Sánchez entrega “la llave“ de la gobernabilidad a Casado y le suplica la abstención

0

Pedro Sánchez ha aprovechado los turnos de contrarréplica al líder del PP, Pablo Casado, para mendigarle la abstención. El líder socialista ha intentado situar el debate con el líder de la oposición en el siguiente marco: la responsabilidad de Estado que se le presume al PP debe obligarle a facilitar un gobierno del PSOE para que este no dependa de un acuerdo con Unidas Podemos y con los independentistas.

Casado, en su turno de réplica, ha demostrado su capacidad de oratoria y ha disimulado moderación para distanciarse de Albert Rivera, que llegaría después a la tribuna, y ha afeado al PSOE sus relaciones con los partidos que le llevaron al gobierno en la moción de censura. “El elefante morado con un gran lazo amarillo que no podía ver”, ha descrito Casado. “Ha activado un campo de minas del que no sabe cómo salir”, ha espetado el líder conservador, cuestionándole al socialista: “¿Dónde están sus apoyos reales?”. “Después de acusar a Iglesias de ir en contra de la democracia, de querer cargarse la monarquía constitucional, de ser un aliado de dictadoras y apoyar el derecho de autodeterminación...”, ha recordado.

“Con los radicales puede ser investido, pero no gobernar”, considera Casado, quien ha preguntado al presidente en funciones para qué quiere gobernar, reconociendo que las propuestas que ha hecho en el discurso de investidura de esta mañana “son buenas propuestas”, pero que “no hay un programa concreto de gobierno que demuestre que esto se puede poner en práctica”.

Publicidad

“La inercia del PP permiten que España siga creciendo, pero hay indicios de desaceleración muy graves”, ha valorado Casado sobre la situación económica. “Nada ha dicho de Catalunya, creo que todos los españoles queremos recordarle que usted ha sido presidente del Gobierno con unas alianzas contra el Estado”, ha hecho lo propio, sobre la territorial. Casado ha maquinado que Sánchez tiene un plan que pasa por el Gobierno para facilitar el indulto a los dirigentes independentistas tras la sentencia del Tribunal Supremo prevista para el próximo otoño.

El del PP ha invitado al PSOE a “continuar la historia de España”. “Hay que ensanchar el espacio de moderación, tanto como para que ustedes y nosotros podamos gobernar en él, antes de teorizar que “el PSOE ha abandonado el eje izquierda-derecha por un eje constitucionalismo-anticonstitucionalismo”. Y le ha recordado que el PP le ha tendido la mano para pactos de estado: bajar impuestos, reducir la deuda, acuerdo sobre el 155, pacto en Navarra, pacto educativo, por el agua y de reforma de la ley electoral.

Sánchez, por su parte, ha aprovechado sus contrarréplicas para pordiosear a Casado la abstención del PP. “O estabilidad, o elecciones”, ha intentado acorralar al PP. “No les pido que voten a favor o que aplaudan. Lo único que les pido es que faciliten la constitución de un gobierno en España”, ha reclamado. “Si no quiere una repetición electoral, que el gobierno dependa de las fuerzas independentistas y no tiene una alternativa, se tiene que abstener”, ha pronunciado el líder de la fuerza más votada. “Si quiere liderar la oposición, deberá permitir que haya gobierno, ustedes tienen la llave para que eso no ocurra”, ha proseguido el socialista.

Sánchez ha recordado que el PP presentara el recurso al Constitucional sobre Catalunya, para reprochar al PP: “¿Ustedes nada tienen que ver con lo que ha ocurrido en Catalunya en estos últimos siete años? ¿Donde estuvo el PSOE cuando se produjo la mayor crisis de Estado? Con el gobierno del PP”. Les ha recordado que el PP tiene “cero diputados elegidos por la sociedad vasca y una por Catalunya”, para recordarles que en estos territorios, a los populares “les están dando la espalda hasta los constitucionalistas”.

De nuevo, Casado. “Usted no es una persona de fiar. Lo quiero decir sin que eso resulte ofensivo. No es una persona cuyos actos hayan demostrado la coherencia suficiente como para que un grupo parlamentario crea lo que ha dicho”, le ha criticado el conservador desde la dúplica, antes de rebatirle la argumentación sobre Catalunya. “En Catalunya se está librando la continuidad del sistema de la transición, si el estado de derecho sigue avanzando. El problema en Catalunya es jurídico, hay unos presuntos delincuentes según el Supremo. Es un delito que el presidente del gobierno en funciones está relativizando”, ha dicho. “Es el primer gobierno de España que reconoce que hay un conflicto político, y que el Tribunal Constitucional se equivocó”, le ha afeado Casado.

Sánchez ha vuelto a su papel de pedigüeño para recordarle que el 31 de octubre es la fecha límite para el Brexit, y que en otoño se conocerá, previsiblemente, la sentencia del Tribunal Supremo contra los dirigentes independentistas. Otoño, mala fecha para que haya un gobierno en funciones, según el socialista. Ha vuelto a pedir la abstención del PP para “hacer un servicio a España, que no esté en funciones”.

Ciudadanos contra "el plan Sánchez" y su "banda"

Después de Casado, ha sido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, el que ha subido a la tribuna. El contraste ha sido notable entre ambos dirigentes de derechas, con un alto grado de crispación por parte de este último. El diputado naranja ha acusado al aspirante a presidente del gobierno de haber trazado el “plan Sánchez”, negociado en una “habitación del pánico” con su “banda” formada por Unidas Podemos y los “golpistas”. “Puro teatro”, comenzaba su discurso. 

Desde la tribuna del Congreso, Rivera ha acusado a Sánchez de estar “criminalizando a los constitucionalistas", de querer “una España sectaria”, de “criminalizar a todo aquel que no tenga carnet del PSOE" o de “lavar la imagen” de Otegi en la televisión pública, en referencia a una polémica entrevista de hace unas semanas. En definitiva, ha acusado al PSOE de “estigmatizar a media España”: “Usted prefiere dividir y vencer”. 

Como principal argumentación, Rivera ha esgrimido algunos pactos autonómicos, como el que se ultima en Navarra o el que se ha cerrado ya en la Diputación de Barcelona, donde el PSC ha sellado un acuerdo con JxCat. También han sido objetos de sus críticas la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska: “Hay que ser el socialista para defender la igualdad en el 8M”, se quejaba el líder naranja. Por último, le ha lanzado una pregunta que Pedro Sánchez no ha recogido: ¿”Usted va a dimitir si hay sentencia condenatoria de los ERE?”

A pesar de acusar a Rivera de “equivocarse mucho” e ironizar con que Ciudadanos “parece la gran evasión” tras la dimisión de algunos de sus cargos, Pedro Sánchez le ha pedido también que se abstenga ante el riesgo de que haya elecciones el próximo 10 de noviembre. 

Vox y la "dictadura progre"

Tras Unidas Podemos, Vox ha sido el último partido en subirse a la tribuna de oradores de esta primera sesión. Su voto no será una sorpresa, se opondrán a la investidura de Sánchez por considerarse "el grupo más lejano" al proyecto del PSOE.

Como suele ser habitual, Abascal se ha quejado de la "dictadura progre" que considera que reina en España. Los de Vox se sienten representantes de "muchas mujeres, homosexuales, catalanes y vascos" que no piensan como el bloque de las izquierdas. También han lanzado un mensaje  a "separatistas, sediciosos y golpistas".

Sánchez ha decidido subir a la tribuna, pero para apelar a Ciudadanos y PP, no para pedirle la abstención a Vox. Abascal ha sido igualmente duro en su réplica: "Usted prefiere a Otegi antes que a Ortega Lara". Abascal cree que el jueves va a salir su investidura gracias a la composición de "un frente popular que con su responsabilidad amenaza la unidad nacional y trata de llevarse por delante la monarquía parlamentaria". El líder del partido ultraderechista se ha despedido de Sánchez con una advertencia sobre su posición durante el resto de la legislatura: "Va a encontrar en Vox un obstáculo insalvable"

Leave A Reply

Your email address will not be published.