Ángel Garrido: hoy, aburrimiento; mañana, fumata blanca

“El Joven Papa” (2016), otra obra maestra de Paolo Sorrentino. En esta ocasión el director italiano se decide por el formato de serie televisiva y se aparta, de momento, del cine. No se pierdan esta serie, en HBO. Vamos al primer capítulo. ¡Advertencia! Pequeño spoiler. No lean este primer párrafo si prefieren sorprenderse con las primeras escenas de la serie, prometido, no desvelaremos más allá. Los más altos gerifaltes del Vaticano, temerosos, intentan descifrar cuál será la primera intervención que el nuevo pontífice declamará ante la multitud en la Plaza de San Pedro. Este no suelta prenda, pero sus excéntricos comportamientos ponen de los nervios a la curia. Por la noche, un sueño del papa en sus aposentos: se dirige a miles de feligreses concentrados en la famosa plaza de la Ciudad del Vaticano. Les invita a masturbarse, a divorciarse, a que los sacerdotes se casen y las monjas den misa… Llama a jugar viviendo, a vivir en libertad. Se cierra el telón, fin del spoiler.

17 de mayo del 2018. Asamblea de Madrid. Vallecas. El salón de plenos es, de por sí, un tanto frío y desangelado. Demasiado espacioso para notar el calor de sus señorías desde el púlpito, techos elevados que no invitan al recogimiento ni a la reflexión. Es mediodía y el candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, se dispone a tomar la palabra desde la tribuna. No tiene visos de aportar ningún giro inesperado en el guion, más bien será un trámite. La curia, en este caso, está tranquila. Ciudadanos apoyará mañana al palmero de Cifuentes. Día gris, aunque soleado, perfil bajo. Los periodistas rebuscan en las palabras del que, con el apoyo de Albert Rivera, será el próximo inquilino de la Puerta del Sol para extraer algún titular que valga la pena.

Mención a Cifuentes, la todopoderosa, hasta hace escasas semanas, líder del PP madrileño. “Por encima de cualquier consideración hay que reconocer que Cifuentes ha sido una persona entregada al servicio público, ha gobernado con acierto y circunstancias muy difíciles”. Las encuestas no dicen lo mismo, el PP se desploma en la Comunidad de Madrid. El caso del máster de la Universidad Rey Juan Carlos y el famoso vídeo del hurto de las cremas le llevaron del cielo a los infiernos. Garrido, el agradecido. Sin Cifuentes, él no estaría en esa tribuna. Ni hoy, ni durante los últimos años.

Discurso electoralista, más propio de un debate de candidatos en campaña electoral que del comienzo de una nueva ilusionante etapa política, por el contenido y por el tono. Leído, sin grandes dotes interpretativas, aburrido. Casi sonaban las páginas al pasar. Contenido: un 98 por ciento de las medidas que el PP prometió en su programa electoral del 2015 están resueltas o en camino, ha asegurado el candidato a presidente Anuncia una nueva Consejería de Justicia que dependerá de Presidencia. ¡Ay, la Justicia!. Contrasta con las encuestas, decíamos, con la percepción ciudadana de la labor de gobierno, y con la contestación social: Marea Verde, Marea Blanca…

Lorena Ruiz Huerta, la portavoz de Podemos en la Asamblea de Vallecas, ha calificado de “irreal” la descripción del estado de la Comunidad que ha hecho el presidenciable. José Manuel Franco, el líder de los socialistas madrileños, la ha tildado de “triunfalista”. Para Ignacio Aguado, de Ciudadanos, Garrido es síntoma de estabilidad un año más, confía en que el PP ya no dé más sorpresas. Más sorpresas… Se esperaba que el vicesecretario general de Comunicación del PP, Pablo Casado, estuviera presente. Casado sonaba como un posible candidato madrileño del PP, para el Ayuntamiento o la Comunidad. Antes tendrá que explicar cómo consiguió aprobar tantas asignaturas en tan poco tiempo…

Gallardón, Aguirre, González, Granados, Cifuentes… Garrido. ¿Qué puede salir mal?, bromeaba, la semana pasada, Pablo Iglesias en el Congreso. Mañana turno de réplicas de la oposición. Se espera dureza por parte del PSOE y de Podemos, masaje de Ciudadanos de esos que aprietan un poco, que hacen algo de daño, pero que permiten a la persona lisiada seguir caminando. Garrido, sin hacer ruido, cuanto menos mejor, hasta el año que viene. En Génova tiemblan cada vez que suena la palabra “Madrid”. Esa parece la hoja de ruta del PP para Madrid mientras rebusca otro candidato: silencio. Hoy, aburrimiento; mañana, fumata blanca. El joven papa soñó con invitar a masturbarse a los feligreses. Rock n’roll. Hoy no han sonado ni los acordes de un chotis.

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