El PP de Madrid culpa a Rivera del retraso en la formación de Gobierno en la Comunidad

Actualización: 13 h.

La candidata del PP a presidir la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por fin ha logrado cuadrar el círculo, como ya hizo el partido sin mayores problemas en Castilla y León e incluso en Murcia, tras un rechazo inicial de Vox. En un principio, tras echarle paciencia y horas de negociación por separado tanto con la formación de ultraderecha, Vox, como con los de Albert Rivera, desde el entorno de Díaz Ayuso se quejaban amargamente de lo difícil que era tratar con ambos partidos considerados fruto de la “nueva política”, por su “falta de coherencia”, sus “exigencias caprichosas” y, en ocasiones, por su “nulo sentido de la responsabilidad”, según aseguran fuentes cercanas a cuartopoder.es. Este jueves, finalmente ha logrado que Ciudadanos reconociese que el acuerdo con Vox no es "incompatible" con el que han cerrado PP y Vox. La investidura de Ayuso podría ser la semana que viene.

Tras la sesión sin candidato, celebrada en la Asamblea de Madrid el pasado 10 de julio, en el PP madrileño señalaban a un único responsable: “Es Ciudadanos – afirma un estrecho colaborador de Díaz Ayuso- quien está bloqueando el acuerdo y la investidura y decir C´s es demasiado amplio, porque quien frena ese acuerdo es Albert Rivera, personalmente”. Este miembro del PP de Madrid aseguraba además que “Rivera no tiene claro si darle la baza y el poder territorial de Madrid al PP, si hacerlo ahora o esperar un poco más a ver qué pasa en el panorama nacional”. Según aseguraban a este diario fuentes del entorno de la candidata popular, la semana pasada “dimos un ultimátum a Ciudadanos, pero Aguado ni siquiera contestó”. 

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Sin embargo, una vez pasada la investidura fallida en el Congreso de los Diputados y después de que el PSOE se acercase al acuerdo de investidura en Navarra, Rivera ha encontrado el momento adecuado para desbloquear el acuerdo. Esta semana, tras la constatación de que habrá investidura en la Comunidad Foral de Navarra y que la socialista María Chivite logrará ser investida con el apoyo de los nacionalistas de Geroa Bai, Podemos e Izquierda Ezkerra y la abstención ya anunciada de EH Bildu, el PP ha vuelto a pisar el acelerador y a poner sobre la mesa la urgencia de desbloquear la legislatura en Madrid.

Superados los escollos de la fotografía y la reunión a tres, entre PP, C´s y Vox (exigencias de la formación que lidera Santiago Abascal) los tres partidos avanzaron en el contenido programático sin mayores problemas, pero eso no condujo a la ansiada sesión de investidura, que buscaban por todos los medios desde el PP. Impotentes, desde el entorno de Díaz Ayuso maldecían entre dientes su mala suerte por tener que lidiar con estos representantes de “la nueva política”, pero ya empezaban a cargar la responsabilidad del bloqueo en la cuenta de Ciudadanos y a atribuirlo a las dudas y al mero tacticismo de Rivera. Por eso, hace una semana, el mismo día que fracasó la investidura de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, en el PP volvieron a la carga, tratando de poner sobre la mesa un ultimátum que no tuvo ningún éxito.

Sobre el horizonte hay una nueva fecha límite (el 9 de agosto) descartado el 2 de agosto que se habían marcado como límite anteriormente. No obstante, ante las prisas del PP, C´s ha dejado de poner peros a un posible acuerdo, aunque acusa a los populares de estar inflando y colocando a afines en altos cargos en la Administración autonómica e incluso en las consejerías que, atendiendo al acuerdo que firmaron inicialmente Díaz Ayuso y Aguado, le corresponderían ocupar a la formación naranja.