Pedro Sánchez quiere una España con «muchas plazas y no solo la de Colón”

Las urnas vacías significan "involución", las urnas llenas, "progreso". Es el mensaje que ha mandado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde el mitin organizado este sábado en el Teatro Goya en Madrid. A juzgar por sus intervenciones, el socialista tiene dos rivales para las elecciones del 28 de abril: las tres derechas y la abstención de los votantes progresistas. Para repetir en Moncloa, el presidente sabe que necesita que nadie se quede en casa.

Estos españoles a los que se refiere el presidente son aquellos que no se expresan con la palabra sino con el "silencio", los "mayores que viven solos", las "mujeres que sufren violencia de género" o los "niños que sufren pobreza", a los que ha querido transmitir que el PSOE "se hace cargo de sus legítimas y urgentes necesidades". También ha apelado a los que salen a las calles, ya sea bajo las reivindiciaciones del feminismo, que insiste que no quiere "patrimonializar", o las marchas por el clima.  "La España que queremos tiene muchas plazas, no solo la de Colón", ha dicho en referencia a las tres derechas. 

El PSOE ha reservado este sábado el auditorio del Teatro Goya para que los militantes madrileños escuchasen los discursos de sus cuatro líderes: José Manuel Franco, secretario general de los socialistas madrileños, el candidato a la comunidad, Ángel Gabilondo, el aspirante al Ayuntamiento, Pepu Hernández, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sin embargo, hubo pocos mensajes novedosos y tiraron de los mantras de esta campaña: la desigualdad como centro, situar al PSOE como única alternativa a las derechas o exhibir un estilo positivo y arrogarse el "sentido común" frente a la crispación, entre ellos. También recordaron todos los logros de su gestión al frente del Gobierno del Estado, bajo la promesa de que pueden ir más allá si sale una amplia mayoría de las urnas el próximo 28 de abril. Solo Gabilondo sonaba diferente. 

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Franco fue el encargado de intervenir en primer lugar, atacando al líder del PP, Pablo Casado, a quien ha acusado de proferir unos "insultos sin parangón" contra presidente del Gobierno. También les ha acusado de hacer un "patriotismo de pandereta", alegando que el verdadero amor a la patria es pagar "los impuestos en España y defender al país en la Unión europea". 

Gabilondo ha puesto la nota diferencial, con un discurso que apelaba a alejarse del tono "pendenciero" y "lenguaraz" en campaña: "No vamos a construir ni Madrid, ni España ni Europa de esta manera, sino solo con un orden económico y social justo". Unos minutos antes había hecho mención a los datos de desigualdad de la región, en la que "uno de cada cinco madrileños está en riesgo de pobreza". El veterano catedrático ha dejado claro su propósito para mayo: "Cambiar el gobierno de Madrid".

"No quiero hacer más Madrid, sino un mejor Madrid"

Más expectativas creaba el recién estrenado candidato al Ayuntamiento de Madrid, Pepu Hernández, que dio este sábado uno de los pocos grandes mítines en los que se le ha escuchado. En su discurso, declaró que su enemigo estas elecciones no es el PP, Ciudadanos y Vox, sino "la desigualdad", "la pobreza", "la inseguridad" o "el machismo" en la ciudad. El candidato ha perfilado un proyecto de Madrid más inclusivo, que termine con las desigualdades entre barrios. Incluso, ha hablado de "discriminación positiva" para acabar con la desigualdad territorial, de manera que "unos barrios reciban más que lo que aportan".

Hernández también dedicó una buena parte de su discurso a describir el gobierno de la alcaldesa Manuela Carmena, una gestión cargada de "buenas intenciones", pero con "mala ejecución", "una constante oportunidad perdida". Incluso, desarrolló un contraeslogan que ya lanzó en el debate de las primarias socialistas: "No quiero hacer más Madrid, sino un mejor Madrid".

Otra de las frases que más ha resonado en el auditorio del Teatro Goya ha sido la que anima a los socialistas a no relajarse: "Nunca demos nada por supuesto". Los resultados que coseche Pedro Sánchez en abril tendrán eco en las elecciones de mayo en las que se examinarán Gabilondo y Hernández.