Guía para movilizar el voto progresista

  • Las encuestas apuntan a un PSOE en cabeza, pero en el partido llaman a evitar el triunfalismo porque aún ganando pueden no gobernar.
  • La amenaza de la derecha y la ultraderecha puede reactivar el voto del rechazo, que iría a parar a los de Pedro Sánchez.

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"Movilicemos el voto progresista". La consigna es clara en el PSOE y así la expresó el diputado Rafael Simancas el jueves en los pasillos del Congreso de los Diputados tras conocerse los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La encuesta eleva al PSOE al 33,3% de voto, seguido de PP (16,7%), Ciudadanos (15,3%) y Podemos (14,5%). Con el recuerdo de las elecciones andaluzas, donde los sondeos le daban una clara ventaja a Susana Díaz, los socialistas quieren evitar discursos triunfalistas y expandir un mensaje: si los votantes progresistas se quedan en casa, gobernará el bloque de derechas formado por PP, Ciudadanos y Vox.

El "cordón sanitario" que Ciudadanos le ha puesto al PSOE al negarse a pactar con los de Pedro Sánchez les da a los socialistas el primer argumento de campaña: votar a Albert Rivera es también votar para que gobiernen en bloque con PP y Vox. En esta contienda electoral hay un número importante de indecisos y los socialistas aspiran a conquistar también ese voto que fluctúa y que se decidirá durante la campaña, incluso, durante los últimos días.

Sin embargo, no se trata de darle excesivo protagonismo a Vox, sino en presentarles en bloque junto a los de Casado y Rivera. Los socialistas confían en que las noticias que llegan de Andalucía, como que Vox pida datos sobre los funcionarios que trabajan contra la violencia de género, active el voto del rechazo.

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Haciendo un repaso del tono del debate político durante las últimas semanas, la campaña se presupone crispada. Es probable que las broncas que han visto los ciudadanos en el pleno del Congreso se trasladen tras su disolución el próximo 5 de marzo a la Diputación Permanente, un órgano más reducido donde están representados los grupos políticos en proporción. Sin embargo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentará marcar la diferencia con un estilo moderado y en positivo para contrastar con las "derechas" y seducir a los moderados. También habrá mucha pedagogía para explicar lo que han hecho durante sus meses de gobierno y, sobre todo, lo que no han podido hacer por no tener mayoría.

Además de los habituales mítines y actos de campaña, el PSOE asegura tener una actitud "positiva" hacia los debates electorales que se planteen, ya estén protagonizados por el presidente Sánchez o por otros rostros más o menos conocidos del partido. Se decidirá según las propuestas.

El peligro de que Podemos se hunda

Que el enemigo principal sean las tres derechas implica que hay que evitar que otras disputas ganen protagonismo hasta el 28 de abril. La primera, la interna que tanto daño suele hacer a las izquierdas. Por tanto, cuanto menos polémicas haya con las listas, que siempre hacen algo de "ruido", mejor.

En este escenario multipartidista en el que ninguna formación tiene el monopolio de su espectro, el PSOE necesita que Unidos Podemos no obtenga un resultado catastrófico. Si eso ocurre, los socialistas podrían ganar las elecciones, pero no gobernarían por falta de apoyos en las cámaras. La opción B sería girarse hacia Ciudadanos, con el que las relaciones son frías y distantes.

Por tanto, los socialistas necesitan que los que votaron a Podemos en 2015 repitan o se decanten por el PSOE, pero que no se queden en casa. Se da por descontado que durante la campaña, los partidos deben marcar perfil propio. Esto supone que si durante los últimos meses se han destacado los acuerdos entre socialistas y morados, en abril despunten las desavenencias.

Por muchas encuestas que se publiquen, nadie se atreve a asegurar qué mayorías saldrán de los comicios. Por eso, ante los sondeos, los socialistas recetan prudencia y poco triunfalismo para que nadie se quede en casa el 28 de abril.

 

4 Comments
  1. florentino del Amo Antolin says

    Sara, según apuntas ya le podemos dar por muerto al partido más transversal y » nuevo » como Podemos y sus confluencias; hombre, Podemos le ha dado al PsoE… ¡ Hasta el CIS mujer !; y las estrategias no se publicitan con bombo y platillos, se desarrollan en beneficio de una sociedad tan necesitada como ésta; cavan nuevas trincheras de 5 estrellas… Que el centro derecha del difunto socialismo, quiere apropiarse en exclusiva… ¡ Pactando posteriormente un nuevo bipartidismo con aquellos que le vendieron la moto junto con sus «B»arones, puertas giratorias, ERES, y el socialismo ¿? radical de la ex mandataria Andaluza.
    Entonces Sara, quedamos en informar veraz, aunque cueste un poquito más de imaginación la imparcialidad… ¡ Por encuestas y triunfalismos está el PsoE en Andalucía y en muchas Comunidades Autónomas ( Nacionalidades Históricas )… Fuera de servicio !. https://uploads.disquscdn.com/images/cd07fd17894d6f0b8e359c4440b0d6c550431e9ddae141b3435e9582630324a2.jpg https://uploads.disquscdn.com/images/c77983f8158ab791f3fba536758a25e09907a31cceee9c0cd2db83877e07e8b5.jpg ¿ Quieren llevarnos otra vez al tunel del tiempo franquista ?. Se empieza por no cumplir lo acordado… ¿ Quo vadis PsoE ?.

  2. Farrack says

    La fórmula mágica que jamás les falla. Paria, te prometo que te subvenciono hasta los porros, no vas a trabajar, vas a vivir como un marqués y todo eso, además, se lo vamos a quitar a los ricos facciosos.
    Luego la realidad, la de siempre que gana la izquierda. Al paro, sin un duro, pobreza energética, sin vacaciones.. y eso viendo como moros y rumanos viven en un todo gratis. Y cuando ya están estos izquierdistas al borde del abismo, va y gana el PP. Recobran su trabajo y su vida. Pero como la base electoral de los rojillos es así de infradotada mentalmente, se les olvida al tiempo, y les vuelven a votar a estos salvadores de los parias. Que por cierto ya son archimillonarios de su paso por la política.
    Desde luego, algunos ocupan la posición social que ocupan , porque no dan más de si.

    1. Julio Loras Zaera says

      Ten cuidado, no sea que te intoxiques leyendo este medio.

  3. ninja45 says

    La provocación es el substantivo que más ha exacerbado las tertulias políticas, hasta el punto de que José Zaragoza, sociolisto de pro y curtido en todo tipo de salsas, llegó al límite de la impertinencia con Helena García Melero, en el «Tot es mou» de TV3, por el simple hecho de que se le hiciera la pregunta: “¿Es una provocación el Consejo de Ministros del 21-D?”, y saltaron las furias de la lingüística. ¡Qué ofensa!, gritaron en las esquinas de la oficialidad patria, y el rayo purificador cayó sobre el temerario hereje. Sin embargo, Salvador Dalí aseguraba que la única manera de interesar a los demás era provocándolos, de manera que, desde esa acepción, se trataría de un intento contundente de llamar la atención de la trinchera catalana. Lo cierto es que creo que la decisión inicial de trasladar el Consejo de Ministros partió de la buena intención de hacer un gesto para con Catalunya. Un gesto para enviar un mensaje de distensión y propiciar un clima menos tempestuoso. Pero, si esa fue la voluntad, los errores ya se acumularon con el primer borrador. Y cuando la Moncloa entendió que no caía bien el Consejo y que irritaba, más que tranquilizaba, sin duda es una provocación haberlo mantenido. O los gestos de concordia sirven para la concordia, o son una imposición. Y este tiene todo el aire de “venimos a Catalunya porque somos el Estado” o sea a marcar paquete. Ergo, el verbo imponer por encima del verbo acordar. Y este es un verbo que siempre provoca, incluso cuando no quiere provocar. A la m. con los Borbones ladrones, la Injusticia española prevaricadora, títere de fascistas y corruptos, vergüenza de Europa y sus «valientes» esbirros aporreadores de viejecitas y gente indefensa. Si me pegan, me divorcio. Som República !!*!!

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