Los desacuerdos que tendrán que limar Podemos y PSOE en el Congreso

    Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se reunieron en secreto el pasado jueves para explorar posibles pactos en el Congreso
  • Unas horas después, el líder de Podemos presentó 20 propuestas a negociar en una "colaboración parlamentaria estrecha"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, acercan posturas. Aunque pueda parecer un déjà vu –en junio de 2017 ya anunciaron una mesa de coordinación parlamentaria que no llegó a nada– ahora la situación es muy distinta: los socialistas sostienen un Gobierno con una extrema debilidad parlamentaria de 84 diputados y los escaños morados les podrían servir para apuntalar al nuevo Ejecutivo. Pocas horas antes de que Iglesias presentara sus 20 propuestas ambos se habían reunido en Moncloa con un gran secretismo.

La lista es variada. Hay algunas en las que será más sencillo alcanzar un acuerdo (como en la derogación del impuesto al sol y un Salario Mínimo Interprofesional de 1.000 euros en 2020) y otras donde el consenso será más complicado, como en la reforma de la ley electoral. Podemos ha dejado fuera de su lista de demandas las referencias a Cataluña, un tema delicado donde da aire al PSOE y muestra su voluntad de no poner obstáculos insalvables. Tampoco hay mención a una reforma constitucional.

Sin embargo, son formaciones distintas y en posiciones de responsabilidad diferentes. Mientras Sánchez tiene el Gobierno y sus palabras están ligadas a compromisos ejecutivos, Podemos tiene el margen que da ser aún oposición. Aún así, los morados se ofrecen a una colaboración parlamentaria estrecha. Con el horizonte electoral en 2019, quieren poner en valor su utilidad en las instituciones y su perfil de partido de Estado.

La colaboración real entre ambas formaciones se irá viendo en las modificaciones legislativas que saquen adelante, pero sobre todo, en el techo de gasto (que el PSOE ya ofreció a negociar con Podemos) y en las prioridades de los Presupuestos Generales del Estado 2018 que el nuevo Gobierno tendrá que empezar a esbozar ya. En esas cuentas se verá si se empiezan a “revertir los recortes en sanidad, educación, dependencia, servicios sociales, ciencia, I+D y cooperación internacional”, como pide Iglesias.

Por el momento, Sánchez ya ha dado pasos importantes en materia de migración. El rescate de los pasajeros del Aquarius y el anuncio del fin de las concertinas en la frontera sur han sido primeras medidas relevantes, pero queda hacer las reformas de calado. Podemos y PSOE apuestan por cambiar el actual sistema ineficiente y desastroso de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), pero la receta de ambos puede ser distinta. Los morados apuestan abiertamente por el cierre. Otra de la lista de las 20 exigencias de Podemos es “blindar el carácter de banca pública de la SAREB o de las cajas previamente nacionalizadas”, pero por el momento no parece que se encuentre entre las medidas urgentes para el Gobierno.

En las próximas semanas se pondrá a prueba su capacidad de negociar. Sus disensos serán utilizados después en las campañas electorales para diferenciar a dos formaciones que tendrán que competir por una parte del electorado.

Reforma vs derogación: la reforma laboral y la ‘ley mordaza’

En las conclusiones del 39º Congreso del PSOE el mandato era claro: “La derogación de la reforma laboral aprobada por el PP que ha aumentado la precariedad, los bajos salarios, las desigualdades y el riesgo de pobreza”. Sin embargo, la llegada a Moncloa ha hecho que Sánchez cambie de opinión y opte por una reforma que solucione problemas urgentes como la prevalencia de los convenios sectoriales o la lucha contra la temporalidad. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ya ha salido a explicar en una entrevista en La Razón que “la reforma laboral no se puede derogar alegremente”. Es decir, solo limarán los aspectos donde haya consenso y puedan ser convalidados por el Congreso. 

Por su lado, Podemos se mantiene firme en la derogación de las dos reformas laborales. Sin embargo, el trabajo es uno de los campos donde ambas formaciones pueden llegar a más acuerdos, como puede ser la  subida del salario mínimo a los 1.000 euros en 2020.

Con la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como ‘Ley mordaza’, pasa algo similar. Mientras los morados quieren tumbarla, el PSOE propone solo la derogación de los artículos “que fueron recurridos ante el Tribunal Constitucional por el PSOE y por los grupos parlamentarios de la oposición”, tal y como afirmó Sánchez ante el Congreso de los diputados el día de la moción de censura que le llevó a Moncloa.

La ley de vivienda de la PAH

En el campo de la vivienda hay mucho margen de mejora, pero las recetas son muy distintas. El drama de los desahucios ha sido la consecuencia más cruel de las malas políticas en España. Aún así, el pasado abril se aprobó el ‘desahucio exprés’ en el Congreso.

Podemos exige en sus 20 propuestas la “reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos para acabar con la burbuja del alquiler”, un punto en el que hay posibilidad de acuerdo, a la luz de la Medidas de fomento del alquiler estable de vivienda que presentaron en marzo. Sin embargo, será mucho más difícil la exigencia de una “ley de vivienda en los términos propuestos por la PAH”. El PSOE ya expresó algunas dudas cuando se registró en el Congreso y avisó de que presentaría enmiendas. Todo dependerá de las cesiones que haga cada parte.

La reforma de la ley electoral

La actual ley electoral lleva años en discusión, pero las propuestas de modificación no acaban de tener el consenso (mayoría absoluta) que necesita una ley orgánica. En este caso, Podemos tiene más intereses en común con Ciudadanos que con el PSOE. Los dos partidos pactaron el pasado febrero algunos puntos en común, pero necesitarán el respaldo de los socialistas para llevarlo adelante.

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