno “transversal”. Este nuevo Ejecutivo estaría integrado por "personalidades de referencia para el conjunto de la sociedad catalana" y debe ser “limitado en el tiempo”. “Vale, investimos a Puigdemont, y después qué. Más plenos, más presos, más resoluciones...”, explicaba sobre el punto muerto en el que se encuentra la política catalana.

La exconsellera Clara Ponsatí se entrega

La exconsellera Clara Ponsatí se ha entregado a la Justicia escocesa tras recaudar por crowdfunding más de 100.000 libras para financiar su defensa. Aunque se marchó con Puigdemont y el resto de consejeros a Bélgica, el pasado 10 de marzo anunció que se trasladaba a Reino Unido para dar clases en la Universidad de Saint Andrews, situada en Escocia. Sin embargo, ha cambiado de planes y ha decidido entregarse voluntariamente este miércoles. El juez Llarena la imputó en su acto de procesamiento un delito de rebelión y malversación. De momento, el tribunal escocés ha decidido dejarla en libertad bajo fianza, según asegura la BBC.

En la última semana, la Justicia ha seguido su curso. La Policía ha detenido también a los dos mossos y al historiador que acompañaban a Puigdemont cuando fue interceptado en Alemania. Los tres han quedado en libertad con cargos después de declarar, según relata Europa Press.

Efervescencia en la calle

El vacío dejado por la política ha sido ocupado por la Justicia, pero también por la calle. De hecho, el propio Torrent llamó a partidos, entidades y asociaciones a un “frente común por los derechos y libertades”.

La detención de Puigdemont el pasado 26 de marzo en Alemania y el envío a prisión provisional de Turull, Forcadell, Bassa, Rull y Romeva ha llenado de nuevo las calles. Esa misma noche, ya hubo movilizaciones, convocadas por los Comités de Defensa de la República (CDR). El próximo 15 de abril se prepara otra gran cita en defensa de los presos, que convocan Òmnium Cultural y la ANC, pero también los sindicatos mayoritarios como CCOO y UGT en Cataluña, tal y como aclararon en la presentación de la plataforma  Espai Democràcia i Convivència, que integra un centenar de entidades, sindicatos y organizaciones civiles.