Vox consigue la foto con Ciudadanos y PP en la concentración de Colón

  • Las derechas concentraron este domingo en la capital a miles de personas bajo el lema “Por una España unida, ¡elecciones ya!”.
  • Mientras la Policía Nacional cuenta 45.000 a los asistentes, los convocantes elevan la cifra a 200.000, unos números que algunos califican de "pinchazo".

Una imagen no vale más que miles de asistentes, pero la que se produjo en el escenario de la concentración convocada en Colón (Madrid) tiene un especial simbolismo. Por fin, Vox, PP y Ciudadanos se hacían sin complejos la foto que los naranjas evitaron en los pactos para alcanzar el Gobierno de Andalucía, aunque con queja de los de Abascal, que aseguran que lo previsto era la instantánea de los líderes. Aún así, las derechas concentraron este domingo en la capital a miles de personas bajo el lema “Por una España unida, ¡elecciones ya!”. Los números bailan. Mientras la Policía Nacional cuenta 45.000 a los asistentes, los convocantes elevan la cifra a 200.000, unos números que en el PSOE y Podemos califican de "pinchazo".

Minutos antes del medio día, la cabeza de Julia, la escultura de Jaume Plensa que preside Colón, vio bajar un río de banderas de España hacia la plaza. En esta concentración, los partidos no querían siglas para aunar a las tres derechas bajo la enseña rojigualda y evitar fisuras. En lugar de políticos, fueron tres periodistas (Carlos Cuesta, Albert Castillón y María Claver) los que leyeron el manifiesto, un texto que giraba sobre una única idea: el rechazo “más enérgico a la traición perpetrada por el Gobierno de España en Cataluña”.

Concentración en la plaza de Colón de Madrid
Vista general de la concentración convocada por PP, Ciudadanos y VOX este domingo en la plaza de Colón de Madrid. EFE/Luca Piergiovanni

Los periodistas leyeron la lista de agravios a la Constitución y al Estado de Derecho, que van desde “recibir con lazos amarillos al presidente de la Generalitat en Moncloa” hasta el traslado de “ los políticos presos a la cárcel de Lledoners” o “aceptar la bilateralidad entre iguales en la reunión de Pedralbes”. En el texto se incluían también términos directamente negados por el Ejecutivo, como la aceptación de “las 21 exigencias del secesionismo”.

Bajo el escenario, las personas congregadas aplaudían al grito de “Sánchez traidor” o “queremos votar”. Si en el manifiesto se insistía en el apoyo “cerrado a los jueces”, los asistentes de Colón alababan a la Guardia Civil y a la Policía Nacional.

Todos contra Sánchez

Cartel visto en la calle Génova. / S.M.

Aunque los partidos han intentado que no hubiera banderas con siglas, en la concentración se ha visto algún cartel verde Vox con el mensaje “golpistas a prisión”. Juan, de 70 años, se ha confesado como un habitual de las movilizaciones “por la defensa de España”. Lleva años acudiendo a convocatorias con su esposa “por los atropellos de la izquierda” y han visto crecer la afluencia en cada manifestación. Asegura que fue uno de los primeros que apoyó a Vox: “Resucitamos en Vistalegre”, explica sobre el partido que “dice lo que los españoles de bien piensan”. Simpatizan con Casado y aseguran que “no detestan al PP, sino a las políticas mal hechas”. Sin embargo, apelan al argumento que justifica el origen de Vox: no olvidan que los partidos nacionalistas han negociado en los últimos años tanto con PSOE como con los 'populares' cuando estaban en Moncloa.

Carteles y banderas vistas en la concentración de Colón.
Carteles y banderas vistas en la concentración de Colón. /S.M.

Antonio, de 22 años, tiene muy claro por qué ha ido a la manifestación. Esa causa tiene nombre propio: “Estamos aquí para manifestarnos contra un presidente compasivo, que no hace nada para defender la unidad de nuestro país y lo rebaja a un nivel peor del que ya estaba”. “Exigimos elecciones ya”, explica Carlos, de 29, que acude por primera vez hoy a una concentración por la unidad de España en Madrid. El más joven de los dos entrevistados recalca que no le gusta que una minoría “controle” un Ejecutivo que gobierna a 47 millones de España.

Como ocurre con Antonio y Carlos, el rechazo a Sánchez es uno de los argumentos que une a muchos de los convocados, que pueden diferir en otras cuestiones. “Estoy deseando que el Gobierno convoque elecciones”, explicó a este diario uno de los asistentes, que evitó dar su nombre y prefirió identificarse como un “ciudadano común”. El planteamiento de la figura de un relator, ya extinto, en la mesa de partidos catalanes ´fue lo que definitivamente le animó a bajar a Colón, a pesar de que ya ha ido otras manifestaciones.

Si los ciudadanos consultados coinciden en el objetivo de la marcha (proclamar la unidad de España y pedir elecciones a Sánchez), las respuestas difieren cuando les pregunta sobre cómo buscar una solución para los más de dos millones de catalanes que han votado a partidos independentistas. Mientras unos prefieren mano dura, otros apelan a un diálogo dentro de los límites constitucionales.

“España unida jamás será vencida” o “Yo soy español” fueron algunas de las consignas que los concentrados reciclaron para el acto antes de pasar al “momento más importante”, en palabras del animador, el himno de España, que algunos resolvieron con un irregular “la, la, la”.

A pesar de que los partidos convocantes advirtieron de que no querían otra consigna que no fuera la bandera de España, el grupo ultraderechista Hogar Social Madrid desplegó una enorme pancarta azul donde se podía leer “Frente a políticos que dividen, la España que une”.

Los catalanes tienen la llave del adelanto electoral

Carteles y banderas vistas en la concentración de Colón.
Carteles y banderas vistas en la concentración de Colón. /S.M.

Paradójicamente, la llave para que Sánchez convoque elecciones, como quieren las derechas, la tienen  los partidos indepedentistas. Esta semana tendrán que elegir entre tumbar los Presupuestos Generales del Estado manteniendo su enmienda a la totalidad en el Congreso o retirarla y dejar que continúen con la tramitación. De eso dependerá la duración de la legislatura.

Hay pocos mensajes que compartan las derechas con el resto de movimientos sociales que llevan sus reclamaciones a la calle, pero hay una idea que se oye en muchas de las manifestaciones de todo origen: la sensación de que España está en venta. Mientras para Ciudadanos, PP y Vox se oferta en las negociaciones del Gobierno con los grupos independentistas, para partidos como Podemos o para algunas organizaciones sociales los mejores postores a adquirir esa nación en rebajas son los fondos buitre que lo invaden todo.