Res non verba: la política de Sánchez con Catalunya y la banalización del artículo 155

  • Por el momento, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se aplica la máxima latina Res non verba (Hechos, no palabras).
  • Ciudadanos ya anima a mandar el requerimiento previo a la aplicación del artículo 155, mientras su portavoz parlametario, Juan Carlos Girauta, anima a "no admitir la autoridad de la policía política".

Frases polémicas, discursos, anuncios, gestos, homenajes, lazos. La cuestión catalana parece jugarse en el plano simbólico, en el que crece la tensión. Pese a la presión de la derecha parlamentaria para que el Gobierno tome medidas, la vicepresidenta, Carmen Calvo, lo dejó claro el pasado domingo: "Con frases no se ataca al Estado". Esa fue su respuesta a la presión que ejercen PP y Ciudadanos para que el Ejecutivo ponga el 155 sobre la mesa de nuevo, tras las declaraciones del president de la Generalitat, Quim Torra, en las que aseguraba, en un acto convocado por ANC y Òmnium por el exconseller Quim Forn, que iba a "atacar a este Estado injusto". Si hace un año la suspensión de la autonomía a través del citado artículo generaba cierto vértigo, hoy parece haberse banalizado. Los dirigentes de Ciudadanos quieren usarlo, incluso, contra los excesos verbales del president. Por el momento, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se aplica la máxima latina Res non verba (Hechos, no palabras).

Hasta el pasado octubre, la historia del artículo 155 era prácticamente una 'página' política virgen que estaba encabezada por un centenar de palabras escritas en la Carta Magna. No se sabía con exactitud cuáles eran los límites de su actuación, ni las consecuencias. Lo que sí exige el texto constitucional es que la Comunidad Autónoma a la que se aplica incumpla "las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan" o "atente gravemente al interés general de España". Es decir, el Gobierno tiene que justificar su aplicación con algún incumplimiento, aunque sea por petición de una fórmula tan vaga y abierta. Sin embargo, para los naranjas las meras declaraciones son suficientes para enviar el requerimiento a Catalunya que exige para comenzar los trámites. El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, cree que “cada día que pasa, hay una provocación más reiterando la intención de no cumplir la ley”, tal y como ha manifestado este lunes. Los naranjas no necesitan que haya un incumplimiento, basta con "la intención".

En la misma comparecencia Villegas anunciaba el registro en el Parlament de Cataluña de la petición de comparecencia del conseller de Interior, Miquel Buch, para explicar “por qué se está utilizando políticamente a los Mossos” después de que este fin de semana fueran identificadas 14 personas por retirar lazos amarillos. Mientras, paradójicamente, era otro miembro del partido naranja el que animaba a la desobediencia civil en un tuit. Juan Carlos Girauta alentaba en su perfil de Twitter a "no admitir la autoridad de la policía política".

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Por el momento, Pedro Sánchez está combinando la estrategia de la negociación (con la comisión bilateral Estado-Generalitat en marcha) con la prudencia en las acciones coercitivas. Antes de que su antecesor, Mariano Rajoy, pusiera en marcha el 155, se presentó una Ley de Transitoriedad Nacional y
fundacional de la República o se organizó un referéndum ilegal, por poner solo algunos ejemplos.

Por el momento, Torra no ha pasado de las declaraciones polémicas. De hecho, aunque el president había asegurado que el rey no sería invitado al aniversario de los atentados de Barcelona, el jefe del Estado acudió a los actos con normalidad. Además de trabajar en la comisión bilateral, la consellera de Presidencia, Elsa Artadi, aseguró en una entrevista en Europa Press que gobierno central y Ejecutivo catalán volverán a reunirse en otoño, un escenario mucho más favorable a la distensión que el de hace un año.

Como ya hiciera Pedro Sánchez estando en la oposición (cuando pidió modificar el delito de rebelión), el líder del PP también juega en el caladero que hasta hace tres meses era de Ciudadanos. "O el Gobierno de España pone freno a estas cuestiones o, como le dije al presidente Sánchez, el PP solicitará la activación del 155, pudiendo ofrecer los votos en el Senado para que entre en vigor", declaraba Pablo Casado este lunes. Hay una diferencia sustancial con Ciudadanos: Casado lo plantea en futuro. Sin embargo, la activación depende únicamente del Gobierno. El 'popular' también propuso hace unas semanas incorporar al Código Penal el delito de sedición impropia y el delito de convocatoria ilegal de referéndum, una propuesta con la que comenzará en el próximo curso.

De todos los actores políticos mencionados, al Gobierno es al único que parece interesarle bajar el volumen y transmitir calma en sus discursos ante un otoño que se espera tenso, una crispación que ya se ha inyectado en la calle y que se manifiesta, entre otros muchos actos, en las polémicas de los lazos amarillos. A pesar de que PP y PSOE hayan pedido endurecer el Código Penal como parte de la solución, los líderes independentistas del procés se encuentran encarcelados o en el extranjero. Torra conoce cuál es la línea roja del Estado y las consecuencias de cruzarla. Lo que pase en los últimos meses es una incógnita.