Unidos Podemos dibuja “las dos Españas” tras los resultados de Andalucía

  • Iglesias llama a una "alerta antifascista" tras el avance sin complejos de Vox
  • Tras unas semanas con el foco puesto en Andalucía, Catalunya vuelve al centro

Malos resultados para Adelante Andalucía que pierde cerca de 300.000 votos de la suma de los que obtuvieron Podemos e IU por separado en 2015 y tres escaños en unas elecciones marcadas por la abstención. Pero, lo que más duele en el seno de las izquierdas es el auge de las derechas y la ultraderecha de Vox que entra en el Parlamento de Andalucía con fuerza, 12 diputados, y que ni PP ni Ciudadanos hayan puesto la menor duda sobre llegar a acuerdos con la fuerza nueva. Por ello, tocan momentos de “análisis frío y reflexivo”, en palabras de Antonio Maíllo, de “mirada larga”, en boca de Teresa Rodríguez. 

“Aquí no se rinde nadie”, ha asegurado el líder de IU Andalucía. “Nos toca hacerle frente a la extrema derecha, esa va a ser la gran labor de Adelante Andalucía”, palabras de la de Podemos Andalucía. Adelante Andalucía no ha conseguido que sus anhelos expresados en la bandera blanquiverde se impongan a las rojigualdas que han sido agitadas con fuerza en Andalucía. Y en Madrid, desde la calle Princesa, los líderes estatales, Pablo Iglesias y Alberto Garzón, han apuntado la estrategia a seguir, en unos momentos en los que, una vez vaciadas las urnas andaluzas, se volverá a mirar a Catalunya con fuerza, donde Jordi Sànchez y Jordi Turull llevan a cabo una huelga de hambre indefinida en la prisión de Lledoners. La tensión aumentará en los próximos días conforme vayan pasando los días y dure la huelga de hambre.

Publicidad

Iglesias llama a la “alerta antifascista” y a la movilización en las calles para parar a la ultraderecha. “Hace falta que los antifascistas nos pongamos de acuerdo para defender a nuestra democracia. Espero que entre las fuerzas políticas antifascistas tengamos la altura suficiente, no nos jugamos solo unos presupuestos, nos jugamos el futuro en nuestro país”, lanza un mensaje al independentismo catalán. Por otro lado, hace lo propio con el Gobierno de Sánchez: “Quiero pedir al Gobierno que haga una lectura seria de lo que está ocurriendo y quiero referirme al conjunto de las fuerzas políticas, estamos de acuerdo en construir un dique contra el avance de la extrema derecha“.

Publicidad

“Cuando haya elecciones generales en España, saldremos a ganarlas. Cuando estamos cerca de conseguir un SMI de 900 euros, otros dicen que el problema es Catalunya o los inmigrantes”, contrapone los dos planos en los que se debate ahora la política española, las dos Españas. Garzón, en la línea de Iglesias, advierte de la necesidad de “sumar fuerzas con otros colectivos para defender la democracia”, puesto que “están en juego las libertades sociales sin las que no se podría entender la democracia“.

El escenario político que se dibuja es complicado. La estrategia de las izquierdas pasa por conseguir que los independentistas apoyen los presupuestos, “más que unos presupuestos” en palabras de Iglesias, para crear un clima político y social que mande el mensaje de que existe alternativa a las derechas que han obtenido la mayoría absoluta en el mayor feudo del PSOE, Andalucía. Andalucía puede prender la mecha y ser ejemplo para otros territorios del Estado. Mientras, en Catalunya, tras una semana de movilizaciones sociales de trabajadores públicos de distintos ámbitos, la huelga de hambre caldeará también mucho el ánimo en las calles.

El portavoz del PDeCat en el Congreso de los Diputados, Carles Campuzano, alerta en redes sociales de que son “malos tiempos para los demócratas cuando la extrema derecha decide gobiernos”. Por su parte, el portavoz de ERC, Joan Tardà, advierte de que “la catalanofobia siempre en la Historia de España alimenta el fascismo”. El adelanto electoral por parte del Gobierno, tras los malos resultados del PSOE en los comicios andaluces, se pone más en cuestión por parte de los socialistas. Las derechas se ven fuertes en su discurso anticatalanista que quiere señalar al Gobierno como cómplice de los independentistas. Unidos Podemos parece apelar a recuperar la “mayoría de la moción de censura” y a la movilización social como estrategia, dibujada en una incierta noche electoral, que frene el auge de las derechas. Tras unas semanas con el foco puesto en Andalucía, Catalunya vuelve al centro.