Primarias Podemos / El cabeza de lista, Errejón es el favorito, será elegido en unas primarias distintas al resto de la candidatura

Espinar se asegura poder e influencia en las listas

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El secretario general de Podemos Comunidad de Madrid, Ramón Espinar. / EFE

El terremoto político en la Comunidad de Madrid, la caída en desgracia de la presidenta Cristina Cifuentes por el caso de su supuesto máster en la Universidad Rey Juan Carlos, ha agitado también la constantemente tensa interna de Podemos Comunidad de Madrid. Cifuentes tiene los días contados: pone su cargo a disposición de Mariano Rajoy y, si finalmente no dimitiera, Ciudadanos ha prometido apoyar la moción de censura del PSOE a la que también se suma Podemos.

Este cambio de ritmo tan drástico, en menos de un mes uno de los principales baluartes del PP en toda España ha cavado su tumba política, ha puesto de los nervios a Podemos Comunidad de Madrid. En todos los sectores está asimilado que el candidato de Podemos, y demás fuerzas políticas del cambio, a la Presidencia de la Puerta del Sol en las elecciones del 2019, si no hubiera un poco probable adelanto electoral, será Íñigo Errejón. El que fuera el número dos de Pablo Iglesias y uno de los mayores artífices intelectuales de la consolidación de la fuerza morada es el candidato al que apoya el propio Iglesias.

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Desde Princesa, han metido prisa para que su designación como cabeza de lista fuera rápida ante la descomposición de la hegemonía popular madrileña. Aunque Errejón prefería cocinar su proyecto político a fuego lento, el secretario general de Podemos Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, convocó ayer un Consejo Ciudadano Autonómico para asegurar que las primarias se realizarán antes del verano. De hecho, se celebrarán “tan pronto como sea posible”.

Errejón no acudió al cónclave de ayer a pesar de que estaba invitado. Él no forma parte de este consejo ciudadano. Un cónclave que se preveía tenso, como suele ser habitual, y en el que conviven las tres almas de Podemos: los pablistas, los errejonistas y los anticapitalistas. Los primeros tienen mayoría y de esta corriente es Espinar, el secretario general, y la mayoría de la dirección.

Además de decidir que las primarias se celebrarán lo antes posible, también se eligió que serán votaciones diferentes las que se harán para elegir al cabeza de lista, por un lado, y al resto de la candidatura, por el otro. Las votaciones no tienen por qué coincidir en el tiempo, aunque no habrá mucha diferencia temporal entre cada elección. La Ejecutiva hará una propuesta al Consejo Ciudadano Autonómico con los plazos y el método de votación lo antes posible.

De esta manera, Errejón, quien previsiblemente será el candidato, no podrá presentarse en unas mismas primarias con su equipo, ni podrá ser él el que dirija, con más protagonismo, las negociaciones con otras corrientes internas en Podemos y con otras fuerzas, como IU y Equo, que irán en confluencia salvo giro de guion inesperado. De esta manera, Espinar, mantiene su capacidad de influencia y visibilidad, que podían quedar tocadas en la bicefalia con Errejón, cuando no tricefalia, pues ahora la portavoz en la Asamblea de Madrid es Lorena Ruiz-Huerta, cercana a Anticapitalistas. Mantiene, así, su poder e influencia en la negociación y formulación de las listas.

Listas que serán elegidas en primarias por las personas inscritas a Podemos en la Comunidad de Madrid. Unas primarias en las que se separa al influyente Errejón del resto de la candidatura. Los de Espinar podrán pactar una lista conjunta con Errejón o enfrentarse en unas primarias diferentes a la elección del cabeza de lista. Errejón sale como favorito, nadie cree que no vaya a ser el candidato, y su candidatura en unas primarias internas puede arrastrar muchos más votos con él al frente que en consultas separadas.

De esta manera, Espinar se asegura poder en la configuración de la lista y Errejón se verá obligado a cocinar su proyecto con Espinar, bien porque hayan pactado una misma lista para las primarias, bien porque la lista de Espinar pueda obtener mejores resultados que si compitiera directamente con Errejón. La tercera pata, Anticapitalistas, no ven con buenos ojos esta operación. Creen que no es el momento de hablar de cuestiones internas, sino de atacar hacia fuera, hacia la descomposición del Gobierno de Cifuentes. Y ven que puede quedar dañado el proceso de unidad popular con otras fuerzas políticas.

Desde el entorno de Errejón se preferían otros tiempos, otros ritmos más calmados para construir la imagen del candidato. El equilibrio de poder interno ha puesto las marchas largas y pilla velocidad el proceso. En cuanto a la confluencia con IU y otras fuerzas está negociándose a nivel estatal. En los próximos días, quizás semanas, se sabrá cuál es el acuerdo marco al que las direcciones estatales de Podemos e IU lleguen para concurrir en las municipales y autonómicas del 2019. Madrid será una plaza clave, en las elecciones y en el acuerdo marco.

Quizás las primarias de Podemos e IU sean separadas y luego se llegue a un nuevo “pacto de botellines”, como en las generales del 2016, en el que cada formación tenga asignados unos puestos en las listas y en la negociación del programa. Quizás las primarias sean conjuntas y diversas fuerzas políticas participen en un mismo proceso interno de configuración de listas y en la elaboración del programa. Desde IU Madrid, tal y como contaba ayer cuartopoder.es, preferirían que se hablara primero del programa entre las distintas fuerzas políticas y con más agentes sociales, que de nombres. No parece que el proceso de convergencia vaya en esa dirección.

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