Malestar en las defensorías del pueblo de España con el Síndic de Greuges por su promoción del Procés

En las distintas oficinas de defensorías del pueblo de toda España ha calado el malestar- en algunos casos profundo,- ante la actitud del Síndic de Greuges de Cataluña, Rafael Ribó, y lo que aseguran que es una “permanente introducción y toma de posición personal” del conflicto catalán, en cualquier foro al que acuda en representación de la institución que dirige e incluso de otros organismos superiores, de carácter internacional.

Fuentes consultadas por cuartopoder.es aseguran que Ribó “puede tener sus ideas, naturalmente, pero éstas no deberían mezclarse con su labor institucional”. Critican que Ribó utilice su cargo, como presidente de la sección europea del Instituto Internacional del Ombudsman (IOI), una institución formada por los más de 80 representantes de las defensorías del pueblo de las distintas regiones del mundo, para ofrecer una visión “absolutamente parcial”, según asegura una de las fuentes consultadas, sobre el Procés y el papel del Estado Español.

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Desde una defensoría autonómica, un alto funcionario explica a este diario que “Ribó está llevando a las distintas oficinas de Ombudsman el conflicto catalán desde el punto de vista de una supuesta falta de libertades de los ciudadanos catalanes y se está valiendo de su cargo para ello. Y ese no es en absoluto su papel y tampoco es una visión objetiva la que proyecta…”

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En las 8 distintas defensorías del pueblo restantes de España, incluida la oficina del Defensor del Pueblo para todo el territorio nacional, que dirige, en funciones, el socialista Francisco Fernández Marugán, el malestar existe, en mayor o menor grado, pero los homólogos de Ribó no comparten en ningún caso sus formas y, en la mayoría, el fondo de la cuestión, tal como la plantea el Síndic, venga o no a cuento.

Entre las muchas críticas que lanzan sus colegas al decano de los defensores del pueblo en España, le achacan valerse de las instituciones a las que critica sin pudor. Así, uno de sus homólogos recuerda con sorna que “Él no deja pasar la ocasión para cargar contra el Estado español y denunciar una falta de libertades de los catalanes que muchos – incluso muchos catalanes – creen que no es tal, pero no se corta a la hora de pedir que le hagan gestiones y favores, como, por ejemplo, cuando le pidió al Defensor del Pueblo español, Fernández Marugán, que le gestionase una visita de los políticos catalanes en las cárceles de la Comunidad de Madrid.” Desde entonces hasta ahora, según las fuentes consultadas, las relaciones entre el Síndic de Greuges y el Defensor del Pueblo, y entre el catalán y otros defensores autonómicos se han deteriorado notablemente.