Fin del voto rogado: ¿qué más se puede hacer para asegurar el derecho al voto desde el exterior?

El acuerdo presentado por Unidos Podemos con el apoyo del PSOE busca eliminar la figura del “voto rogado”, un sistema establecido en el año 2011 y que impide el derecho al voto de una gran cantidad de españoles residentes en el extranjero. La medida lleva siendo criticada, de manera dura, tanto por quienes viven en el extranjero como por asociaciones y organizaciones como Marea Granate, que congrega a españoles residiendo en el exterior.

La medida planteada por UP y PSOE pretende estar en marcha antes de las próximas elecciones de mayo con el fin de aumentar la participación desde el exterior. Una iniciativa recibida “de manera positiva” y que, desde Marea Granate esperan “que llegue a tiempo para las elecciones de mayo, puesto que los plazos son muy ajustados”, afirma María Almena en conversacion con cuartopoder.es.

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Durante la presentación de la iniciativa, Irene Montero ha recalcado la necesidad de eliminar el voto rogado puesto que, tras la entrada en funcionamiento de este sistema en 2011, “de un 30% de participación sin voto rogado, pasamos a un cuatro, cinco o seis por ciento de participación”. La eliminación del voto rogado acabaría así en parte con un bloqueo al derecho al voto que está constatado con más cifras: en los pasados comicios andaluces solo 7.000 personas de un censo de casi 243.000 emigrantes pudieron ejercer su derecho a voto (2,9% de participación), según alertan desde Marea Granate.

Unas elecciones, las de mayo, que ya están salpicadas de polémica respecto al voto desde el exterior. Tal y como denunciaron desde el colectivo, el censo electoral para las elecciones europeas del 26 de mayo se cerró el 30 de enero, pero “no ha habido ningún anuncio o campaña informativa oficial informando de este plazo o sobre el proceso del voto rogado, desconocido para muchos nuevos emigrantes”.

De eliminarse la figura del voto rogado se mitigarían los efectos adversos y se abrirían, en cierto modo, las posibilidades de voto de los residentes en el extranjero. Sin embargo, aún quedan unas cuantas reivindicaciones por cumplir.

La propuesta de UP y PSOE ya cuenta con la oposición del Partido Popular y dos “dudas” planteadas por Ciudadanos, según publica EFE. Critica el uso de la papeleta en blanco, sobre todo en el caso de la elección de senadores. Desde Marea Granate afirman que como medida alternativa han planteado “la descarga telemática de las papeletas”, aunque no acaban de comprender la duda de Ciudadanos con la opción de la papeleta en blanco, puesto que “ya se utiliza en las elecciones municipales, no es algo que se hayan inventado ahora”, indica Almena.

Otro de los impedimentos de aquellos que quieren votar desde el exterior son las nulas facilidades existentes desde los consulados. “Hay mucha gente que no puede llegar a inscribirse en los consulados, porque están lejos o porque no admiten medios telemáticos para registrarse”, afirman desde Marea Granate, y apuntan que “más del 30% de la gente no puede acceder al voto porque no puede acceder a esos consulados”.

Apuntan otros problemas como la “dependencia de los envíos postales, aunque se van a ampliar mucho los plazos porque la documentación se va a mandar con bastante antelación respecto a lo que ocurría anteriormente, hay países que no van a recibir esa documentación siquiera. Necesitamos un sistema alernativo al postal”, apuntan desde Marea Granate. Ponen como ejemplo los últimos comicios generales, cuando algunos españoles residentes en el extranjero llegaron a recibir la documentación del voto “hasta un mes después de celebrarse las elecciones”, recuerda Almena.

A todo ello se añade la gran cantidad de personas viviendo en el extranjero pero que no se han registrado en los consulados como residentes. Algo que Marea Granate ha denunciado en repetidas ocasiones. “Los datos oficiales de la migración sólo se basan en el PERE, sin tener en cuenta el número de Españoles Residentes Temporales en el Extranjero (ERTA) y sin contar con que no todo el mundo que se marcha se registra en las oficinas diplomáticas, aunque sí en organismos locales, para tener acceso al mercado laboral o la sanidad”. Piden para poder gestionar el voto desde el extranjero que se cotejen “datos entre distintas instituciones” para poder dar respuesta completa a las demandas de voto extranjero.