Un amplio sector independentista pide “un gesto” del Rey

Conscientes de que el conflicto catalán no tiene solución ni fácil ni a corto plazo, miembros del sector independentista piden “gestos” del Estado para ayudar a mejorar el clima institucional y la convivencia de poderes en Cataluña. Aceptan como uno de esos “gestos” políticos, el anuncio del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, de reunión con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, pero piden más. Fuentes del independentismo catalán aseguran a cuartopoder.es que esperan que el Rey Felipe VI haga también un gesto “político”, para contribuir a la normalización y que reciba a Torra, “como siempre ha hecho con todos los presidentes autonómicos”, según un destacado dirigente del PDeCAT.

Fuentes de este mismo sector aseguran que Torra no sólo espera esa llamada, sino que están convencidos de que acudirá, aunque “no tiene ninguna esperanza de que le haga caso, pero sí quiere que se le escuche”. Pese a todo, estos mismos interlocutores consideran un “grave error” el discurso que Felipe VI pronunció el pasado 3 de octubre, tras la celebración del referéndum ilegal del 1-O. Ese error, según estas mismas fuentes, llevó al monarca a perder su “condición de árbitro”. No será árbitro, pero sí les vale la figura de Felipe VI para desatascar una situación insostenible de enfrentamiento y crispación entre instituciones.

Por otra parte, fuentes del PDeCat afirman que el fugado ex presidente Puigdemont, con sus matices, está dispuesto a facilitar una vía de diálogo y de acercamiento de las instituciones hasta ahora enfrentadas. “Si hay diálogo entre el Estado español y el gobierno de la Generalitat, con Quim Torra a la cabeza –aseguran estas mismas fuentes- no será el expresidente Carles Puigdemont quien lo boicotee ni lo dinamite”. Intentan atajar así los interlocutores de cuartopoder.es cualquier suspicacia sobre celos y control a distancia de Puigdemont de cualquier iniciativa de diálogo que pueda surgir entre Cataluña y el Estado español. Admiten –eso sí– el gran ascendente que Puigdemont tiene sobre Torra y que éste último consultará al expresidente todos sus movimientos. En todo caso, aseguran que Puigdemont estaría de acuerdo con cualquier movimiento que facilitase una cierta distensión de la situación de enfrentamiento político e institucional en Cataluña.

Lanzada ya la operación “bajar el souflé”, desde el mundo del independentismo catalán admiten que no tienen esperanzas de que haya solución, pero sí se confiesan esperanzados en que un cambio de clima político pueda facilitar la relación institucional. Entienden que Pedro Sánchez ha puesto la primera piedra y que ahora es el turno del monarca.

Publicidad