Tenías que ser tú

  • Con Sánchez renacido y él de vuelta en la Universidad, empezó a pensar que “hay vida más allá de la política” y hasta aprendió a decir “no, gracias”
  • Alfredo fue un excelente portavoz para los intereses del gobierno de González y se hizo imprescindible en su equipo

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La noche del 13 de marzo de 2004, jornada de reflexión, Alfredo Pérez Rubalcaba compareció en la sede socialista de la madrileña calle Ferraz y pronunció una frase que le granjearía odios y antipatías de la parroquia del PP a perpetuidad: “España se merece un gobierno que no le mienta”. Con esa contundencia, irrumpió Rubalcaba en la jornada de reflexión para señalar al gobierno de José María Aznar, empeñado en sostener públicamente la tesis de que el terrible atentado ocurrido en los trenes de Madrid el 11-M, que acabó con la vida de 193 personas y dejó más de 2000 heridos era obra de la banda terrorista ETA.

Antes que Rubalcaba habían comparecido el entonces ministro portavoz, Eduardo Zaplana y el candidato del PP, Mariano Rajoy, para denunciar la anomalía, cuando no ilegalidad, que suponía la concentración ciudadana que sitiaba aquella noche la sede del PP. Los protagonistas del asedio, convocados vía mensajes de móvil, con un escueto “Pásalo”, protestaban y exigían “la verdad” al Ejecutivo de Aznar.

Rubalcaba cazó al vuelo esas protestas y las sintetizó en la citada frase. Poco después de terminar su intervención, Alfredo, que era simplemente un miembro más de los 200 que formaban el Comité Federal del PSOE, se acercaba al bar situado frente a la sede socialista a tomar algo con algunos de los periodistas que habíamos cubierto su intervención. Con voz queda nos “confió” los últimos trackings electorales que tenían en el partido, además de ilustrarnos con múltiples y confidenciales informaciones su firme convicción de que el atentado del 11-M era obra de los islamistas.

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No le preocupaban lo más mínimo las iras que había desencadenado en la parroquia popular, pero sí le inquietaba el reproche de su mujer, Pilar, que, según nos contó el propio Alfredo, no daba crédito a que no hubiese nadie más en toda la cúpula del PSOE capaz de asumir tal tarea. “¿Tenías que ser tú, Alfredo?”, nos contó que le había reprochado su mujer. No la convenció, ni con el argumento de que Pepe Blanco estaba en Galicia, ni explicando que la portavoz, Carme Chacón, estaba en Barcelona…que no podía ser el candidato, José Luis Rodríguez Zapatero…Ella sabía que, en el fondo, a Alfredo “le iba la marcha”.

Alfredo Pérez Rubalcaba, en su despacho de la sede socialista, en una foto de 2011./ EFE

Rubalcaba fue, desde su llegada al PSOE, en 1974, muchas cosas en el partido, pero se especializó en ser imprescindible, en acabar siendo el perejil de todas las salsas. Aterrizó en el Ejecutivo de Felipe González a finales de los 80 de la mano del entonces ministro de Educación, Javier Solana. Poco después, ocuparía su puesto, cuando Solana cambió de cartera y tras las elecciones de 1993 se convirtió en ministro de la Presidencia y Portavoz del Gobierno. Él mismo contaba que, en aquellos años convulsos, no había día que no se desayunase con un nuevo escándalo. Tuvo que lidiar con la fuga del director de la Guardia Civil, la trama Filesa, los GAL, el ingreso en prisión del gobernador del Banco de España, el caso del BOE y una larga lista de escándalos con los que toreaba con soltura.

Alfredo fue un excelente portavoz para los intereses del gobierno de González y se hizo imprescindible en su equipo.

Cuando Felipe González se marchó, tras perder las elecciones de 1996, él siguió siendo un colaborador muy necesario para el nuevo secretario general, Joaquín Almunia y cuando éste dimitió, apostó al que creyó –como casi todo el mundo – que iba a ser caballo ganador, José Bono. Estaba destinado a ser su “mano derecha”, su vicesecretario general. Pero 9 votos decidieron que fuese Zapatero quien se llevase el gato al agua en aquel Congreso. Perdió pie entonces Rubalcaba, y se dedicó a las cuestiones de ciencia y tecnología en el parlamento.

Sin embargo, Pepe Blanco pronto se dio cuenta de que a Rubalcaba, astuto y sagaz, había que tenerlo siempre jugando en tu equipo. También con Zapatero se hizo imprescindible. Empezó siendo su portavoz plenipotenciario en el Congreso de los Diputados, lidió con nacionalistas e independentistas y pactó un Estatuto de Cataluña que permitió a Zapatero gobernar con un cierto desahogo hasta que la crisis nos arrasó y abrasó al Ejecutivo.

Se ocupó del ministerio del Interior cuando hubo que negociar con ETA su esperado fin, fue vicepresidente de un gobierno que se preparaba para salir y acabó siendo secretario general y candidato socialista frente a Rajoy. Obtuvo 110 escaños, el peor resultado desde que González ganó las elecciones y hasta que Pedro Sánchez se presentó en la siguiente convocatoria (y la siguiente, también), pero Alfredo seguía siendo imprescindible.

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Rubalcaba, en el Congreso, durante el debate de la ley de abdicación. / Paco Campos (Efe)

Por eso, retrasó su renuncia a liderar el PSOE, porque tenía que “echar una mano” al hoy Rey emérito, Juan Carlos I, a preparar su abdicación y dejar todo atado y bien atado… Un penúltimo servicio al Estado y se marchó. Pero no anduvo muy lejos. Cuando el Comité Federal del PSOE acabó abocando a Pedro Sánchez a renunciar a la secretaría general y a su escaño en el Congreso, él estuvo disponible. Fue su mano derecha, Elena Valenciano, quien presentó ante el máximo órgano entre Congresos, la moción que le hizo perder votación y liderazgo a Sánchez. Tampoco defraudó cuando llegó el momento de apostar en las primarias. Alfredo apostó a Susana Díaz y perdió.

Con Sánchez renacido y él de vuelta en la Universidad, empezó a pensar que “hay vida más allá de la política” y hasta aprendió a decir “no, gracias”. Así lo hizo con Pedro Sánchez, hace unos meses, cuando éste le propuso presentarse a las elecciones municipales en Madrid. Hasta Sánchez se había percatado de que Alfredo Pérez Rubalcaba, pese a todo, seguía siendo imprescindible.

Hoy la familia socialista llora a un compañero que lo fue casi todo en el PSOE y en los sucesivos gobiernos socialistas.

Alfredo dio todas las batallas hasta que perdió la última, contra una enfermedad que le pilló por sorpresa. Tenías que ser tú, Alfredo…

4 Comments
  1. Florentino del amo antolin says

    Hay un dicho muy popular: » Dios te libre del día de las alabanzas «… Esther, cumple al dedillo el dicho y suena mal (también es cierto) sacar trapos sucios después de fallecer, pero sería algo más completo el perfil del finado Rubalcaba.
    Dentro del partido fué el punzante moderado, que con una labia suelta al final el PP y en concreto Rajoy fue Presidente por que el difunto «no hizo oposición». En la intimidad de las cloacas, al ser Ministro de Interior, como Rajoy… En las discusiones del Congreso siempre perdía ¿ por qué ?. Tanto clarificaba lo que iba ha decir, que el tancredo poco tenía que esforzarse, igual es que estaba pactado así ( no hay que ser mal pensados ).
    Dentro del partido, siempre también fué del lado derecho; apostó al caballo y yegua perdedora. Nada más ni nada menos que con y por: José Bono y la casta Andaluza… Esther, repasas el socialismo de los personajes de tú crónica, por los que apostó y por los que no disputó; y se comprende el por qué de la situación del partido PSOE. Han ido perdiendo: Siglas (S O ), honradez y la firmeza en defender la esencia de lo social, algo de lo humano… ( apagar el fuego con gasolina por la banda del GAL ). Leyes antiterroristas, amigos y compa como PePe Blanco otro especimen izquierdoso sin calificar por no estar en la esquela; pero muy apañadito para los negocios viendo antes los sobres concursales.
    En definitiva, también buscó la puerta giratoria del País, para seguir poniendo de su parte y de tantos Barones ( sin desclasificar )… Seguir haciendo la política esa del «bipartidismo», que también les va a las patronales, bancos, empresarios, medios fácticos y mediáticos… Y el Ángel Marcelo, seguro que te dice como tu mujer. Tenías que ser tú Alfredo !…
    Esther, la muerte es un tránsito, hacia lo que viviste en vida. Es el verdadero socialismo, ahí se igualan: el millonario, con el pensionista, el islamista y el católico integrista, gais, lesbicas y monjas de clausura. Los rojos marxistas y separatistas al infierno…. ¡ Alfredo no, vistiendo de azul cielo, con puerta giratoria y recomendada… Anda, pasa Alfredo estás en tu casa !.
    Un camino que llevaremos todos. Que la tierra nos sea leve y quede preñada de todo lo mejor de un buen ser humano aportó en vida… Esa luz quede perpetua y su memoria también !.

    1. cambo says

      rubalcava firmo todo lo que M.rahoy le puso dle d recortes etc
      dsp qe zPP art 135
      y ogt+ccoo callados…

    2. cambo says

      rubalcava firmo todo lo que M.rahoy le puso dle d recortes etc
      dsp qe zPP art 135
      y ogt+ccoo callados…

  2. ninja45 says

    Rubalcaba: “Es muy irresponsable no tomarse lo que pasa en Catalunya seriamente, quizás como el principal desafío que tiene España a medio plazo”, me espetó. Entonces nos desarrolló lo que él llamaba la teoría de las tres E contra otras tres. “Los catalanes soberanistas tenéis a vuestro favor tres E: la E de la esperanza, la E de la estética y la E de la épica. Así, ¿quién con 20 años no se apuntaría a un movimiento que le invita a soñar en un futuro mejor? ¿O a formar parte de un movimiento capaz de activar centenares de miles de ciudadanos, dispuestos a cantar y vestirse al unísono y que, por si ya eso fuera poco, encima se conjuraran a combatir un Estado en crisis, sacudido por la corrupción, el sectarismo y la falta de proyecto compartido? ¿Qué nos queda en cambio al resto de los españoles?”, se preguntó retóricamente. “¿Acaso tan sólo las tres E, de la España represora, de la amenaza de su Ejército y su Expolio permanente a Cataluña, dispuesta de nuevo a tropezar con sus viejos fantasmas uniformizadores y maniqueos?”. Justcícia?…..Pues va a ser que no. Injusticia española prevaricadora, títere de fascistas y corruptos, vergüenza de Europa y sus «valientes» esbirros aporreadores de viejecitas y gente indefensa. Si me pegan, me divorcio. Som República !!*!!

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