Sánchez pierde su apuesta personal con Pepu Hernández en Madrid

Durante la noche del 26 de mayo, el PSOE firmó una victoria rotunda en el mapa electoral español. Sin embargo, fue un triunfo con mácula en el centro. La derecha recuperó el Ayuntamiento de Madrid gracias a que PP, Ciudadanos y Vox sumaron más que Más Madrid y los socialistas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo una apuesta personal colocando al exentrenador Pepu Hernández como candidato al consistorio que, a la luz de los resultados, parece haber perdido.

Los socialistas confiaban en mejorar resultados gracias al 'efecto Sánchez' y a que Pepu Hernández tenía una imagen amable y asociada a los éxitos deportivos que, en ningún caso, parecía restar. Sin embargo, en la capital, los socialistas han perdido un escaño, pasando de las 9 a las 8 actas.

Los resultados de 2015 ya supusieron un descalabro, pero en 2019 firman un resultado peor que ha tenido como consecuencia, además, que la izquierda no sume para mantener un gobierno progresista en el Ayuntamiento.

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Madrid era una plaza difícil para el socialismo. De hecho, a Pedro Sánchez le costó encontrar a alguien que quisiera competir bajo las siglas socialistas. Por las quinielas de los periódicos pasaron varios candidatos que acabaron por rechazar esa posibilidad, desde el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, hasta el exministro Alfredo Pérez Rubalcaba, que falleció hace unas semanas. Finalmente, la responsabilidad recayó sobre Pepu Hernández, cuyo nombre se dio a conocer el pasado enero.

El inesperado candidato fue una sorpresa tanto fuera como dentro del partido. Sánchez elegía para una de sus plazas más complicadas a una figura mediática sin carnet ni experiencia en gestión pública. Los equipos de comunicación tuvieron que 'construir' un líder político desde 0 y en tiempo récord. Primero, se enfrentó a unas primarias internas que sirvieron de entrenamiento, para aterrizar a este "paracaidista" en las agrupaciones y sobre todo, para legitimarle dentro del partido.

Sin embargo, los casi seis meses no han servido para que Pepu Hernández imprimiese su estrella ganadora a su nuevo rol político. Sus intervenciones iban destinadas a seguir la estrategia con la que el PSOE ganó las elecciones generales y a no salirse del guion, tanto, que era frecuente verle leer en los debates con sus contrincantes.

A pesar de que durante la campaña electoral, Sánchez se ha batido el cobre en la capital, organizando varios actos, incluido el cierre, no ha sido suficiente.