La alargada sombra de Rajoy y Montoro en las cuentas públicas lleva a Sánchez a gobernar por decreto

  • Lejos de cámaras y micrófonos, admiten que no cuentan con ello en absoluto y que no van a tener más remedio que prorrogar los presupuestos elaborados por el ex ministro Cristóbal Montoro

La aprobación de la senda de déficit ayer en el Congreso, paso previo para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), es una victoria pírrica para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Si el bloque que apoyó la moción de censura que llevó a Sánchez a la Moncloa se recompuso ayer para dar luz verde a esa senda (rechazada en el mes de julio), la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, era consciente de que se trataba de una victoria pírrica y bromeaba con una sonrisa en los labios mientras repetía “tenemos senda… ¡hasta el Senado!”.

En el Senado le espera la mayoría absoluta del PP, que ya ha tocado a rebato para que no falte ni uno de sus senadores a la votación del día 27 de diciembre. Previsiblemente, los populares vetarán la recién aprobada cifra: el límite del 1,8% de déficit en las cuentas públicas.

La cuestión tiene su miga, porque el segundo rechazo de esa cifra propuesta por la UE, obliga por ley a prorrogar el último límite de déficit aprobado e incumplido por el gobierno Rajoy, el 1,3%. Traducido a números, supone una reducción de 6.000 millones de euros en el gasto “autorizado” al gobierno español por las autoridades europeas. Para aquellos a quienes no les haya quedado claro este galimatías, la ministra Montero no deja de repetir que, de esos 6000 millones, “2.500 estaban destinados a la Seguridad Social y otros 2.500 a las Comunidades Autónomas y el resto a la Administración Local”.

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Queda claro, pues, que el gobierno Sánchez, decidido a presentar el Proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado al Congreso, se tiene que ceñir a ese margen económico. Aunque oficialmente diferentes miembros y portavoces del Ejecutivo siguen manifestando su esperanza de que, finalmente, salgan adelante las cuentas, lejos de cámaras y micrófonos, admiten que no cuentan con ello en absoluto y que no van a tener más remedio que prorrogar los presupuestos elaborados por el ex ministro Cristóbal Montoro, para el presente año, 2018, los mismos que se aprobaron sin modificación alguna, por petición expresa del PNV, tras la llegada a la Moncloa de Pedro Sánchez.

De este modo, el gobierno Sánchez se prepara para seguir gobernando con un presupuesto diseñado por el PP, con una senda de déficit más restrictiva de lo que realmente exige la UE y a golpe de decretos que, de ser convalidados por el Parlamento, les permitirán subir las pensiones, aumentar el sueldo de los funcionarios, subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o aprobar ayudas económicas para los parados de larga duración de más de 52 años.

En el entorno de Sánchez aseguran que todos los esfuerzos se van a concentrar en esas políticas sociales y que “aquellos grupos que pretendan oponerse en el Parlamento a la aprobación de los mismos se retratarán ante el electorado, que tiene que decidir con su voto el futuro gobierno de España en 2020, lo más tarde”. La verdad es que ninguno de los miembros del gobierno consultados por cuartopoder.es cree que la presente legislatura pueda llegar hasta 2020, por lo que, los próximos, prometen ser unos meses muy intensos.