El PSOE, preocupado porque la política se haya convertido en una actividad “de alto riesgo”

  • En medio de las polémicas, creen que cuando los profesionales reconocidos "se comprometen políticamente" empiezan a perder el "prestigio".
  • 'Fake news', chascarrillos, chantaje de las cloacas... los socialistas han iniciado una estrategia de defensa contra los escándalos.

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El PSOE lleva varias semanas a la contra con el debate público. Si durante los primeros días de Gobierno se hablaba de su 'dream team' ministerial o de las expectativas, en las últimas jornadas juega en la línea de defensa. Ya no se habla de las medidas sociales negociadas con Unidos Podemos, sino del último escándalo asociado a un ministro. Este lunes, el secretario de Organización, José Luis Ábalos, se quejaba de la política se ha convertido en una actividad "de alto riesgo".Así se expresó preguntado por las críticas que ha recibido el presidente del CIS, José Luis Tezanos, tras la publicación del barómetro en el que variaron algunos parámetros. Además de hacer una defensa de su veterano compañero de partido, el valenciano ha hecho una reflexión sobre la calidad del debate político. Cree que cuando los profesionales reconocidos "se comprometen políticamente", empiezan a perder ese "prestigio". Estas declaraciones surgen días después de que saltasen a los medios las conversaciones de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con el excomisario Villarejo, que se grabaron en 2009, y de que se publicara la sociedad creada por el ministro de Ciencia, Pedro Duque, para gestionar una casa en Jávea. Ambos son dos profesionales de reconocido prestigio que decidieron hace unos meses dar el salto a la política. De hecho, Ábalos cree que es un "mal aviso" y que incluso "contraviene las posibilidades de la participación política".Tras desechar la autocrítica y con el pírrico logro de que en esta "campaña" contra el Gobierno, tal y como la califican ellos, "se hace sin colaboración de militantes del partido socialista", ha asegurado que los escándalos de las últimas semanas impiden mantener debates de mayor calado sobre las políticas del Estado.Desde hace unos meses, la calidad del debate democrático ha provocado algunas reflexiones desde varios flancos, especialmente, desde que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, dimitió  tras la publicación de un vídeo de 2011 en el que aparecía robando en un supermercado y no por las irregularidades sobre su máster desveladas por Eldiario.es. Las fotos del chalet recién adquirido de los dirigentes de Podemos Irene Montero y Pablo Iglesias también mereció reflexiones sobre la línea entre la vida privada y la pública, un límite que ellos mismos transgredieron al convocar una consulta sobre su liderazgo en el partido por un asunto privado.

Estrategias de defensa contra los escándalos

Durante las últimas semanas, varios titulares han sobresaltado a los habitantes de Moncloa. Comenzaron con el máster de la exministra Carmen Montón y su posterior dimisión hasta llegar a las grabaciones de Delgado, pasando por las sospechas sobre la tesis de Pedro Sánchez. El Gobierno permanece desde entonces a la defensiva y  ha desplegado toda una retórica contra este "acoso brutal" que dicen estar sufriendo. Estos son los cinco argumentos que han usado.
  1. Mostrar al Gobierno como una víctima. "Hay una especie de investigación de la vida personal de los miembros del Gabinete. Esto no es político", explicaba la ministra portavoz Isabel Celáa este mismo lunes en la Cadena Ser. Durante las últimas semanas, la catalana no se ha ahorrado calificativos para describir la lluvia de informaciones que caen sobre el Gobierno. "Cacería", "acoso brutal" o "boicot" han sido algunos de ellos.
  2. Las 'fake news': deslegitimar las informaciones. Es un término que los miembros del Gobierno utilizan con asiduidad, pero no suele detallar cuáles de esas noticias son 'fake' y cuáles no. El término es confuso en sí mismo y los expertos prefieren hablar de "desinformación" para englobar este fenómeno. De hecho, la vicepresidenta Carmen Calvo se embarró hace unos días al hablar de los límites de la libertad de expresión y de la necesidad de abrir un debate en este sentido.
  3. Minimizarlas. Chismes, chascarrillos y, en definitiva, ruido. Ábalos se quejaba este lunes de cómo lo anecdótico (como puede ser los calificativos de Delgado sobre su compañero Marlaska en 2009) se ha apoderado del debate político, eclipsando otros temas.
  4. Deslegitimar la fuente: para el PSOE, los audios de Villarejo son consecuencia de un "chantaje" al Estado de las "cloaclas". De hecho, la vicesecretaria Adriana Lastra acusó a los dirigentes de PP y Ciudadanos de estar " instalados en las cloacas”.
  5. La desproporcionalidad. Ábalos también se quejó el lunes de la desproporcionalidad con la que se inflama el debate público. Hablando sobre la polémica por la casa de Pedro Duque ha sacado a relucir  la amnistía fiscal de Montoro que fue declarada ilegal posteriormente por el Tribunal Constitucional.