HazteOir, investigada: Grande-Marlaska analizará la utilidad pública de la asociación ultraconservadora

Fue en 2013 y bajo el mandato en Interior de Jorge Fernández Díaz cuando la asociación ultraconservadora HazteOir logró adquirir la categoría de “utilidad pública”. La valoración de utilidad pública se realiza con carácter discrecional, por lo que no existen unos criterios objetivos que hagan merecedora o no a una asociación de serlo más allá de la apreciación subjetiva.

Ahora, el actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha puesto en peligro la “utilidad pública” de esta asociación, que cobró gran relevancia al sacar a las calles de varias ciudades autobuses naranjas con el lema “los niños tienen pene, las niñas tienen vulva” en respuesta a una campaña de la asociación Chrysallis, que pedía la visibilización de los y las menores en situación de transexualidad.

El Ministerio del Interior ha anunciado la decisión de Grande-Marlaska de abrir un expediente para “ver si persiste la utilidad pública de HazteOir”. Tras la citada campaña, el Pleno del Congreso exigió al gobierno de Rajoy que valorase la retirada de la utilidad pública a la asociación, ya que consideraban que sus actuaciones “promueven el odio, la intolerancia y discriminación de las personas LGTBI”.

Entonces fue Juan Ignacio Zoido, anterior responsable de Interior, quien tuvo que dar la cara y responder a la petición del Pleno del Congreso. Zoido se amparó en los tribunales y en la inexistencia de una resolución judicial que acreditara que la asociación había incumplido la ley de asociaciones para poder retirarle la denominación.

El pasado mes de julio el Ejecutivo afirmó que no se había “planteado retirar la declaración de utilidad pública” a la asociación ultraconservadora, pero un mes más tarde la petición de un informe sobre las asociaciones englobadas bajo esta denominación pone en peligro a la asociación que ha formentado campañas contra la libertad sexual o el derecho al aborto.

Las ventajas de la utilidad pública

Entre las prebendas que implica obtener la calificación de utilidad pública se encuentran varias exenciones fiscales, otros beneficios económicos y la asistencia jurídica gratuita. Además, en virtud de lo que regulen las leyes sobre asociaciones de cada comunidad autónoma, pueden acogerse a otras tantas prebendas establecidas en la legislación de cada área.

Según la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación, establece que las asociaciones bajo el título de utilidad pública deberán responder “al interés general […] y sean de carácter cívico, educativo, científico, cultural, deportivo, sanitario, de promoción de los valores constitucionales, de promoción de los derechos humanos, de asistencia social, de cooperación para el desarrollo, de promoción de la mujer, de protección de la infancia…”

Publicidad