Duelos y tramas que resolverán las urnas en Madrid

  • Las tres derechas definirán su podio, con Ciudadanos pisándole los talones al PP y con Vox desinflamado
  • Iñigo Errejón enfrentará Más Madrid a Podemos, mientras Carmena se encuentra en las urnas con Sánchez Mato.

El CIS de abril, publicado hace unos días, daba las primeras pistas de lo que puede suceder el 26 de mayo en la capital de España. Los partidos progresistas suman para mantener el Ayuntamiento y conquistar la Comunidad tras 24 años de gobierno ‘popular’, pero nada está garantizado. Madrid asumirá en los próximos comicios también la capitalidad de algunos nudos políticos pendientes y que van mucho más allá de quién será el candidato más votado. La consolidación de los bloques izquierda-derecha tras las generales, la competición entre el Podemos de Pablo Iglesias, capitaneado por Isa Serra, y el Más Madrid de Íñigo Errejón o el reñido podio de las derechas resucita esa función de «rompeolas de todas las Españas», que el poeta Antonio Machado atribuyó a la región en un contexto muy diferente.

Los resultados electorales de las elecciones generales no son extrapolables a las autonómicas y las municipales, que tienen sus propias lógicas, aunque sí servirán para comprobar si se consolida el cambio de tendencia que se inició en abril con la victoria del PSOE. También medirán la capacidad de pacto de adversarios en el mismo espectro ideológico, ¿volverán a sentarse en la misma cámara la alcaldesa Manuela Carmena y su exresponsable de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato?

El podio de las derechas

Publicidad

La Comunidad de Madrid lleva dos décadas gobernada por el PP, un ejecutivo que ahora se ve amenazado por la posibilidad de que las izquierdas sumen con el socialista Ángel Gabilondo a la cabeza. Pero la preocupación va más allá: los ‘populares’ podrían perder también el liderazgo de su espectro político en favor de Ciudadanos, con Vox comiéndole otro tanto de terreno por la derecha.

Los resultados de las elecciones generales en Madrid supusieron un vuelco y auparon al PSOE como el partido más votado (27,28%) seguido de Ciudadanos (20,93%) y relegando al PP a ser tercera fuerza (18,64%). Sin embargo, el CIS recolocó las posiciones, dando vencedor al PSOE (26,1) y otorgando al PP el segundo puesto (22,9%) por delante de Ciudadanos (16,4%). Aún así, no podrían gobernar las derechas, ni repitiendo la receta andaluza, con el PP encabezando el ejecutivo, ni inaugurando la «vía madrileña», con los mismos ingredientes pero con Ciudadanos presidiendo.

En todo caso, las elecciones de mayo suponen un ‘plus’ de presión para el líder del PP, Pablo Casado, tras la debacle de abril que le dejó con 66 escaños en el Congreso de los Diputados. Mientras el partido estatal ha virado su estrategia hacia la moderación con «centrados en tu futuro» como eslogan, la candidata madrileña Isabel Díaz Ayuso prefiere no entrar, por el momento, en confrontación directa con Vox.

En Madrid se han producido algunos de los golpes más duros entre Ciudadanos y PP. Mención especial merece el movimiento del presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, hacia las filas de los naranjas, dirigidas por Ignacio Aguado, unos días antes de las elecciones generales.

En este mismo espectro, también será interesante ver cómo se comportan aquellos que votaron a Vox en los comicios de abril en los que se quedaron en 24 escaños y no lograron sumar con Ciudadanos y PP para desalojar a Sánchez de la Moncloa. Por el momento, el CIS les otorga el 5,8% de los votos en la Comunidad de Madrid, que solo les permitiría sacar de 2 a 3 diputados.

Iglesias y Errejón: un duelo con luz y taquígrados

El nombre de Madrid está ligado a la génesis de Podemos. Todo empezó aquí. Por ello, es una plaza especialmente simbólica para los morados, que han visto mermar su número de diputados hace apenas unas semanas. De las muchas batallas internas que se han librado en su fase de construcción orgánica, la que más repercusión mediática ha tenido es, sin duda, la división entre el líder de la formación, Pablo Iglesias, y el exdirigente y fundador, Íñigo Errejón, con el que además mantenía una relación personal.

El pasado enero, la rivalidad conocida entre ambos abrió una herida orgánica sin cura. Errejón anunciaba por medio de una carta que se presentaría a las elecciones autonómicas bajo la marca Más Madrid, en la que Manuela Carmena también ampara su candidatura para el ayuntamiento.

Errejón se enfrentará en las urnas con el proyecto de Unidas Podemos que dirige Isa Serra. Ninguna de las dos formaciones lo tendrá fácil. Los morados parten con el desgaste de la marca, mientras Más Madrid no podrá participar en los espacios electorales oficiales (como los debates) por ser considerada una formación nueva. El CIS proyecta una disputa reñida, casi un empate técnico. Podemos concentra el 13% de voto mientras Más Madrid se queda en el 12,8%.

En cualquier caso y según este sondeo, podrían sumar con el PSOE para arrebatarle al PP la Comunidad de Madrid, por lo que, en el mejor de los casos, están condenados a entenderse. La rivalidad en su caso ha permitido que ambas formaciones cosechen mejores cifras por separado que las que aglutinaba el grupo morado en 2015 cuando se presentó en una sola lista.

Carmena y Sánchez Mato: segundo round

Otro de los duelos con más morbo genera es el de la actual alcaldesa, Manuela Carmena, y exconcejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, en este caso, en las urnas municipales. El candidato de la plataforma Izquierda Unida Madrid en Pie Municipalista protagonizó en diciembre de 2017 la crisis de gobierno más grave a la que se ha enfrentado la alcaldesa, después de que ésta le cesase por ausentarse del pleno en el que debía defender el Plan Económico Financiero (PEF), que contenía los recortes exigidos por el entonces ministro Cristóbal Montoro.

El proyecto de Izquierda Unida Madrid en Pie Municipalista discrepa también de otras gestiones de la alcaldesa, como la Operación Chamartín. Por eso, se verán las caras en las urnas y, de ser necesario para una futura mayoría, Más Madrid tendría que negociar con Sánchez Mato.

Sin embargo, antes de que eso pudiera suceder, a la formación le queda una travesía larga de campaña. Primero, deben pasar la barrera electoral mínima para poder conseguir representación. Por el momento, el CIS apunta a que no superan 5% de votos y se quedan sin escaño.

La efervescencia del PSOE, a prueba

En los últimos años, los socialistas madrileños han vivido algunos de sus episodios más traumáticos, que van desde el ‘Tamayazo’ de 2003 hasta el cese de Tomás Gómez como secretario general de los socialistas madrileños en 2015 . Desde la llegada de José Manuel Franco a la secretaría general del PSOE de Madrid, parece que las aguas se han calmado y que pueden conquistar la Comunidad de Madrid con Gabilondo al timón.

Un caso distinto es el del candidato a la alcaldía de Madrid, Pepu Hernández, que no conseguiría liderar el gobierno, pero que sería indispensable para que Manuela Carmena pudiese mantenerlo. Aún así, el PSOE pasaría de los nueve concejales de 2015 a ostentar 10 o 12 asientos, una mejora sustancial. La candidatura del ex seleccionador de baloncesto es una apuesta personal de Sánchez que, por ahora, el CIS refrenda, aunque el último veredicto será el de las urnas.

El mayor reto del PSOE será repetir la movilización que les llevó a la victoria la noche del 28 de abril, pero no hay motivos para relajarse. Las encuestas apuntan a su favor y la inflamación demoscópica de Vox baja. Por tanto, también tienen menos posibilidad de explotar del factor miedo que actúa como movilizador. El próximo 26 de mayo, muchos analistas políticos mirarán a Madrid buscando un diagnóstico. Hasta que eso ocurra, aún queda mucha campaña.