¿Existe una alternativa de izquierdas más allá de Podemos y Errejón en Madrid?

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Imagen de archivo de la Puerta del Sol durante una movilización del 15M. / EFE

Vuelven las negociaciones a puerta cerrada, los acuerdos de despacho. Las discrepancias internas en Podemos de los últimos días han encerrado a los equipos de Ramón Espinar, secretario general de Podemos Comunidad de Madrid y cercano a Iglesias, e Íñigo Errejón, candidato oficioso a la presidencia en las próximas elecciones autonómicas, para buscar un acuerdo. Las diferencias vienen de lejos, encarnan los dos proyectos mayoritarios que se enfrentaron tanto en la última Asamblea Ciudadana de Madrid como en Vistalegre II a nivel estatal, donde los proyectos de Pablo Iglesias ganaron las mayorías tanto en los órganos de dirección madrileño como en el estatal.

Tras esto, Iglesias designó a Errejón la difícil tarea de pelear la Comunidad de Madrid al PP (o a Ciudadanos). Errejón aceptó el reto e iba perfilando su imagen de presidenciable a fuego lento, poco a poco. Una imagen de un candidato con tintes de independiente, alejado de aparatos partidistas, que pudiera hablar hacia la izquierda y hacia la derecha, un complemento perfecto a Manuela Carmena, en el supuesto caso de que la alcaldesa quisiera repetir como candidata al Ayuntamiento de la capital. Errejón iba desgranando su hipótesis teórica: cooperación estratégica con el PSOE capaz de rivalizar con este partido en los electoral y de llegar a acuerdos en las instituciones; orden, frente al desorden y las incertezas que el neoliberalismo genera en las clases populares…

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Pero entonces el máster de Cristina Cifuentes se convirtió en supuesto máster de Cifuentes. Y todo se aceleró. Una crisis que amenaza con llevarse por delante a la todopoderosa líder del PP madrileño. Y en Podemos entraron las prisas. Desde la dirección madrileña apremiaron a que Errejón fuera designado cuanto antes; después, diseñó un modelo de primarias por el cual se elegiría por un lado, al cabeza de lista, y por el otro, al resto de la candidatura en momentos distintos: Errejón dijo ‘no’. Iglesias advirtió: «Ni media tontería». Paso atrás de la dirección de Espinar: las votaciones a cabeza de lista y al resto serían simultáneas…

Horas o días después, parece que las discusiones por formar una candidatura conjunta entre pablistas y errejonistas van por buen puerto, pero todavía hay cuestiones que suponen desencuentro, todavía nada parece asegurado. Por un lado, el equipo de Errejón quiere cerciorarse de tener poder sobre la candidatura ante la Junta Electoral, algo que normalmente corresponde al partido, debido a las desconfianzas mutuas que existen entre las partes. Errejón quiere diseñar su propia campaña electoral, una campaña auténtica, diferenciada del resto… Y la responsabilidad jurídica ante el organismo electoral puede ser un elemento de discordia en el futuro. Desde el equipo de Espinar aseguran que esa potestad depende del partido, y que la marca es de Podemos. Hasta el viernes, cuando finaliza el plazo para inscribir las candidaturas para el proceso de primarias internas, se prevén tensas las disputas.

Mientras tanto, la dirección estatal de Podemos y la dirección federal de IU negocian un acuerdo marco para todo el Estado que permita una fórmula común para presentarse conjuntamente a las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019. Un acuerdo que respete las peculiaridades de cada territorio pero que siga unas líneas comunes en todo el Estado. Unas negociaciones cuyos resultados se podrían conocer a finales de esta semana o a la siguiente. Unos diálogos que evolucionan a ritmos distintos: más ágiles de cara a las europeas y municipales, con más escollos en los pactos sobre las candidaturas de confluencia autonómicas.

Y es que hay actores políticos más allá de las familias de Errejón y Espinar que juegan en las posibles convergencias: IU, Equo, Anticapitalistas… El pasado domingo, la dirección del Partido Comunista de Madrid (PCM) aprobaba un documento para el debate interno en el cual se barajaban tres escenarios de cara a las próximas elecciones de la Comunidad de Madrid. El primero de ellos, y el más deseado, sería el conseguir una unidad de las llamadas «fuerzas del cambio» donde el elemento principal sería la participación de Podemos. Una suerte de Ahora Madrid a nivel autonómico. El segundo escenario, una confluencia de fuerzas políticas y sociales de la izquierda rupturista, en la que quedaría fuera la línea oficial de Podemos, aunque estaría abierta a sectores de la formación morada como Anticapitalistas. Esta opción buscaría puntos de encuentro con otras formaciones de izquierdas y con colectivos y movimientos sociales. La tercera opción que barajan los comunistas madrileños sería la de presentarse con IU en solitario.

De cómo se den las condiciones para conformar la unidad electoral, los órganos del PCM se decantarán por la primera opción, la óptima, o la segunda, siendo la tercera opción la que más lejana parece, aunque no por ello se desestima. El debate en la militancia está abierto durante las próximas semanas y la conclusión sería llevada, en todo caso, a los órganos de IU Madrid donde se toma la decisión definitiva de cómo concurrir a las elecciones. La decisión dependerá de si el acuerdo conlleva a una elaboración del programa electoral participada y de que las listas y candidaturas puedan someterse a un proceso de primarias y votaciones definitivo común de todo el espacio político, más allá de lo que surja del proceso interno de Podemos. Desde el PCM advierten de que no aceptarán un acuerdo de despachos y unos huecos en unas listas, sino que lo someten a que la unidad popular se construya de forma abierta al diálogo con otros actores políticos y sociales de la región. En el mismo sentido, IU Madrid advertía a cuartopoder.es hace unos días que, frente a las discusiones de nombres que se desarrollan en Podemos, abogan por un diálogo abierto con otros actores sociales y políticos para la construcción de un programa común.

En la misma disyuntiva se encontraba Anticapitalistas. El miércoles decidieron no concurrir a las primarias de Podemos y de qué manera en una asamblea de Podemos En Movimiento. Había sectores partidarios de buscar un acuerdo con las familias de Errejón y Espinar para entrar en una misma lista conjunta que reúna a las tres sensibilidades de Podemos Comunidad de Madrid. Por otro lado, otros sectores abogaban por competir en las primarias internas con la lista (o las listas) que surjan de las conversaciones que mantienen ambos equipos. Por último, hay quienes piensan que el proceso de unidad popular no se puede desarrollar en negociaciones a puerta cerrada ni en primarias internas y creen que habría que buscar una forma distinta de concurrir a las elecciones con otros agentes sociales y políticos de la comunidad. ¿Existe una alternativa a la izquierda de Podemos y Errejón en la Comunidad de Madrid? No es la primera opción de nadie, pero nada es descartable.