Gaspar Llamazares: “El modelo partido ha muerto”

  • Entrevista al candidato de Actúa a las elecciones europeas

Gaspar Llamazares (Logroño, 1957) abandonaba los cargos federales de IU en diciembre y este mes de enero dejaba el acta como diputado por la formación de Alberto Garzón en el Parlamento de Asturias. Este mes de febrero, se daba de baja como militante de IU, la formación de la que llegó a ser coordinador federal y portavoz en el Congreso de los Diputados. Desde hace meses trabaja en otro proyecto político, Actúa, que este verano se convertía en partido.

En diciembre, saltaba a la luz que Llamazares pretendía competir contra IU y ser candidato por Actúa a las elecciones europeas, en una candidatura, Primavera Europea, liderada por el ex ministro griego de Finanzas, Yannis Varoufakis, que concurrirá en diferentes países bajo el mismo nombre y programa. El plan ya es una realidad, comienza una precampaña para las europeas en un momento de alta inestabilidad política, con la legislatura española herida de muerte tras la caída del proyecto presupuestario del Gobierno y Unidos Podemos esta semana en el Congreso. Actúa pretende presentarse también a las elecciones generales anticipadas, así como a las de la Comunidad de Madrid, Baleares y Asturias.

— Usted se refiere a que Actúa llega para seducir a votantes desencantados con las actuales fuerzas de izquierdas. ¿Podría describir el perfil de ese votante?

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— El perfil del votante de izquierdas que se ha desmovilizado en los últimos tiempos es el del que no vota al PSOE, porque no confía en su política y en su coherencia, pero también la parte de los electores que no se sienten representados por Unidos Podemos, por el relato sobre la democracia española y sobre la Transición de Unidos Podemos. Por otro lado, son partidarios de políticas de alianzas laicas en el seno de la izquierda y no de trincheras, en este sentido no estuvieron de acuerdo con lo que sucedió tras las primeras elecciones generales y se abstuvieron en las segundas, las de junio de 2016. Tampoco son partidarios de anteponer siempre los gestos radicales a las políticas consecuentes de izquierdas.

También son electores desencantados con Unidos Podemos los que creen que la izquierda debe defender un modelo territorial propio para España, no un modelo que sea la suma de distintos tipos de nación, sino un modelo propio federal que no entre en equidistancias con el independentismo de Catalunya. Este conjunto de factores hace necesaria una izquierda seria, amable y con una visión pluralista y participativa, alejado de los modelos cesaristas en la política española de los últimos tiempos en los que la pluralidad es un ruido y no una aportación.

— Habla de "cesarismo" en la política. Precisamente, para evitar este fenómeno, los partidos políticos se entienden como espacios de decisión colectiva. ¿Qué salud le ve a los partidos políticos tradicionales?

 

"Los partidos son más centralistas que antes"

 

— El modelo partido ha muerto tal y como lo conocíamos en el siglo XIX. Creo que esto genera una especial confusión en el seno de la izquierda. Para no sustituir izquierda por populismo y el partido por la camarilla. En este sentido, hay un reto para la izquierda que parecía que el 15-M ponía encima de la mesa, el reto de una democracia participativa en el seno de los partidos políticos que fuera capaz de combinarse en el seno de una democracia representativa. Pero ese reto del 15-M ha quedado en nada.

En estos momentos, lo partidos son más centralistas de lo que eran antes. No hay mediación entre el líder y los electores, esa mediación que significaban las organizaciones federales, las asambleas locales, todo esto está bajo mínimos. Las fórmulas que venían a sustituirlas, los círculos o los consejos, están tan débiles como los modelos tradicionales. Actúa está dispuesta a explorar modelos, seremos un modelo de prueba y error, no está nada escrito, en los últimos tiempos no ha habido soluciones claras en este sentido. Entre el macronismo y la vieja estructura de partido tradicional hay poco explorado.

— ¿Cuántos simpatizantes y militantes tiene Actúa?

— En estos momentos, tenemos unos 4.000 simpatizantes. De ahí a la militancia va un largo trecho, es bastante menos. Creo que también forma parte de la crisis de los partidos el que haya una identificación más con las personas e ideas que una implicación particular en el partido. Tenemos más organizada a la gente en los aspectos de elaboración programática que organizada territorialmente. Territorialmente, la presencia varía mucho. Hay presencia en Madrid, en Valencia, en Asturias, en Baleares... Todavía, el compromiso militante, mejor dicho el compromiso activo, es menor, que el de simpatizantes.

— Si un militante de Actúa intentara competir contra Actúa en una contienda electoral, ¿qué haría? 

"IU se ha empequeñecido"

—  Me gustaría que gente de Actúa intentara ampliar Actúa con otros colectivos y hacer compatible esa ampliación de Actúa con las candidaturas, programas y demás. Eso es lo que he intentado siempre en IU, no hice ahora nada nuevo por lo que deba ser castigado. Las mismas personas que hoy están en Actúa estaban en la movilización contra la guerra de Irak y en todos los procesos sociales en los que ha participado IU de los últimos tiempos.

Ha sido IU la que se ha empequeñecido y ha centrifugado a gente que se consideraba compañera de viaje. Yo he ido acompañando a esta gente y he intentado que IU no se desprendiera de ellos. IU no solo se ha querido desprender de ellos, también de toda la gente que estábamos en contra de la política de fusión con Podemos. Están en su derecho, pero en absoluto es cierto el relato de una labor fraccional, es una labor fundamentalemente de contención y ampliación del espacio de IU.

En la fusión entre IU y Podemos han ganado los extremos y han perdido los moderados de una y otra parte, no hay más que ver la situación de Errejón y la nuestra, ha sido una fusión que se ha dejado a muchos activos por el camino, a una izquierda seria y solvente, pluralista. Se ha dejado a esta izquierda y, por lo tanto, a electores por el camino. Parece que cuando alguien prescinde de estas personas solamente prescinde, como decía Alberto Garzón, de una minoría del 5%, pero no se tiene en cuenta que se han quedado fuera una serie de colectivos y votantes de las cuales están hechas las victorias y las derrotas electorales.

— Ha hablado de Íñigo Errejón, quien negó que vayan a concurrir conjuntamente Más Madrid y Actúa a las elecciones autonómicas madrileñas... ¿Cómo se va a presentar Actúa en la Comunidad y Ayuntamiento de Madrid? 

—  En el Ayuntamiento nos sentimos representados y queremos colaborar con la campaña de Carmena. En relación a la Comunidad, lo mismo pretendíamos, pero nos encontramos con el momento de la división con Podemos y se nos utilizó para demostrar una especie, todavía, de fidelidad al proyecto de Podemos por parte de Errejón.

En ese momento, sentimos que de alguna manera se nos excluía de la negociación, esperamos que se aclaren ambas sensibilidades de Podemos. Nosotros nos vamos a presentar a las elecciones autonómicas, si quieren retomar algún tipo de diálogo, estamos con la mano tendida. En los próximos días, tendremos que decidir quién será la persona que lidere nuestra candidatura en las autonómicas madrileñas. Ahora se nos han antepuesto las generales y tenemos que despejar el proceso de estas generales en la circunscripción de Madrid.

— ¿Será el juez Baltasar Garzón el cabeza de lista de Actúa a las generales por Madrid, el candidato a la Presidencia del Gobierno? ¿Lo desmiente?

— La próxima semana tendremos una reunión y lo decidiremos. Todos estamos disponibles. Nuestra organización está en construcción todavía, los cuadros políticos son limitados todavía. Tendremos que ver cuáles son los cuadros y articular los procesos participativos para que esos cuadros nos puedan representar.

— Ante las elecciones anticipadas, ¿cree que debería durar más la legislatura?

"El Gobierno se equivoca con la anticipación electoral"

—  Creo que podría durar más. Incluso quienes les votaron en contra los presupuestos se lo dijeron desde la tribuna al Gobierno. Para ERC y el PDeCat, por el juicio y su competencia interna, era muy difícil respaldar el presupuesto, pero ese rechazo no se tendría que extender a los decretos y resto de medidas sociales. Creo que el Gobierno debería continuar durante unos meses, hasta otoño probablemente, y culminar algunos de sus compromisos, fundamentalmente los sociales y laborales ya cerrados con las organizaciones sindicales.

El hecho de convocar elecciones de una manera abrupta, que seguramente tiene que ver con un cálculo político, deja en un mal balance esta legislatura, una legislatura fallida. No creo que estos sea un buen elemento de precampaña. Hay que tener en cuenta, además, que el ciclo conservador se refuerza en las elecciones andaluzas con la presencia de la extrema derecha. Creo que el Gobierno se equivocó con ese modelo de negociación en ziz zag con los independentistas y le debilitó y fortaleció a la derecha y también se equivoca con la anticipación electoral.

— En 2016, firmó un manifiesto pidiendo a Podemos e IU que facilitaran un Gobierno de Sánchez que había pactado con Ciudadanos. ¿Cree que la izquierda debe facilitar un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos en el futuro si dan los números?

—  No es el mismo Ciudadanos. Si hay alguien que tiene en la cabeza el cálculo a una posible alternativa al modelo de la izquierda frente a la derecha, se equivoca. No estamos en las mismas circunstancias a la legislatura de principios de 2016. Ciudadanos se definía como un partido de centro o, incluso, hablaba de sí mismo como un partido socialdemócrata. Ahora, es un eslabón muy firme del tripartito de la derecha. No le veo en un gobierno transversal. Creo que lo que pone en marcha una convocatoria de elecciones ahora es el ciclo conservador. La movilización de Colón no es en vano. Creo que hay factores que hacen políticamente inviable una candidatura transversal en este país.

—  Usted es candidato a las europeas. ¿Qué aporta Actúa al mapa político europeo? ¿Se integraría en un grupo de la izquierda en el Parlamento Europeo?

"No entendemos el alineamiento de Unidos Podemos con Melenchon"

—  Sin lugar a dudas. No vamos a romper. No estamos de acuerdo con lo que está ocurriendo en el grupo parlamentario de la izquierda europea en el sentido de buscar la división de sus miembros. Es un grupo plural y hay que mantener la pluralidad. La realidad de la izquierda es compleja, si le sumamos la división norte-sur, la territorial y las tradiciones de la izquierda europea... tiene que ser aún más abierto y plural. No entendemos este alineamiento de Unidos Podemos con Melenchon, dejando al margen otras realidades de la izquierda europea cuando más necesario es un grupo potente para pararle los pies a la extrema derecha.

En relación a la política europea, nos presentamos como un eslabón de diálogo que tanta falta hace a la izquierda, una izquierda que no establece orillas ni trincheras y favorezca el acuerdo. El acuerdo debe ser un nuevo contrato social en Europa, el pilar que tiene que ver con los derechos sociales y laborales está por hacer y ahí centraremos nuestros esfuerzos, porque el problema fundamental de Europa no es su arquitectura. También tenemos que revisar su arquitectura, sobre todo del euro, pero el problema fundamental de Europa es la desigualdad y la ruptura del estado del bienestar. Ese debe ser el motivo principal de la izquierda europea. A eso nos dedicaremos en nuestra campaña electoral, nuestra propuesta es un new deal europeo, una política de inversión en Europa y de mutualización de la deuda que permita la transición energética y ambiental y también la industrial. Esos son los aspectos fundamentales del proyecto de Varoufakis y los compartimos.

— En Andalucía, vimos cómo las distintas derechas sumaron por separado para formar gobierno. Sin embargo, hace cuatro años, en la Comunidad de Madrid, la candidatura de IU restó los votos suficientes sin obtener diputado para que la derecha siguiera sumando y formara gobierno.

— No creo que la pluralidad virtuosa de la izquierda vaya a ir peor que la de la derecha. Es positivo representar a distintas sensibilidades que se van construyendo conforme avanza la crisis, estas sensibilidades tendrán que ser creativas y ser capaces de sumar en el futuro. Creo que esto es lo que ha hecho la derecha ante el fulminante de la corrupción y es lo que debe hacer la izquierda ante el fulminante de la crisis social.

No es la misma situación de las anteriores elecciones en la Comunidad de Madrid. En aquel momento, había una profunda división y confrontación en el seno de IU, esa fue la causa fundamental de un desencuentro importante y de una campaña que se hizo contra la candidatura de IU. En estos momentos, la situación es diferente. La crisis ha ido provocando una implosión de la representación. En un primer momento, atravesó a la izquierda con Podemos. Después, a la derecha con Ciudadanos. Ahora, también a la derecha del PP. Creo que esa crisis de representación de los partidos políticos es el marchamo de nuestra época, es lo que ocurre hoy, y eso no se puede frenar, hay que construir en base a la realidad. De poco valen nuestros relatos si no tienen que ver con la realidad, los relatos tienen que reflejar una realidad plural, ese es el tema de estos momentos.