Del rey a la amnistía fiscal: las primeras fricciones entre PSOE y Unidos Podemos

  • Más de un mes y medio después de que el presidente Pedro Sánchez abriera las puertas de Moncloa, comienzan las primeras desavenencias con el grupo del que más votos a favor recibió: Unidos Podemos.
  • La negativa de Sánchez a publicar la lista de defraudadores y a investigar los negocios de Juan Carlos I hace que los morados endurezcan el discurso

Más de un mes y medio después de que el presidente Pedro Sánchez abriera las puertas de Moncloa con la moción de censura como llave, comienzan las primeras fricciones con el grupo del que más votos a favor recibió: Unidos Podemos. Puede que ambos partidos compartan una agenda social común, pero eso no significa que los morados hayan dado carta blanca al Ejecutivo. Si no comparten el Gobierno, tampoco compartirán el coste político de las decisiones tibias. La negativa de Sánchez a publicar la lista de los beneficiados por la amnistía fiscal del exministro Cristobal Montoro o el poco interés en investigar las grabaciones donde la alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein afirma que fue testaferro del rey emérito Juan Carlos I han abierto las primeras brechas entre los socialistas y los morados.

Hay un puñado de temas en los que el PSOE no acaba de convencer a Podemos. Los mensajes de tranquilidad a la escuela concertada, la negociación de las cuentas en Bruselas o la gestión de los CIE han merecido reproches por parte de la portavoz adjunta de Unidos Podemos Ione Belarra. Con un Gobierno débil, tal y como se evidenció en el sorprendente rechazo de la Cámara Baja a los consejeros de RTVE, Sánchez necesitará convencer a los morados para que apoyen los Presupuestos Generales del Estado 2019 y el techo de gasto, una tarea que no será fácil. Aún así, Belarra ha aclarado en el pleno que los morados son «unos socios confiables» y harán «lo que dijimos que íbamos a hacer”. Aún así, no  cesan las advertencias al Gobierno: «Si su objetivo es hacer meros retoques cosméticos, no contarán con el apoyo de Unidos Podemos».

El pleno del lunes en el que el presidente del Gobierno ha expuesto las líneas maestras de la legislatura también ha servido para que Unidos Podemos saque brillo a su perfil propio y ponga en evidencia las diferencias con el Ejecutivo.

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La publicación de los nombres de la amnistía fiscal

En este caso, Sánchez ha sido su peor enemigo. Un vistazo a la hemeroteca permite comprobar cómo desde la oposición tenía un discurso muy diferente al que sostiene ahora en el Gobierno sobre la publicación de la lista de defraudadores que se acogieron a la amnistía fiscal del exministro Montoro. Para Podemos, la negativa de Sánchez, que sostiene que no es legal por el principio constitucional de la imposibilidad de retroactividad, constituye una decepción.

Unidos Podemos está convencido de que sí es posible que esos datos vean la luz y apela al escándalo de las cintas de Corinna, publicadas por Ok Diario y El Español, y al derecho de la ciudadanía a saber si el emérito es «defraudador o no». Para paliar sus críticas, Sánchez había anunciado minutos antes una medida que no es suficiente para los morados: la prohibición de decretar futuras amnistías fiscales.

La investigación a la corona

A Unidos Podemos no le ha gustado la reacción del Gobierno ante la publicación de las citadas grabaciones y le ha advertido de que se acabó la «ley del silencio» que ha protegido hasta hace unos años a la Casa Real. La ministra portavoz Isabel Celaá se limitó el pasado viernes a decir que las citadas grabaciones  “son antiguas” y que «no afectan” al actual rey Felipe VI. A pesar de que los morados han intentado presionar para que se abra una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados, el PSOE prefiere despachar el escándalo con la comparecencia del director del CNI en la Comisión de Secretos Oficiales, tal y como confirmó el ministro José Luis Ábalos en rueda de prensa en Ferraz. Por el momento, creen que no procede «ninguna medida excepcional o extraordinaria”.

La política migratoria

Aunque vieron con buenos ojos el desembarco del Aquarius y el anuncio del fin de las concertinas, Unidos Podemos teme que sean gestos puntuales y que el Gobierno no aborde cambios profundos en la política migratoria que tanto sufrimiento genera. Por eso, ha reiterado la propuesta que le hizo Iglesias (y que Sánchez rechazó) en la que sugería ir a visitar un CIE por sorpresa.

Unidos Podemos le ha pedido valentía. «Este Consejo Europeo estaba centrado en la reforma del sistema de asilo y volvemos con un acuerdo con más CIE en países de tránsito y en Europa». Para Unidos Podemos «da igual como se llamen o dónde estén» porque «lo único que hay que hacer con ellos es cerrarlos», ha dicho Belarra en referencia tanto a la propuesta de instalar centros de migrantes fuera de la UE, como a la intención del presidente del Gobierno de mejorar el funcionamiento de los que operan hoy en España.

Las «medidas cosméticas» en los presupuestos

La migración no es el único aspecto en el que Unidos Podemos considera que Sánchez claudica en Bruselas. Pese a que el presidente ha anunciado que aprobará una nueva senda de déficit que permitirá a las comunidades obtener 2.400 millones más, Belarra cree que  «apenas» deja «aire presupuestario».
El apoyo de la bancada morada en los próximos Presupuestos Generales será clave. Estos diputados son conscientes y avisan al Gobierno de que no tolerarán «medidas cosméticas». La portavoz le ha emplazado a llevar el mandato de las movilizaciones de los pensionistas y del 8 de marzo al corazón de su acción.