Sánchez evita el conflicto en Catalunya y deja a Unidas Podemos para el final de su discurso

Pocas horas antes de que comenzara la sesión de investidura, Unidas Podemos daba su primer toque al PSOE, al que acusaba de buenas palabras, ofrecimientos simbólicos y poco interés en ceder el poder. Desde el Gobierno, sin embargo, mantienen un moderado optimismo con la votación del jueves como límite temporal. Sin embargo, en el discurso de investidura de Sánchez, no ha habido mención explícita a la situación en Catalunya y ha habido pocos guiños a Unidos Podemos, cuyo apoyo solo ha solicitado expresamente al final, tras casi dos horas, pidiendo también la abstención al PP.

Varios barones socialistas han acudido al Congreso a arropar a Sánchez, como el presidente valenciano Ximo Puig, el asturiano Adrián Barbón, la presidenta balear Francina Armengol o la andaluza Susana Díaz, entre otros. Los diputados de ERC han dado color al su bancada portando unas flores amarillas al inicio de la sesión, guardadas después, durante la intervención del candidato a la Presidencia.

El presidente del Gobierno en funciones ha comenzado con múltiples referencias a 1975 bajo tres propósitos: recordar los avances democráticos que hoy están en riesgo con la entrada de la ultraderecha en las instituciones, proponer a los diputados una "segunda gran transformación" bajo su gobierno y recordar cómo era esa España que salía de la dictadura franquista.

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Los primeros párrafos de su discurso los ha dedicado a pedirles a los dos "partidos conservadores" PP y Ciudadanos que se "alejaran de las redes autoritarias" de Vox y a reprocharles que hayan "institucionalizado la foto de la Plaza de Colón". Minutos después, Sánchez apelaba a evitar el bloqueo: "No se trata de elegir entre izquierda y derecha", sino "entre que España tenga Gobierno o no" y apelaba a la modificación del artículo 99 de la Constitución para introducir una fórmula antibloqueo.

El aspirante a revalidar Moncloa ha ordenado su discurso en seis ejes, con una apelación transversal a la justicia social. Ha desgranado algunas propuestas en materia de empleo y pensiones, revolución digital, emergencia climática, la igualdad real entre hombres y mujeres, lucha contra la desigualdad y la pobreza y el papel de España en Europa. Ha lanzado varias propuestas estrella, entre las que se encuentra destinar un 5% del PIB a Educación o dotar a las ciudades de más de 50.000 habitantes de zonas de bajas emisiones, una idea enmarcada en una defensa encarnizada de Madrid Central.

A pesar de que la situación en Catalunya es uno de los temas con mayor relevancia política, el líder socialista ha preferido no profundizar en la cuestión y esquivar las referencias al conflicto con apelaciones al funcionamiento del sistema autonómico. Solo ha mencionado de manera explícita a Catalunya en una ocasión para poner de ejemplo la infraestructura del Supercomputador Mare Nostrum 5, que acogerá Barcelona. Para Sánchez, "demuestra que cuando cooperamos Ayuntamiento de Barcelona, Generalitat, Gobierno de España e instituciones europeas, hacemos grandes cosas por nuestro país, por Cataluña y por la ciudad de Barcelona".

Guiños descafeinados a Podemos

En total, en su discurso, el presidente ha lanzado 130 propuestas, entre las que se encuentran 12 pactos de Estado, tres reformas constitucionales, 25 leyes y 90 medidas de otra naturaleza. A pesar de comprometerse a impulsar la redacción de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y a reforzar el contrato indefinido, solo se ha comprometido a derogar "los aspectos más lesivos" de la reforma laboral que el PP impulsó en 2012,  ignorando, por tanto, la de 2011. Unidas Podemos pedía la derogación completa de las reformas.

Sánchez tampoco ha sido concreto en otro área en la que Unidas Podemos incide: vivienda. Se ha comprometido a impulsar una Ley Estatal de Vivienda , que evite "las situaciones de desamparo y exclusión residencial" y a adoptar medidas para "frenar las subidas abusivas de los alquileres". Sin embargo, no ha detallado los mecanismos para lograrlo, aunque ha anunciado que revisará el Plan Estatal de Vivienda.

El presidente del Gobierno sí ha sido mucho más tajante con su compromiso de derogar la Ley Mordaza. Además, también ha anunciado "un nuevo impulso a las políticas de reparación de las víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura", asegurando que el Estado "asumirá directamente la gestión de las políticas y actuaciones de búsqueda de la verdad, justicia y reparación".

Tras casi dos horas de discurso, Sánchez ha dejado el agradecimiento explícito y "señalado" a Unidas Podemos para el final. Tras reconocer que "no ha sido sencillo alcanzar un punto de encuentro" con los morados, les ha emplazado a "trabajar para sacar adelante" sus coincidencias: "Y lo que nos une se resume en muy pocas palabras: la promesa de la izquierda".

Acto seguido y para cerrar su parlamento, se ha dirigido a "la bancada conservadora", a quien solicita la abstención: "No les pido que apoyen este proyecto, les pido que retiren las barreras. Les pido que permitan que España tenga un Gobierno". Esta tarde, cuando se retome la sesión a las 16 horas, el líder del PP, Pablo Casado tendrá la oportunidad de darle la réplica al líder socialista.